España Debate de Presupuestos

Moncloa desprecia las críticas de los barones al pacto con Bildu: "Todos los votos son iguales"

Profundo malestar en el Gobierno y en el PSOE con las críticas de Vara, presidente además del Consejo de Política Territorial de Ferraz

El líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi.

Conforme el Gobierno va sumando votos a favor de sus Presupuestos Generales crece el desconcierto y cuando no, hasta las náuseas, de una parte de los barones socialistas que ven con estupor el apoyo de ERC y de Bildu a las cuentas de 2021. A las críticas del presidente de Aragón, Javier Lambán, se ha cruzado el misil que lanzó este miércoles el extremeño Guillermo Fernández Vara. Pero para uno y para otro, Moncloa tiene la misma respuesta, «España necesita unos presupuestos y no hay votos de primera y de segunda, todos son iguales», afirman.

Vara, que es médico de formación, confesó que el apoyo expreso que ha dado el líder de EH-Bildu, Arnaldo Otegi, a los PGE le producía una «sensación dolorosa» y que buscaría en una farmacia un antiemético, esto es, un medicamento para evitar náuseas y vómitos. Además de uno de los barones más reputados del PSOE, es presidente del Consejo de Política Territorial de Ferraz, lo que contribuye a acrecentar la indignación que han provocado sus palabras. Tan sólo un día antes, Lambán expresó su predilección por el respaldo de Ciudadanos frente al de ERC, cuando todavía no se conocía el apoyo de Bildu.

Pero para Moncloa, lo que «hace falta es que todo el mundo ayude y colabore», particularmente porque la Ley de Presupuestos, a diferencia de otros textos legales, «permite que todos puedan colocar algo. Hay leyes que no se pueden compartimentar porque rompes su unidad, pero los Presupuestos, bien por inversiones, políticas o territorios dan cabida a coger aportaciones de distintos Grupos Parlamentarios». En definitiva, «todo el mundo debería participar de una manera y otra».

No cuestionan el derecho de Vara a «ponerse donde considere oportuno»

Otras fuentes aseguran no cuestionar el derecho de Vara a opinar «libremente» ni a «ponerse donde considere oportuno», pero la realidad, agregan, «es que ésta es una ley que requiere una mayoría orgánica», que sustituirá los Presupuestos «de un partido que ha perdido las elecciones cinco veces el año pasado», en alusión al PP, y «con una coyuntura tremenda a la que hay que dar respuesta con dinero, no con discursos». «Por eso el PP debería haber dicho qué quería y luego abstenerse«. Abortar este proyecto de ley devolvería a España «a la casilla de salida», quién sabe si a «unas terceras elecciones hasta que yo gane», ironizaban en una nueva referencia a los populares.

En todo caso, cabe matizar que los Presupuestos exijan de una mayoría absoluta, esto es, un mínimo de 176 apoyos. No es Ley orgánica, por lo que basta que coseche más votos a favor que en contra. Punto. Por eso, a la hora de hacer las sumas, quizá no era imprescindible el apoyo de los proetarras.

En todo caso, el Gobierno apunta otra vez al PP como causante del punto al que se ha llegado. Porque si se hubiera mantenido en la «institucionalidad», sin presentar la enmienda a la totalidad que será rechazada hoy, y anunciando, al menos su abstención, Moncloa habría contado con mayor margen de maniobra, o, al menos eso es lo que se da a entender. «No es verdad lo que dice Casado. Una enmienda de devolución tiene poco de institucionalidad. Esto no consiste en buenas palabras, sino en decir qué es importante para tu Grupo, negociarlo y abstenerte», insisten.

Moncloa acusa a Arrimadas de haber caído «en la trampa del Partido Popular»

Respecto al ultimátum de Ciudadanos, cuya líder, Inés Arrimadas, ha pasado de la plena disponibilidad negociadora a condicionarlo todo a que el castellano sea lengua vehicular de la enseñanza en toda España, creen que «ha caído en la trampa que le ha tendido el PP». Califican de «rocambolesco» que los populares hayan contratado al despacho en el que trabaja Albert Rivera para elaborar el recurso ante el TC. «Es una trampa que debería haber resuelto porque ya venía hace tiempo resolviéndolo», comentan los medios gubernamentales.

En definitiva, el Gobierno defiende que «todos han sido llamados y convocados a que apoyen, a que ayuden…» y todavía queda por delante el debate de enmiendas parciales, y la posibilidad de transaccionarlas. En este sentido, rechazan los vetos cruzados, política que practica, muy especialmente ERC, que ha hecho incompatible su apoyo con el de la formación naranja.

Y como reflexión final se preguntan las mismas fuentes consultadas «qué pasa en España, en una democracia solvente, para que los 350 escaños se veten unos a otros para sacar adelante los Presupuestos». Quienes hacen esto, concluyen, «cuestionan elementos muy sustantivos de la propia democracia, Qué pasa, que hay unos escaños de primera y de segunda?», reiteran.

Hoy se rechazarán las enmiendas a la totalidad en una votación en bloque que sumará 144 escaños, esto es, los del PP, Vox, Junts, CC, BNG y la CUP, más los tres diputados de Foro Asturias y UPN. Pero sólo con los votos de PSOE y Unidas Podemos (155) las enmiendas ya decaerían y los PGE proseguirán su tramitación parlamentaria.

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