El discurso de Nochebuena del Rey Felipe VI había generado una enorme expectación desde hacía semanas por el delicado contexto en que el jefe del Estado debía dirigirse a la nación, en medio de un goteo constante de informaciones sobre los presuntos escándalos fiscales de Juan Carlos I. Finalmente, el monarca optó por hacer una breve alusión indirecta a la situación de su padre, y reiteró hacia la parte final de su discurso que los «principios morales y éticos» son los que «nos obligan a todos, sin excepciones» y los que «están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares».

Como era de esperar, el mensaje navideño del Rey ha despertado sensibilidades muy distintas y ha enfrentado, una vez más, a izquierda y derecha, esta vez en la víspera de Navidad. Los partidos situados a la izquierda del tablero político no depusieron las ‘armas’ y utilizaron Twitter nada más finalizar el discurso para cargar contra el Rey por no haber condenado los «negocios turbios» del emérito, no haber reprobado su actuación o no haber pedido disculpas a los españoles, como solicitaban desde el ala morada del Gobierno.

Uno de los primeros en pronunciarse fue el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique quien, a través de un breve hilo, denunció que lo único que había dicho el monarca eran «un montón de cosas que ya sabíamos». «Podría haber condenado explícitamente las actividades corruptas de Juan Carlos I y su evasión fiscal».

En un sentido parecido se expresó el presidente de la formación morada en el Congreso, Jaume Asens, quien lamentó que el Rey hubiese tenido palabras «para todos» -en referencia a la parte final del discurso- «menos para su padre». «Hoy el emérito ha dejado en la Zarzuela un elefante más grande que el de Botswana», zanjaba. Importante recordar que el contenido del discurso de Nochebuena de Felipe VI es conocido por Moncloa desde hace días, con trabajo previo entre la vicepresidenta primera, Carmen Calvo; y el secretario de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín. Sin embargo, sí es un misterio para el sector morado del Gobierno, que conocen su contenido el mismo día de Nochebuena.

Tampoco Íñigo Errejón se resistió a opinar en redes sociales sobre el monarca, a quien exigió que no hable de «principios éticos si no está dispuesto a rendir cuentas por los escándalos de su padre en una institución hereditaria». El líder de Más País, en declaraciones a El Independiente, ya aseveró que era necesario que Felipe VI pidiese «disculpas» a la sociedad española «si se ha hecho algo mal» y que «garantice que no va a volver a suceder».

El independentismo, a la carga: «Vergüenza»

Desde el independentismo catalán, el líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, fue uno de los primeros en reprobar el discurso del Rey en redes, y aseguró que «no cuela» su mensaje, recuperando un vídeo del propio Felipe VI durante su coronación en el fragmento en el que elogiaba a su padre.

Jordi Sánchez, dirigente de JxCat condenado a prisión por el 1-O, ironizó con las cuestiones obviadas por Felipe VI. «Del discurso del Rey lo que más me ha gustado ha sido la crítica a los militares y ex militares que animan actitudes golpistas, el anuncio de retornar el dinero robado por su padre y la petición de disculpas a Cataluña por el discurso del 3 de octubre del 17» ha apuntado en su perfil de Twitter. «Vergüenza», concluía el ex presidente de la ANC.

En este mismo sentido se ha expresado el ex presidente de la Generalitat, Quim Torra, quien condenaba el discurso del monarca planteando un desafío: «O monarquía española o república catalana».

Aitor Esteban: «Han sido frases oscuras»

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, ha valorado en la mañana de este viernes un discurso lleno de «frases oscuras» en el que «no ha dado explicaciones» explícitas sobre su padre, que abandonó el país en el mes de agosto para evitar que las informaciones sobre su situación fiscal terminasen erosionando la monarquía de Felipe VI.

«Durante este año se jugaba la institución y había cantado línea. Ahora parece que vamos para bingo», ha lamentado el líder vasco. «¿Qué diríamos si fuese Sánchez?», se preguntaba, en declaraciones ante los medios de comunicación.

PP, Vox y Cs cierran filas con el «espíritu renovador» del Rey

Al otro lado del tablero, el ambiente era radicalmente opuesto. Nada más finalizar el mensaje del jefe del Estado, el líder de la oposición, Pablo Casado, reivindicó el «espíritu renovador» que se respira en un discurso «impecable» en que el Rey «muestra su cercanía con los españoles que peor lo pasan» y «defiende la unidad nacional».

Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal, prefería publicar un estracto del mensaje del monarca, que acompañó con una fotografía junto a sus dos hijos viendo la emisión del discurso. También la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, quiso compartir las palabras del Rey, en concreto cuando se refirió a que «España saldrá adelante. Con esfuerzo, unión y solidaridad. Con todos y para todos».