España 'Caso Villarejo'

El juez siembra dudas en su relato sobre el móvil de Dina Bousselham

En la petición que Manuel García Castellón elevó al Tribunal Supremo para investigar a Pablo Iglesias no queda claro si los imputados en la Audiencia Nacional manejaron la tarjeta móvil original de la asesora del líder de Podemos o sólo una parte

La investigación sobre el robo del móvil de Dina Bousselham, ex asesora de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo, la publicación de unos mensajes contenidos en éste en la prensa el verano de 2016 y la aparición de una copia del volcado de la información contenida en el dispositivo en casa del comisario investigado José Manuel Villarejo tiene todavía muchas dudas por despejar.

El pasado octubre, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón elevó una exposición razonada al Tribunal Supremo contra el vicepresidente segundo del Gobierno Pablo Iglesias por los presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos, daños informáticos y denuncia falsa por el manejo que hizo de la tarjeta del móvil de su asesora y por querer sacar una «ventaja electoral» de la investigación seguida en su Juzgado para despejar por qué aparecieron en casa del comisario Villarejo carpetas con archivos copiados del móvil de la colaboradora de Iglesias que, según denunció ella misma, le fue robado el 1 de noviembre de 2015.

La Sala Segunda del Tribunal Supremo ante la que se dirigió el instructor del caso Tándem y ante la que está aforado Iglesias tendrá que decidir si le abre o no una investigación con los indicios que expuso el juez. La Fiscalía del Tribunal Supremo, en línea con los últimos escritos de los fiscales anticorrupción, se mostró en contra de que el alto tribunal investigue a Iglesias porque consideró que el juez no reunió indicios suficientes contra él, así como que debió ordenar alguna diligencia más antes de elevar la petición, como volver a tomar declaración a Bousselham.

¿Era la tarjeta original?

En dicha exposición razonada no queda claro cuál fue la información del móvil de Bousselham manejada por los investigados en la causa y por el líder de Podemos. En el escrito de 63 páginas el juez expone «el modo» en que llegaron a Villarejo los archivos encontrados en su casa durante los registros policiales tras su detención «procedentes de la tarjeta de memoria mini SD de la marca Samsung que estaba en el teléfono de la señora Bousselham».

Según relata el instructor en el mencionado escrito elevado al Supremo, la investigación ha podido determinar que «en el mes de enero de 2016 parte de la información contenida en la tarjeta de memoria mini SD de la marca Samsung que estaba en el teléfono de la señora Bousselham llegó a manos del periodista Luis Alberto Pozas [uno de los tres investigados en la pieza Dina del caso Villarejo por descubrimiento y revelación de secretos] en aquel momento director de la revista Interviú, quien se guardó una copia en su ordenador. El Sr. Pozas comparte los archivos y gran parte de información que contiene la tarjeta con el subdirector de la revista, Luis Rendueles [también investigado]. Posteriormente la tarjeta de memoria se entrega al presidente del grupo editorial de la revista, Antonio Asensio Mosbah», expone el juez.

El juez continúa relatando que, antes de abril, el comisario Villarejo se dirige a Rendueles y le pide que «le haga entrega de una copia de los archivos de Dina Bousselham que guarda». Rendueles, según continúa el escrito, traslada la petición a Pozas que «pese a saber que la tarjeta contenía una información personal ajena al señor Villarejo, accede a la petición». Los investigados quedaron con el comisario y, como ellos mismos reconocieron en sede judicial, «le facilitan parte del contenido de la tarjeta de memoria mini SD perteneciente a Dina Bousselham», se recoge en la exposición razonada.

Más adelante, el juez expone en su relato de hechos que «Pablo Iglesias Turrión recibió de Antonio Asensio Mosbah el 20 de enero de 2016 la tarjeta de memoria original mini SD marca Samsung procedente del teléfono de Dina Bousselham».

Por lo tanto, la investigación arroja la siguiente duda: si Pozas recibió «parte de la información contenida en la tarjeta de memoria mini SD de la marca Samsung que estaba en el teléfono de la señora Bousselham» y lo que Antonio Asensio entregó a Iglesias es lo que le dio previamente Pozas, ¿cómo es posible que Pozas recibiera «una parte» de la tarjeta pero a Iglesias se le entregara «la tarjeta de memoria original?».

«Le dio la copia única»

Durante la exposición de indicios que el juez recoge para pedir al Supremo que investigue a Iglesias por destruir presuntamente la tarjeta de Bousselham, reproduce parte de las declaraciones en sede judicial tanto de Iglesias como de Asensio. Repasa: «El Sr. Asensio afirmaba: ‘Le dio (al Sr. Iglesias) la que le dijeron (Alberto Pozas) que era la copia única para que no le extorsionaran y para que se lo comentara a esta persona’ (Dina) no entregándosela a ella porque ‘no la conocía, entendía que esto podía tener valor porque fuera la pareja del Señor Iglesias, tenía relación con el Señor Iglesias, y le parecía que lo más normal era dársela a él». Posteriormente, el instructor afirma que «la misma tarjeta que recibe el Sr. Iglesias de Antonio Asensio es la que entrega a Dina Bousselham y esta es la que obra en los autos».

Por lo tanto, a lo largo de la exposición razonada el juez no deja claro si lo que llega a Pozas es la tarjeta «original» y completa o «una parte» de ésta puesto que dice ambas cosas.

Los periodistas hablan de «contradicción flagrante»

La defensa de los periodistas Pozas y Rendueles investigados presentó un recurso de apelación contra el auto con el que el juez decidió continuar con el procedimiento contra ellos y el comisario Villarejo por descubrimiento y revelación de secretos el mismo día que pidió al Supremo investigar a Iglesias.

En dicho recurso el abogado de ambos, Sergi Mercé, ya se refirió a la «contradicción flagrante» en la que considera que incurre el juez entre la exposición razonada y el auto de procedimiento abreviado al referirse por un lado a la entrega parcial y por otro a la entrega de la tarjeta íntegra.

Para el letrado, dicha contradicción demuestra que “en la Instrucción no se ha podido averiguar qué es lo que llegó a manos del señor Pozas, qué es lo que éste entregó al señor Asensio, qué es lo que el señor Asensio entregó al señor Iglesias y si algo de todo ello es o no lo que se encontró en el domicilio del señor Villarejo”. Una circunstancia que para la defensa de los periodistas debería conllevar el sobreseimiento de la causa para ellos, “pues dicha contradicción sobre el objeto mismo del delito impide a esta defensa saber de qué se pretende acusar a mis defendidos”. También sostuvo que «debido a los daños ocasionados en la tarjeta (que según García Castellón serían obra de Pablo Iglesias) no podremos nunca saber qué es lo había en esa tarjeta, ni si coincide o no con la información encontrada en el domicilio del señor Villarejo”. La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional todavía no ha resuelto el recurso.

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