España

El choque PSOE-Podemos por el emérito, pura escenografía que "nos beneficia a ambos"

Pedro Sánchez charla con Juan Carlos I en presencia de Felipe González en una imagen de archivo EFE

Cuantos más decibelios sube el enfrentamiento público entre PSOE y Unidas Podenos por los escándalos que afectan al Rey emérito, más engordan sus respectivas estrategias. Y es que tal y como admiten fuentes de ambas formaciones esta escenografía «nos beneficia a ambos». A los socialistas les va bien porque les permite trasladar a su base social y electoral que «somos un partido de Estado», a los morados por marcar distancias para acentuar su perfil republicano y, de momento, consiguen mantener el juego.

Otra cosa es que eso sea a costa de que el PSOE sume sus votos una y otra al Partido Popular y a Vox en la mesa del Congreso de los Diputados, rechazando sistemáticamente las peticiones de comisión de investigación sobre los escándalos que rodean a Juan Carlos I, incluso la última, que contaba con el aval de los letrados de la Cámara. No es una cuestión que importe precisamente en demasía a Unidas Podemos, pero ellos corren el riesgo de que se les acabe acusando de «vender humo» sin conseguir ningún efecto práctico a pesar de estar en el Gobierno.

Es la octava vez que el PSOE vota con PP y Vox», dicen en Podemos

En Unidas Podemos echan las cuentas para recordar que «es la octava vez que el PSOE vota con PP y Vox», pero el tema de las andanzas del emérito, con tres investigaciones abiertas en la Fiscalía del Supremo además de una regularización fiscal por el uso de unas tarjetas black «no hace daño a la coalición», afirman también en el PSOE.

Otra cosa ha sido el choque dialéctico que protagonizaron este miércoles la ministra de Defensa, Margarita Robles y la secretaria de Estado de la Agenda 2030, Ione Belarra. La primera no oculta nunca la opinión que le merece el socio de Gobierno, al que acusa, entre otras cosas, de «cuestionar las instituciones» cada vez que pide una comisión de investigación parlamentaria el emérito.

Y la segunda tampoco duda en ubicar a la primera en posiciones próximas al PP cuando no a Vox, en definitiva, de «alinearse con la derecha y los ultras» y comprar los marcos de la derecha. Insistía aún Belarra ayer en declaraciones a Cuatro que «esto no va ni de republicanos ni de monárquicos, va de que se pueda investigar la corrupción, y ahí no entiendo que el PSOE no esté con nosotros votando en la mesa del Congreso y sí con PP y VOX».

La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, dejó claro cuál va a ser el terreno de juego de los socios gubernamentales en este tema. En una entrevista en el Canal 24 horas de TVE, defendió que el ámbito natural de las andanzas de Juan Carlos I son los tribunales y no el Parlamento y, además “no vamos a cambiar de posición, ahí somos un partido que cumple y respeta la Constitución en sus términos”.

“Lo que tiene que estar funcionando son las vías que hay abiertas en la justicia porque lo demás no es una función que pueda cumplir la Cámara. Lo dice una sentencia del Tribunal Constitucional”, comentó Calvo, que dijo reconocer, sin embargo, «las posiciones de partidos que son republicanos, porque su opción es la república». En cambio, el PSOE «es el principal partido que sostiene este Gobierno con 120 escaños y ha habido tanto defensores de la monarquía como la república, pero defendemos el orden constitucional vigente”.

Sin embargo, también sustentó la negativa socialista a la última comisión de investigación solicitada por Podemos en que el ex jefe de Estado ni tiene ahora cargo político alguno «ni vive de recursos públicos», pero la revelación de eldiario.es respecto a que Patrimonio costea los gastos en viajes y manutención de tres de sus ayudantes en Abu Dabi, cuestionan dicho argumento.

Lo cierto es que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias pactaron su discrepancia en esta materia antes de rubricar el primer gobierno nacional de coalición desde la República. Incluso acordaron los términos de dicha disputa, de modo que ya se sabe que el PSOE seguirá negando las comisiones de investigación y Unidas Podemos continuará pidiéndolas. Entre medias no se descarta algún movimiento más por parte de la Casa Real en pos de la transparencia, que para los morados siempre se quedará corto.

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