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Vox centra la campaña en Cataluña y arrincona a un PP castigado en las encuestas

Sondeos del PSC aventuran la posibilidad de que los populares sean extraparlamentarios

Pablo Casado en la campaña electoral catalana

Vox se ha convertido, en la recta final de la campaña catalana, en el eje del debate electoral. Tanto las agresiones e incidentes sufridos este fin de semana como el discurso de los partidos independentistas colocan a los verdes en protagonistas de la información de la campaña. Una estrategia que puede movilizar el voto independentista, pero está hundiendo las aspiraciones del PP catalán.

Este fin de semana han participado en la campaña de Alejandro Fernández desde Cayetana Álvarez de Toledo y Alejo Vidal Quadras a Alberto Nuñez Feijoo, pasando por Isabel Díaz Ayuso o Juanma Moreno. Y, por supuesto, la presencia casi constante de Pablo Casado. Pero el desembarco popular ha pasado prácticamente desapercibido en un debate centrado en las agresiones a Vox, las quejas de Abascal sobre la actuación de los Mossos d’Esquadra y este lunes, finalmente, los argumentos del conseller de Interior en contra de los verdes.

Mientras, Casado se mantiene fiel a su estrategia de moderación y rechaza cualquier intento de emular la campaña bronca de Vox, aseguran desde el PP catalán. Así, Fernández sigue con su discurso de concordia y reconciliación, pero en cada intervención ante los medios surge la pregunta sobre Bárcenas, que monopoliza el debate entorno al PP.

Los independentistas, con el «efecto Vox»

Los partidos independentistas han aupado, por su parte, ese «efecto Vox» en la campaña. La primera ERC, empeñada a utilizar a Abascal como ariete contra el PSC, repitiendo en cada mitin que Salvador Illa no ha rechazado explícitamente un eventual apoyo de Vox a su investidura. Vox fue el partido más mencionado, junto al PSC, en el mitin central de ERC en Girona protagonizado por Oriol Junqueras y Arnaldo Otegi.

Laura Borràs, candidata de JxCat, ha ido un paso más allá denunciando una supuesta connivencia de los mossos con el partido de Abascal en los incidentes de Girona. La CUP o los Comunes abundan en el discurso, denunciando la entrada de la ultra derecha en el Parlament, y amplificando así las aspiraciones de Vox.

Las últimas encuestas han recogido ya los efectos de esa pujanza de los verdes, que El Periódico sitúa este lunes con unas expectativas de voto que duplican a las del PP. Incluso hay sondeos que alertan de la posibilidad de que los populares acaben siendo extraparlamentarios.

Las elecciones de este domingo que pueden dar muchas sorpresas y muy desiguales para las dos principales formaciones políticas del país. Los socialistas aseguran que «por primera vez en doce años vamos por delante en las encuestas en intención de voto con mucha claridad». Pero del mismo modo, esos sondeos colocan al PP, según el día, con cuatro diputados o extraparlamentarios.

Superar la barrera del 3 por ciento

El secreto está en la barrera del 3 por ciento. Si se supera, entran en el Parlament con tres o cuatro diputados, que es la representación que tienen ahora los de Pablo Casado en Cataluña. Pero si no se alcanza ese porcentaje, aunque sea por una décima, «se quedan fuera y esa es una posibilidad», señalan las fuentes socialistas consultadas, aunque es cierto que los populares siempre han tenido mucho voto oculto, no declarado, en las catalanas.

Desde Unidas Podemos apuntan incluso a trasvase de votos del PP al PSC y también, «algo más simbólico que cuantitativo, de ERC a Illa», lo que es una especie de cuadratura del círculo que confirmaría el éxito de una campaña -«el relato», dicen en el PSC- basado en la idea de que el ex ministro de Sanidad no es un candidato, sino un president, representa cierta transversalidad y es depositario de voto útil constitucionalista pero, también, de izquierdas. Porque además recupera el voto progresista que en 2017 fue a Ciudadanos, convertida entonces «en polo de atracción».

En los cuatro días que quedan de campaña el ex ministro de Sanidad se volcará en un llamamiento al voto útil y a la movilización, el gran caballo de batalla para todos los contendientes. Insisten en el PSC que la actual situación epidemiológica en Cataluña «es mejor que el pasado 21 de diciembre» cuando se produjo la convocatoria automática de elecciones tras quedar vacante la presidencia de la Generalitat.

Illa, con sus «compañeros del Consejo de Ministros»

Eso deja sin argumentos a un independentismo que quería llevar los comicios al mes de mayo como pronto, aunque los socialistas se maliciaban de que realmente no los querían antes de septiembre». Con el 99 por ciento de las mesas constituidas tampoco hay argumentos para retrasar la proclamación de los resultados en la noche del próximo domingo, aunque dependerá de cómo transcurra la jornada electoral.

Illa se ha querido rodear «de sus compañeros del Consejo de Ministros» en esta campaña para vender la idea de que una Generalitat presidida por él «será un gobierno que habla con el Ejecutivo central, que levanta el teléfono».

Por su parte, parece que En Comú Podem, aguanta con un mensaje de final de campaña centrado en acentuar que «Illa sin nosotros, no llega y son números», parafraseando a la portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Adriana Lastra. También matizan que el llamado «efecto Illa» «no es tsunami».

Entrada del PDeCat

Los trakings de campaña alumbran también otra sorpresa para la noche electoral: la entrada del PDeCat en el Parlament, con tres escaños. Corresponderían a la entrada en Barcelona -donde el minimo del 3% obliga a conseguir como mínimo dos diputados- y en Tarragona. Una posibilidad que los socialistas contemplan como la mejor de las noticias, porque entienden que los votos del PDeCat son apoyos restados a Carles Puigdemont y Laura Borràs.

Desde el partido de Artur Mas ponen en cuarentena los datos de otras formaciones, pero aseguran que tienen esperanzas fundadas de entrar en las cuatro demarcaciones catalanas. Y Barcelona, en todo caso, sería la circunscripción más difícil, por ser la más poblada.

Ninguna encuesta da entrada en el Parlament a la candidatura que lidera la ex consellera Àngels Chacon, pero desde el PDeCat advierten que la «cocina» y el recuerdo de voto les perjudican porque no tenían presencia parlamentaria con esa marca. «Lo mismo sucedió con Vox en Andalucía, y después sacó 20 escaños» recuerdan.

Artur Mas entra en campaña

En este contexto, apuntan que sus estudios demoscópicos muestran que el PDeCat cuenta cada vez con mayor reconocimiento de marca, que «se ha disparado con la campaña». Según esas muestras, un 20% de los votantes de JxCat en las últimas autonómicas se plantea votar al PDeCat o ya tiene decidido apoyar a la candidatura de Chacon.

Esta última semana de campaña será, además, la del desembarco de Artur Mas en campaña. Desaparecido durante los primeros días, para dejar el protagonismo a una candidata poco conocida, Mas se estrenó este sábado y participará en los cinco últimos días de campaña, presencialmente o de forma telemática, para impulsar a su partido como los auténticos herederos de Convergencia.

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