España

El debate por la fusión de PP y Cs tensa las costuras de los gobiernos de Almeida y Ayuso

Villacís ya ha ordenado el cese de un asesor municipal de la órbita del PP dentro de Cs, aunque hay más 'infiltrados' azules en las filas del partido liberal | Aguado cierra filas con Arrimadas mientras Ayuso pugna por la fusión del centroderecha en torno a Pablo Casado

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pasea con el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pasea con el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida EUROPA PRESS

Desde el batacazo en las urnas catalanas, el PP ha entrado en una fase de rearme político y estratégico que en última instancia pasa por la absorción de Ciudadanos, una operación que ya habría comenzado y que la cúpula popular espera tener lista antes de la próxima apertura de urnas, la cual no se contempla hasta finales de 2022, cuando sea el turno de la renovación del parlamento andaluz. Casado ambiciona la «reunificación» del espacio de centroderecha en torno a sus siglas para forjar una alternativa sólida no sólo a Sánchez, sino también a Vox. Ese anhelo, unido a la profunda crisis interna que atraviesa también Ciudadanos tras el fracaso en Cataluña y al clamor interno de algunos cargos naranjas que apuestan por esa fusión con el PP y amagan, incluso, con un salto a las filas populares ha enrarecido el ambiente en los equipos de los dos gobiernos por excelencia que comparten Casado y Arrimadas: el del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

En concreto, la tensión ha ido in crescendo en los últimos días en el consistorio madrileño después de que la vicealcaldesa, Begoña Villacís, haya ordenado el cese de un asesor municipal procedente del PP de una concejala de Ciudadanos, según informó El Confidencial, por alimentar presuntamente «desde dentro» la fuga de cargos naranjas a las filas de sus socios de gobierno. Fuentes municipales confirman el nerviosismo que se ha respirado intramuros en las horas posteriores a la destitución de Félix Rubio -asesor de la concejala de Villa de Vallecas, Concha Chapa (Cs)-, una maniobra rotunda que pone de manifiesto la negativa de Villacís a tolerar «deslealtades» dentro de su grupo aprovechando las horas bajas del partido naranja, porque aún queda gobierno «para dos años».

Pero no es el único ‘infiltrado’ que tiene el PP en las filas de Ciudadanos en el consistorio, lo que ha despertado ciertos recelos en distintos estratos del grupo municipal naranja. Un ejemplo es el de José Luis Moreno Casas, actual director general de Economía del Ayuntamiento de Madrid, un ex concejal del PP que, sin embargo, ocupa un puesto de alto rango en el área que dirige Miguel Ángel Redondo, de Cs. Fuentes del PP consultadas por El Independiente restan importancia a la presencia de miembros de la ‘cuerda’ de Martínez-Almeida en los equipos de Ciudadanos y vinculan esta circunstancia a un movimiento «habitual» en los ejecutivos de coalición, una versión de la que, no obstante, desconfían en el partido liberal tras la experiencia con Félix Rubio.

En declaraciones a los medios este martes, Begoña Villacís, pese a mantener una buena relación con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, pidió al equipo de su socio «lealtad» frente a las maniobras internas que, en última intancia, buscan atraer a cargos naranjas a las filas del PP como parte de ese proceso de ‘opa’ iniciado desde la dirección del Partido Popular y que pasa en primer lugar por intensificar los contactos con dirigentes y ex dirigentes del partido liberal. Fuentes autorizadas del PP niegan de facto que el alcalde y portavoz nacional del partido haya dado orden de explorar el fichaje de concejales de Ciudadanos, aunque, por otra parte, no se descarta el escenario de ofrecer a la propia Villacís un puesto en sus listas electorales conforme se acerquen los próximos comicios.

La tensión que se respira intramuros entre los equipos de ambas formaciones terminó precipitando también la reacción de José Luis Martínez-Almeida, quien negó este mismo lunes «categóricamente» que en el PP municipal que él comanda «se esté intentando atraer a nadie de Ciudadanos», y trataba de calmar el nerviosismo suscitado en el grupo de Villacís aseverando que tal maniobra le parecería «una deslealtad» hacia su compañera de ejecutivo. «Estaría traicionando a Madrid y a los madrileños», trató de zanjar el regidor.

Fricción entre Ayuso y Aguado

Las fricciones presentes entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y su vicepresidente, Ignacio Aguado, han sido una constante prácticamente desde el inicio de la legislatura, pero se han acrecentado en los últimos días después de que la dirigente madrileña haya tomado la delantera en la operación de absorción de Ciudadanos y haya defendido públicamente la necesidad de una alianza entre ambas formaciones en el futuro, lo que ha irritado a su socio de gobierno en la Puerta del Sol, que cierra filas con las directrices de Inés Arrimadas y defiende que Ciudadanos «no está en venta».

Pero Díaz Ayuso ha sido mucho menos diligente a la hora de preservar en primer lugar la buena relación con sus socios de Ciudadanos, y ha insistido en los últimos días en la idea de que ella preside, «de facto» una fusión de ambas fuerzas en Madrid, al tiempo que ha defendido que, en el futuro, «está todo abierto» respecto a las relaciones que unen a PP y Ciudadanos, aunque la baronesa popular apuesta por no renunciar a sus siglas, una posibilidad que, al menos de momento, tampoco se contempla en la dirección del partido.

Ayuso fue la única dirigente del PP que evidenció públicamente su apoyo a la ‘opa’ que ha reactivado Pablo Casado y que deslizó en la reunión del Comité Ejecutivo del partido tras la debacle en las catalanas, una cita en la que el jefe de la oposición trasladó también la decisión de abandonar la sede de Génova. «Es el momento de nuevas ideas, pero también, de fusiones. Seamos la casa común de todos los que quieren vivir en paz y en libertad en España», escribió en Twitter. Ayer mismo, Ayuso insistió en esa misma posición y aseveró, en el Foro ABC, que «la división no es una opción para el centroderecha», que volverá a «unirse» en torno a Pablo Casado.

Ante tales declaraciones, Ignacio Aguado no ha disimulado su incomodidad y ha recomendado, en un órdago velado a la presidenta madrileña, que quienes «se muestran interesados en el centro político con carácter casi obsesivo» se afilien a Ciudadanos, y ha criticado el «oportunismo» que cree que se ha acrecentado tras las elecciones autonómicas catalanas.

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