Podemos sigue adelante con la campaña electoral tras el incidente de este viernes, cuando Pablo Iglesias ha abandonado un debate electoral en la Cadena SER después de que Rocío Monasterio le pidiese condenar la violencia contra los actos de Vox y cuestionase la credibilidad de la amenaza con un sobre con balas en su interior, recibido en el ministerio del Interior a nombre de Fernando Grande-Marlaska, Pablo Iglesias y la directora de la Guardia Civil, María Gámez.

Iglesias ha abandonado el estudio de la SER tras el choque, y poco después lo han hecho Ángel Gabilondo y Mónica García. Tanto Podemos y Más Madrid han afirmado que no volverían a ningún debate en el que estuviera Vox, lo que ha provocado que La Sexta y TVE cancelasen los que tenían previstos para la semana que viene.

Pero el asunto de las amenazas está lejos de desaparecer de la campaña. La presidenta Isabel Díaz Ayuso ha condenado los hechos, tras un acto con los reyes en Alcalá de Henares, así como Pablo Casado.

La reacción de Vox a la polémica ha sido anunciar que se personarán como acusación particular en la causa de la denuncia sobre las amenazas, a fin de esclarecer al posible autor de los hechos, que recuerdan a los que ya sucedieron en el pasado con políticos como Albert Rivera o Rita Barberá.

Mientras, Podemos ha vuelto a los actos de campaña esta tarde en Villaverde, donde el asunto ha sido protagonista. Lo ha sido en boca de Roberto Uriarte, diputado vasco del grupo de Podemos en el Congreso de los Diputados, que ha defendido que «todos somos Pablo Iglesias».

«Si creen que nos van a parar con dos balas que preparen 26 millones de balas», ha dicho Uriarte, que ha insistido posteriormente, ante un emocionado Iglesias, que aplaudía durante su intervención: «Van a tener que tumbar a 26 millones y no les va a ser fácil».