España COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN EN EL CONGRESO

"El Gobierno de entonces no nos ordenó nada ni en la Kitchen ni en la Operación Cataluña"

El ex 'número dos' de la Policía Eugenio Pino se niega a aclarar su participación en el dispositivo que puso en marcha el Ministerio del Interior presuntamente para robarle papeles comprometedores al ex tesorero del PP Luis Bárcenas: "No existió"

El ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino, en su comparecencia en el Congreso.

El ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino, en su comparecencia en el Congreso. EP

Eugenio Pino, máximo responsable operativo de la Policía Nacional durante la etapa en la que se desarrolló el dispositivo de seguimiento al entorno más próximo de Luis Bárcenas con cargo a los fondos reservados del Estado, se ha negado este jueves a declarar durante su comparecencia ante la comisión de investigación del Congreso que trata de depurar eventuales responsabilidades políticas por el uso de recursos del Ministerio del Interior durante la etapa del PP para robar supuestamente documentos comprometedores al ex tesorero popular y anular pruebas inculpatorias contra altos cargos de esta formación. «No voy a contestar ni a un saludo», ha afirmado.

Pino ha invocado el carácter político de la comisión y el hecho de que permanezca secreta una subpieza en la causa que instruye la Audiencia Nacional -relativa a las declaraciones realizadas por el chófer de la familia Bárcenas Iglesias, captado como colaborador policial- para justificar su decisión de guardar silencio, si bien al final de su comparecencia se ha desviado ligeramente de ese guion y ha afirmado: «El Gobierno de entonces no nos ordenó nada ni en la Kitchen ni en la Operación Cataluña«.

Los diputados confiaban en que la presencia del ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional ayudara a aclarar algunas cuestiones clave relacionadas con la denominada Operación Kitchen tras los testimonios ofrecidos en la Cámara Baja por el ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Enrique García Castaño o el antiguo responsable de la Unidad de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas, todos investigados en el caso Villarejo de la Audiencia Nacional. Pero el antiguo mando policial ha optado por guardar silencio.

«[Como] la actitud investigadora de la comisión no es jurisdiccional y sólo emite juicios de oportunidad política, estoy obligado a comparecer pero no a declarar. Los argumentos que aquí se exponen carecen de irrealidad jurídica y la condición de certeza sólo la garantiza el proceso judicial. En base a una tutela judicial efectiva y al secreto de sumario no contestaré a ninguna de las preguntas de los grupos presentes en esta sala», ha leído Pino en un documento que llevaba preparado antes de que el diputado del PSOE Felipe Sicilia empezara a hacer uso de su turno de palabra.

El parlamentario socialista ha afeado la actitud del número dos de la Policía en la etapa de Ignacio Cosidó como director del Cuerpo Nacional por su negativa a «colaborar» con la comisión de investigación pese a las «acusaciones gravísimas» que han formulado contra él otros comparecientes, que lo señalan como el mando policial que ordenó la operación. «¿No se le revuelven las tripas y cuenta su verdad?», le ha espetado Sicilia.

El diputado ha mostrado su convencimiento de que si Pino ha optado por callar es porque es consciente de que se trató de una investigación que no cumplió ni «con la legalidad» ni con «los protocolos policiales». «Es una investigación en negro, en B, opaca», ha afirmado el diputado. Y ha añadido: «Había algo que le interesaría al PP saber: qué papeles tenía Luis Bárcenas y por eso montan esta operación de forma oculta e ilegal».

Eugenio Pino es un protagonista estelar de los hechos que se investigan tanto en el juzgado como en sede parlamentaria. El comisario principal ya jubilado Enrique García Castaño no sólo ha dicho que fue aquél quien reclamó la ayuda de su unidad «porque a la investigación del señor Bárcenas le faltaba una pata», sino que cree que el DAO iba informando a Ignacio Cosidó del avance de las pesquisas por «lealtad».

«Ya se lo conté al juez»

El parlamentario del PSOE ha intentado sin éxito que Eugenio Pino revelara el nombre de la persona que le dio la «orden» de poner en marcha este operativo, si bien él tiene claro que sólo pudieron ser Ignacio Cosidó; el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, o el ministro Jorge Fernández Díaz. «Ya se lo conté al juez; su partido está personado en la causa y tiene todo el sumario», se ha limitado a replicar el ex DAO. «No vamos a juzgarle a usted, esto no es un tribunal», le ha ha hecho ver Felipe Sicilia, que considera que contestar esa pregunta no cercenaba su derecho de defensa. «No voy a contestar», ha zanjado Pino.

El diputado tampoco ha obtenido respuesta a otras de las preguntas que llevaba preparadas en su cuestionario, como por qué no ordenó la investigación a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) -encargada de las pesquisas en torno al patrimonio de Bárcenas por orden del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional- o si fue la persona que ordenó el acercamiento al chófer de la familia Bárcenas Iglesias para captarlo como colaborador policial, como sostiene el comisario Villarejo. «Lo siento, eso es parte de la investigación y no voy a contestar», ha añadido.

Sicilia ha mantenido que, para darle una «pátina de legalidad a una ilegalidad manifiesta», Pino le ordenó al inspector Andrés Gómez Gordo -ex jefe de Seguridad de María Dolores de Cospedal durante la etapa de ésta como presidenta de Castilla-La Mancha- que grabara los datos de la investigación en el  Grupo de Análisis y Tratamiento de la Información (GATI) «dos años después».

«Todo por España»

El diputado del Partido Popular Luis Santamaría utilizó su turno para reprochar al representante del PSOE que haga preguntas en esta comisión y no las hiciera a los ex presidentes Chaves y Griñán en la comisión de investigación sobre los ERE siendo andaluz.

Por parte de Podemos, Rafael Mayoral situó a Pino en el grupo policial que redactó y filtró el falso informe policial Pablo Iglesias SA (PISA) sobre la financiación de esta formación política para tratar de que no llegara al Gobierno. Y le ha lanzado: «Tenemos una mala noticia que darle: aquellos que intentaron subvertir la democracia y que una fuerza política como la nuestra llegara al Gobierno han fracasado». Consideró que «el monopolio de la fuerza, para el espionaje y la formación de pruebas falsas ha acabado». En cuanto a Vox, los representantes del partido felicitaron a Pino por su trayectoria y no hicieron ninguna pregunta.

Eugenio Pino, como ya declaró en la Audiencia Nacional, insiste en el Congreso en que la Operación Kitchen «no existió»

A medida que continuó el interrogatorio por parte de los representantes del Congreso, el compareciente fue soltándose. Le retó Gabriel Rufián, representante de ERC, apelando a su patriotismo hasta ponerle entre las cuerdas. «¿Se considera usted un patriota?», preguntó Rufián. «Sin duda, sí», contestó Pino, quien, ante la pregunta de si haría todo por España, incluso más allá de la ley, contestó con un confuso «en ese caso la ley no existiría».

El ex DAO de la Policía tuvo que verse las caras nuevamente con Edmundo Bal, quien representó a la Abogacía del Estado en el juicio por el pendrive de los Pujol en el que Pino salió absuelto. Después de decirle que «le recuerdo perfectamente», el policía también hizo un comentario que no le dejó en el mejor lugar. «Sé lo que comentó a sus compañeros de la Abogacía», dijo, extrañándose Bal de que conociera lo que comentó en privado porque no habló del asunto «con nadie».

El representante de EH-Bildu Jon Iñarritu consiguió que Pino acabara diciendo, igual que hizo en la Audiencia Nacional en su primera declaración ante el juez que, «la operación Kitchen no existió como tal en el lenguaje policial», atribuyendo tal denominación a Villarejo.

El ex DAO también ha negado la existencia de la llamada Operación Cataluña, el plan que supuestamente impulsó el Gobierno de Mariano Rajoy para minar al independentismo. «El día que me citen a la Comisión de Secretos Oficiales yo le contaré lo que usted entiende por Operación Cataluña y verá usted que no lo es», ha contestado a Iñarritu.

El último diputado en tomar la palabra ha sido Albert Botran, del Grupo Mixto. Éste ha calificado de «paradoja» que un antiguo jefe de la Policía se haya acogido a su derecho a no declarar, pero le ha advertido que «es cuestión de tiempo» que se conozca la implicación de Pino «en esta policía política». «Por parte del independentismo catalán, con guerra sucia no nos han conseguido parar ni lo van a conseguir», ha apostillado el parlamentario.

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