España

"Sánchez se pone la máscara de Franco": así cuenta la prensa marroquí la crisis de Ceuta

Agentes lanzan gas hacia los inmigrantes que tratan de cruzar la frontera hacia Ceuta desde Marruecos.

Agentes lanzan gas hacia los inmigrantes que tratan de cruzar la frontera hacia Ceuta desde Marruecos. EUROPA PRESS

Sin demasiada mesura, reclamando Ceuta y Melilla como ciudades ocupadas, con exageraciones o mentiras sobre la actuación de la Policía y el Ejército y con poco disimulo sobre la motivación real de la avalancha migratoria desatada el lunes sobre Ceuta, donde llegaron en poco más de 24 horas unas 9.000 personas, más del 10% de la población de la ciudad. Así cuenta la prensa marroquí la semana más tensa entre España y Marruecos a nivel diplomático desde el incidente de Perejil.

«Sánchez se pone la máscara de Franco», llegó a titular este jueves el diario digital Le360, cercano a la monarquía alauí. En el artículo, entre los más leídos de la web marroquí, el periodista acusa a Pedro Sánchez de actuar con tics autoritarios, carga contra el «colonialismo» de la sociedad española, y deja caer que no haber actuado ya sobre Ceuta y Melilla es poco menos que un gesto de buena voluntad por parte de Marruecos.

«La oleada de migrantes hacia el enclave ocupado de Ceuta despertó los prejuicios coloniales y racistas de las autoridades españolas, que los recibieron con una violencia inaudita. La España neofranquista ha demostrado que los derechos humanos de los que se enorgullece la UE tienen una geometría variable», escribe el digital, que se expande en afirmaciones semejantes durante el resto del artículo, en el que defiende que Marruecos «siempre ha pospuesto la petición de rendición sobre sus dos ciudades ocupadas por España, Ceuta y Melilla» por ser un tema «políticamente muy sensible» y que «toca una mentalidad colonial todavía anclada en los españoles».

El periodista achaca sin dudas la avalancha migratoria a la presencia en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, y califica de «mascarada» su entrada en el país bajo identidad falsa y procedente de Argelia para ser tratado de coronavirus en el hospital de Logroño. «Este acto inadmisible va en contra de todas las normas diplomáticas, la buena vecindad y la asociación estratégica que tanto defienden los españoles», dice, y abunda en que «la crisis se agravó cuando la policía de fronteras española fracasó en su misión de proteger la ciudad marroquí ocupada de la oleada de migrantes, como si Marruecos fuera el gendarme encargado de llevar a cabo esta misión». Queda todo dicho. 

La presencia en España de Ghali sigue siendo el motor que mueve todas las informaciones marroquíes sobre la crisis. En este mismo digital, la noticia más leída en las últimas horas es que el líder del Frente Polisario se negó a firmar su citación judicial sin consultar previamente con Argelia. La segunda, un artículo que reproduce el editorial del diario ABC desglosando los errores diplomáticos del Gobierno antes y durante la crisis de Ceuta.

‘Sánchez se precipita contra un muro y tocando la bocina’

Pero el artículo más influyente en este sentido es el que ha publicado en las últimas horas Khalil Hachimi Idrissi, uno de los periodistas más influyentes de Marruecos y director del MAP, la agencia de prensa oficial del reino.

Idrissi carga duramente contra España y acusa a Sánchez de camuflarse con la ultraderecha mientras dirige al país contra un muro. «Las consecuencias de esta gran crisis política y diplomática serán sin duda múltiples y calamitosas. No solo cancelarán efectivamente 15 años de progreso conjunto, sino que también abrirán la caja de Pandora con todos sus viejos demonios, viejas amarguras y viejos resentimientos», escribe el director de la agencia oficial marroquí. «La alegría actual, infantil y contraproducente, de los partidos de ultraderecha en España es el mejor testimonio de que el pobre gobierno de Pedro Sánchez se precipita directo contra un muro y tocando la bocina», remata.

En el texto, Idrissi tacha de «ridículo» que las autoridades españolas no se hagan responsables de la actual crisis. Y califica de «asombrosamente ingenuo» creer que la inteligencia marroquí no descubriría la entrada en España de Ghali bajo identidad falsa. «Hay que encontrar al estratega que dio a luz esta idea para presentarle la medalla de tonto útil del año», escribe el periodista en su editorial.

«Se supone que somos los celosos policías de la migración clandestina, los socios leales en la lucha contra el terrorismo, los socios económicos entusiastas que han puesto a España a la cabeza de nuestros clientes-proveedores, los vecinos atentos y comprensibles a un hecho colonial incongruente del siglo XXI», ahonda Idrissi, que insiste en considerar a Ceuta y Melilla como ciudades ocupadas, pese a su adscripción a las monarquías de la península desde la Edad Media.

¿Y qué espera España de Marruecos a cambio?, se pregunta el periodista. «Ser un Estado sin carisma, sin legitimidad, sin intereses, sin orgullo nacional o sin historia», se responde. «Decir sí a Madrid y sus ridículas palmaditas en la espalda, decir sí a Bruselas y sus subsidios, decir sí a Berlín y su fallido complejo neocolonial. ¿Y luego, qué?», continúa.

El periodista ridiculiza el estado actual de Europa, que en su opinión «está muriendo» y califica como un «hechizo roto» sin «cohesión económica o financiera», «sin capacidad para proteger sus fronteras» y «sin ejército capaz de asumir el desafío o imponer valores».

Esa Europa, dice, es la que «defiende conjuntamente, a expensas de sus valores fundacionales, la presencia ilegal de un criminal de guerra» en su territorio, en referencia a la actual crisis diplomática.

«Para nosotros sería un suicidio seguir yendo de alguna manera con personas que no son leales, que son hipócritas, que son mentirosas, que le clavan un cuchillo en la espalda a la primera oportunidad, que son incapaces de construir una alianza estratégica equilibrada», concluye, para marcar la línea de actuación a futuro: «No hay nada que hacer, ahora este camino parece que está bloqueado».

Comentar ()