Ceuta y Melilla | España ENTREVISTA | JOSÉ CABRERA MEDINA

"Fue un error diplomático garrafal que Sánchez no hiciese su primera visita institucional a Marruecos"

Este investigador de Migraciones de la Universidad de Granada y consultor en políticas de inmigración e infancia analiza para 'El Independiente' la actual crisis entre España y su vecino del sur

José Carlos Cabrera Medina, investigador de Migraciones de la Universidad de Granada

José Carlos Cabrera Medina, investigador de Migraciones de la Universidad de Granada.

La acogida «por razones humanitarias», como señaló el Ministerio de Exteriores, del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, después de que enfermase gravemente de Covid-19, ha traído consigo graves consecuencias a nivel diplomático. Marruecos abrió el lunes la puerta migratoria hacia Europa y miles de personas cruzaron a nado la frontera entre el reino alauí y Ceuta, en lo que supuso un grave problema humanitario y de gestión para nuestro país.

«Hay actos que tienen consecuencias y se tienen que asumir», afirmó el martes la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, después de que se produjese la avalancha de migrantes hacia Europa. A José Carlos Cabrera Medina, investigador de Migraciones de la Universidad de Granada y consultor en políticas de inmigración e infancia, no le sorprendió el movimiento marroquí. La decisión del Gobierno de asistir a Gali fue, según explica en una entrevista con El Independiente, «la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de unas relaciones que eran maravillosas y de mutua reciprocidad».

Aunque este gesto no ha sido más que el detonante de una tensión que llevaba tiempo gestándose. «Se han juntado varias cosas que está utilizando el Reino de Marruecos para presionar a España», afirma Cabrera Medina. Que Pedro Sánchez no eligiese su vecino del sur como primer destino como presidente del Gobierno de coalición y que el propio Ejecutivo adoptase de forma «radical» la posición de Naciones Unidas con respecto al conflicto en el Sahara Occidental fueron las causas principales que llevaron a Rabat a alejarse de Madrid.

PREGUNTA.- ¿Le ha cogido por sorpresa la avalancha de migrantes que han logrado llegar a Ceuta esta semana?

RESPUESTA.- A todos los que seguimos el fenómeno migratorio desde hace tantísimos años y sobre todo las relaciones diplomáticas que tienen entre ambos países, ciertamente no. No nos ha cogido para nada desprevenidos porque la actuación que ha tenido el Gobierno de España ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de unas relaciones que eran maravillosas y de mutua reciprocidad hasta hace relativamente poco tiempo. Ahora, se ha convertido en uno de los grandes desafíos de nuestro país.

P.- ¿Intuye que habrá nuevos episodios de este tipo?

Marruecos se ha convertido en uno de los grandes desafíos de nuestro país»

R.- Yo barajo la posibilidad de que la situación vuelva a una calma tensa que dure hasta el 20 de junio, que es cuando se celebra una de las festividades más importantes del islam, como es el Eid Al-Adha, el sacrificio del cordero. Por tanto, yo creo que Marruecos va a intentar gestionar esta tensión hasta esas fechas y me temo que después lo que querrán será presionarnos otra vez a través de la llegada importante de personas por vía marítima. 

P.- ¿Por qué llegaron prácticamente todos los migrantes a Ceuta y no a Melilla, Canarias u otros puntos de la costa andaluza?

R.- Esto es una acción puntual. El último estamento del Reino de Marruecos, que es una persona similar a la figura de un sereno que hay en cada barrio del país, difundió una serie de rumores de que Marruecos no iba a estar presente en sus fronteras con Ceuta y esto ha incitado a muchas personas que llevan prácticamente un año y medio, desde el cierre unilateral de las fronteras de Ceuta y Melilla, a intentar el paso a Ceuta directamente. Se han juntado varias cosas que está utilizando el Reino de Marruecos para presionar a España. 

P.- ¿Qué ocurrirá con los miles de migrantes que han entrado en Ceuta?

R.- Va a ser prácticamente la política que ha llevado este Gobierno, que es la devolución de todos los que son adultos. Ya estamos viendo que se hacen sin tapujos devoluciones en caliente, cuando realmente los dos socios de este Gobierno estaban en contra de este tipo de retornos. Pero las están haciendo, en las últimas fechas han sido 4.000.

Se continuará atendiendo a todos los menores bajo el paraguas de un inexistente plan predeterminado y fijo de atención para crear itinerarios positivos de inclusión de este colectivo. 

P.- ¿Cómo ha evolucionado la relación de España con Marruecos en los últimos años?

R.- Las dos cosas más importantes que han cambiado después del pacto de Gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos son, primero, la postura en cuanto a la política exterior con respecto a marruecos. Fue un error garrafal de diplomacia que el presidente del Gobierno no hiciese su primera visita al Reino de Marruecos, como solía acostumbrar. Esto, que parece una nimiedad, yo creo que a Marruecos le sentó realmente mal y le llevó a no sentirse como socio preferente de un vecino tan importante. 

El otro cambio radical es la postura que ha tenido España con respecto al Sahara, que ha sido exactamente la misma que propicia Naciones Unidas, pero también la intervención en esta asistencia puntual al secretario general del Frente Polisario, Brahim Gali, que ha derivado en un malestar muy importante en el vecino Reino de Marruecos.

P.- ¿Subestimó España las consecuencias de acoger a Brahim Gali en su relación con Marruecos?

R.- En mi opinión, sin duda. Estamos ante uno de los errores de bulto de la diplomacia de nuestro país y de Exteriores, y aquí están las consecuencias. Veremos en qué queda. 

P.- ¿Quiere España tener una relación más fuerte con Argelia?

No creo que haya represalias de la UE por el cruce masivo en Ceuta»

R.- No lo creo. Yo creo que las relaciones internacionales con Argelia son las adecuadas. Además, compartimos intereses mutuos, como el tránsito del gas hacia nuestras costas, en concreto, hacia la provincia de Alicante, y las relaciones siempre han sido muy buenas con Argelia. Lo cierto y verdad es que Argelia mantiene una posición muy delicada con su vecino marroquí, sobre todo a raíz de los campos de refugiados que hay en Tinduf. 

P.- La UE ya ha avisado a Marruecos -aunque ya lo saben- de que la frontera de España con su país es también la frontera de la Unión Europea. ¿Qué represalias contra el reino alauí podría tomar la UE?

R.- No creo que la cosa vaya a tanto, a que haya represalias. Yo lo que subrayaría en este terreno internacional de nuestro entorno más cercano es que Reino Unido, después de su salida de la Unión Europea, se ha posicionado de manera muy fuerte con el Reino de Marruecos, sobre todo en las fronteras de la UE. Hay que recordar el hecho de que hace apenas un mes se inauguró la primera línea de barcos de comercio que transportan mercancías entre Marruecos y Reino Unido

Marruecos ha sufrido un empoderamiento después de las últimas políticas de Donald Trump con respecto al Sahara, y también las de Israel. Probablemente, veremos el mes que viene la primera oficina comercial o consulado de China en Marruecos en el Sahara y yo creo que eso ha reflejado este tipo de política exterior que está haciendo nuestro vecino. 

P.- ¿Cuál es el papel de EEUU en este conflicto?

EEUU está manteniendo una posición distante y tibia con el conflicto de Marruecos»

R.- Ya hemos visto las declaraciones del nuevo presidente de Estados Unidos. Hay que recordar que EEUU y Marruecos mantienen una relación de amistad profunda. Hay una serie muy importante de bases militares en Marruecos y este país siempre ha representado un aliado de lucha contra el yihadismo y en otros aspectos que tienen que ver con la importación de fosfato y aluminio. Estados Unidos está manteniendo una posición distante, un poco tibia, porque ellos están ahora mismo muy a favor de la política de Marruecos. 

P.- ¿Está siendo también demasiado tibia la postura de la Unión Europea en este conflicto?

R.- La de la UE creo que sí, pero desde luego la de Alemania y Países Bajos está siendo muy clara y nítida. Detrás de todo este asunto hay un malestar con los gobiernos alemán y holandés, que ya dijeron que la postura con respecto al Sahara era la que tenía Naciones Unidas.

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