España ENTREVISTA | PRESIDENTE DE LA REGIÓN DE MURCIA

López Miras: "El PP ha sido grande cuando los más conservadores también se han sentido cómodos"

El presidente de Murcia, Fernando López Miras.

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras.

Se declara «profundamente liberal», pero no le resultaría incómodo compartir techo con «los más conservadores». Dos son los hitos que han marcado la legislatura de Fernando López Miras (Murcia, 1983): el fracaso de una moción de censura contra él, que abrió un nuevo ciclo político con el PP liderando encuestas; y la lenta agonía del Mar Menor, que sigue a la espera de unas soluciones que no terminan de llegar.

En su entrevista para El Independiente, el ‘barón’ del PP rechaza definir a Vox con los términos que sí utiliza para Podemos -«radical» y «populista»- y sugiere que, como él hizo en Murcia, no se debe cerrar la puerta a Santiago Abascal en el ámbito nacional. «Con una mayoría podremos garantizar la estabilidad del Gobierno. Después se hablará con el resto de partidos políticos», afirma. Indiscutible partidario de Pablo Casado y estrecho colaborador de Teodoro García Egea, Fernando López Miras fue el encargado de romper el hielo cuando la tensión se podía cortar con cuchillo en Valencia, después de que Díaz Ayuso se descartase ante Casado a liderar el PP nacional. «Presidente, ¡yo también me quedo en Murcia!», bromeó.

Pregunta.- ¿Se queda en Murcia entonces?

Respuesta.- Por supuesto. Pero Murcia también es España.

P.- ¿Está satisfecho con las conclusiones de la convención del PP?

R.- Creo que el balance es muy positivo. Todos los líderes internacionales y de la sociedad civil española han avalado el proyecto de Pablo Casado y le han reconocido como el líder que necesita España en estos momentos. Somos un partido que tiene las cosas claras, que está fuerte, unido, con ganas y con ilusión. No hay ningún otro partido en España que pueda hacer lo que hizo el PP en Valencia. De hecho, lo veremos en unos días en el congreso del PSOE. Las comparaciones van a ser odiosas. Quedará acreditado el respaldo que tiene el PP como partido que va a ganar las próximas elecciones.

P.- Este fin de semana Vox celebra también su particular ‘convención’ en Ifema para hasta 20.000 personas, según sus cálculos. ¿También cree que el PP saldrá ganando de esta comparación?

R.- Sólo vamos a compararnos con aquellos partidos que tienen vocación de Gobierno y que son alternativa. No va a haber otro presidente que no sea Pedro Sánchez o Pablo Casado. Eso es lo que tenemos que decidir.

No hay ningún otro partido en España que pueda hacer lo que el PP en Valencia»

P.- Destaca el plantel internacional con el que ha contado el PP en la convención. Pero Nicolas Sarkozy fue condenado por financiación ilegal sólo un día después del coloquio con Casado; Vargas Llosa aparece en los ‘Papeles de Pandora’; y el canciller de Austria está siendo investigado por corrupción. ¿Fue un error invitar a líderes con cuentas pendientes con la Justicia?

R.- Se invitó a mucha gente, también a representantes de la sociedad civil. La conclusión es positiva.

P.- ¿No cree que los escándalos judiciales de sus invitados pueden haber empañado la convención?

R.- No lo creo. Cada uno deberá rendir cuentas por lo que haya hecho. Nosotros somos los primeros en respetar las resoluciones judiciales.

P.- Uno de los puntos clave de la convención ha sido el llamamiento a combatir los populismos. Hace unos días, Casado afirmó que Podemos en concreto es una fuerza «radical» y «populista».

R.- Podemos está en un espectro ideológico totalmente diferente. Lo que sí veo con preocupación es cómo en el Gobierno está integrada una fuerza de izquierda, radical y populista. No entiendo que se naturalice así a Podemos y que luego se rasguen las vestiduras por hablar con Vox.

P.- ¿Definiría a Vox en los mismos términos? ¿Es una fuerza radical o populista?

R.- Yo no lo siento así. No les definiría así. Y nunca entenderé la doble vara de medir de la izquierda.

P.- Usted gobierna gracias a los votos de Vox.

R.- Así es. Tenemos un acuerdo de investidura.

Entre la convención del PP y el congreso del PSOE, las comparaciones van a ser odiosas»

P.- ¿Cree que Casado debería pactar con Vox si, llegado el momento, también les necesita para gobernar?

R.- La única garantía de que el PP llegue a la Moncloa y que, además, pueda emprender su hoja de ruta política es que tengamos una mayoría suficiente. Cuando no es así, hay mociones de censura, golpes con nocturnidad y alevosía como el que dio aquí Ciudadanos.

P.- Mayoría suficiente no implica necesariamente mayoría absoluta. Tendrían que pactar con Vox, como hizo usted en Murcia.

R.- Sólo con una mayoría suficiente podremos garantizar la estabilidad del Gobierno. Y después se hablará con el resto de partidos políticos.

P.- ¿Le parece correcto el giro a la derecha que escenificó Casado en Valencia, cuando habló de derogar las reformas sociales del Gobierno?

R.- El del PP es un proyecto centrista, centrado y moderado. Casado ha logrado ensanchar al PP, abrir el espectro ideológico de tal manera que todos los votantes se sientan cómodos. Yo soy profundamente liberal. Y me siento cómodo en el PP de Casado. Pero este partido ha sido grande cuando las personas más conservadoras y los más liberales se han sentido cómodos. Y eso está sucediendo ahora. Desde la moderación seremos contundentes.

No entiendo que se naturalice a Podemos y que luego se rasguen las vestiduras por hablar con Vox»

P.- ¿Debería temer Vox que ese nuevo discurso de Casado cale entre sus votantes?

R.- Yo creo que esta también es su casa. Lo bueno del PP es que somos capaces de cubrir las expectativas de todos los españoles que estén a la derecha del PSOE más extremo, porque basamos nuestra hoja de ruta en resolver problemas. No creo que nadie pueda estar en contra, salvo el comunismo rancio. Lo que piense el resto de partidos la verdad es que me importa poco.

P.- En las semanas previas, la convención quedó un tanto desplazada por la pugna interna en torno al control del PP de Madrid. ¿Qué consecuencias puede tener una guerra Ayuso-Almeida para el partido?

R.- Es que no creo que hubiese ningún conflicto. Los congresos uniprovinciales se celebrarán en primavera de 2022. Y no hay ningún problema, es más revuelo mediático que otra cosa. Ahora toca hablar de la crisis institucional por la que atraviesa el país por la irresponsabilidad de Sánchez. No podemos estar hablando de cuestiones internas.

P.- ¿Cree que el mensaje de Ayuso sirvió en todo caso para zanjar disputas internas?

R.- No había nada que zanjar. La relación de Casado con todos los presidentes autonómicos es estrecha, de confianza. La relación con Isabel es muy fluida. Todos tenemos las cosas claras dentro del PP.

P.- ¿Qué le pareció su discurso?

R.- Yo hablé de la gestión de Murcia porque fue a lo que la moderadora me apeló. El resto es libre de hacer lo que quiera.

Hay que saber qué piensan los afiliados del PP de Madrid, pero también hay que escuchar a la dirección nacional»

P.- ¿Aspira a presidir el PP de Murcia cuando toque su congreso?

R.- Sí, por supuesto.

P.- ¿Entiende entonces la aspiración de Díaz Ayuso a hacer lo mismo en Madrid?

R.- Todas las aspiraciones son legítimas. El mejor modelo es el que deciden los afiliados. No es algo que a mí me corresponda. Es importante saber qué piensan los afiliados del PP de Madrid, pero también hay que escuchar a la dirección nacional.

P.- ¿Por qué Murcia ya ha declarado que no aplicará la nueva ley de vivienda si aún no se conoce ni el texto ni los detalles de la norma?

R.- Con la información que tenemos, sabemos que estamos ante una ley intervencionista, expropiatoria y más propia de regímenes comunistas. Siempre que se ha intentado intervenir el mercado del alquiler, los efectos han sido negativos. Estamos a favor de las medidas que ayudan realmente a los jóvenes, pero cuando haces un anuncio y el sector inmobiliario y los propietarios te dicen que va a ser perjudicial y que no van a poner viviendas en alquiler… es que algo se está haciendo mal. No se puede intervenir a un propietario que tiene un piso en arrendamiento que se ha ganado con el sudor de su frente.

P.- Según lo que plantea el Gobierno, sólo se verían afectados por el tope del alquiler aquellos propietarios con más de diez viviendas arrendadas.

R.- Lo que tiene que hacer el Gobierno es establecer ayudas directas para el alquiler, financiar la compra de vivienda para jóvenes e implantar políticas directas, no intervenciones. Eso no funciona nunca.

P.- Entiendo entonces que sí está a favor del bono de 250 euros de ayudas al alquiler.

R.- Si va de forma directa para los jóvenes y ayuda a pagar los alquileres, bienvenido sea. Siempre sin intervenir la propiedad privada de alguien.

«El Mar Menor se está muriendo ya»

P.- ¿Qué recetas propone para solucionar el desastre del Mar Menor? ¿Por qué aún no se han puesto en marcha?

R.- Las que dan los científicos. Hay que cortar de forma urgente los vertidos y los nitratos que llegan al Mar Menor; acelerar la limpieza; y procurar la regeneración y la oxigenación del agua. Esto es lo que dicen los científicos y por lo que a mí me duele la boca de decírselo al Ministerio. Nosotros ya les hemos ofrecido trabajar de forma conjunta y convenios específicos de colaboración. Ahora mismo, cada día está entrando al mar unos 30 millones de litros de agua dulce y otros 5.000 kilos de nitratos. Eso es veneno. Hay una obra para atajar eso, pero en las ramblas sólo tiene competencia al Ministerio.

P.- La pelea de competencias entre su ejecutivo y el Gobierno central parece alejar cada vez más una solución. ¿Qué está fallando?

R.- Si el que puede actuar no lo hace y el que quiere actuar no le dejan, ¿qué hacemos? Hemos pedido formalmente al Gobierno de España que nos dé todas las competencias del Mar Menor para actuar de forma urgente. Nos han dicho que no. He enviado al Gobierno un convenio para que me deje a mí hacer las obras y que los 100 millones los abone el gobierno regional. Me han dicho que no. He mandado otro convenio para limpiar el mar de lodos y fangos que están consumiendo oxígeno. Me han dicho que no. Envié otro convenio más para el dragado de la gola de Marchamalo. Y me han dicho que no, cuando en 2011, con Teresa Ribera ya de secretaria de Estado, sí se llevó a cabo. Y se repitió en 2017. Ahora dicen que no hace falta.

P.- Habrá alguna justificación.

R.- Aseguran, en base a los informes del Instituto Nacional de Oceanografía dependiente del Ministerio, que no tienen acreditado que el dragado pueda servir. Cuando en agosto solicité la apertura del canal de Marchamalo, recibí dos papeles: uno era una denuncia de los ecologistas; y el otro una advertencia del Ministerio para que sacásemos las excavadoras de la zona del canal, porque era terreno marítimo-terrestre y eran de su competencia. Es frustrante y desesperante.

P.- ¿Qué explicación les dio el Gobierno para no declarar el Mar Menor como zona catastrófica?

R.- No lo hicieron por política y por sectarismo. En ese Consejo de Ministros se aprobó la zona catastrófica para 13 comunidades autónomas, y se dijo que a Murcia no llegaba porque lo que sucede en el Mar Menor es responsabilidad política. Cuando hay un incendio no se pregunta si la comunidad autónoma limpió bien el monte o por qué se tardó tanto en apagarlo.

P.- La ministra Ribera sí que le ofreció levantar un ‘cinturón verde’ para reducir la presión sobre el entorno de la albufera. ¿Qué opina de esa propuesta?

R.- La ministra vino un 21 de agosto, dijo eso y no hemos vuelto a saber nada más de ella. No han enviado ninguna propuesta formal, pero es que esa no es una solución urgente. ¿Cuánto tiempo se tardaría en levantar eso? Sobre el Mar Menor hay que actuar ya porque se está muriendo ya. No se puede esperar. Hay regadíos ilegales a los que el Ministerio no ha cortado siquiera el agua, y nosotros no podemos actuar porque las concesiones las da la Confederación Hidrográfica del Segura. Lo que sí aprobamos fue una ley que prohíbe todo tipo de vertido al Mar Menor.

P.- ¿Pero están vigilando esos vertidos?

R.- Por supuesto. Tenemos inspectores y revisiones constantes. Pero el problema es que aunque se controle, los científicos dicen que incluso aunque mañana mismo se cerrase toda la actividad -agricultura, turismo, urbanismo…- durante los próximos 50 años seguiría habiendo vertidos al Mar Menor porque las sustancias están ya en el acuífero. Por eso hay que actuar ya sobre el acuífero, pero ahí debe mover ficha el Ministerio.

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