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El PP podría aplazar 'sine die' el congreso de Madrid si hay elecciones en Andalucía antes de verano

El presidente del PP, Pablo Casado, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

El presidente del PP, Pablo Casado, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. EP

Hace unas semanas que Génova dio por «zanjada» la mayor crisis interna del PP desde que Pablo Casado se hizo con las riendas del partido en 2018. Teodoro García Egea fue el encargado de intentar escenificar públicamente que la guerra había acabado porque Isabel Díaz Ayuso había «aceptado» las fechas propuestas por la dirección nacional para celebrar el cónclave madrileño: aunque aún no hay concreción respecto al cuándo, en la cúpula se inclinaban por dejar el congreso que debe renovar la dirección del PP de Madrid para el final, es decir, para mayo o junio de 2022. La presidenta de la Comunidad de Madrid presionó durante meses con que el congreso se celebrase «cuanto antes» y, en todo caso, antes del mes de marzo, cuando se cumplen cuatro años de la salida de Cristina Cifuentes y del nombramiento de una gestora liderada por Pío García Escudero y Ana Camins.

Pero las elecciones andaluzas pueden volver a dar la vuelta al tablero político y truncar la fingida normalidad en el seno del PP. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, acotó hace unos días la fecha para la celebración de comicios en la región, y avanzó que podrían celebrarse en junio u octubre del próximo año. Sin embargo, tanto propios como ajenos se inclinan porque las urnas se abran antes de verano sin más razón que la pura estrategia política: sin presupuestos para 2022 –PSOE y Vox tumbaron las cuentas de Moreno y Marín– la legislatura está agotada, y esperar a otoño dejaría poco o ningún margen para aprobar unas cuentas públicas de cara a 2023, que resultan vitales para la ejecución de los fondos europeos.

Esta circunstancia podría llevar a la dirección nacional a aplazar sin fecha el cónclave madrileño y los congresos uniprovinciales que queden por celebrar por unas elecciones cuyo resultado se estima determinante para las propias aspiraciones del Partido Popular en las generales de 2023. Además, si Juanma Moreno lograse una victoria tan rotunda como la que consiguió Díaz Ayuso en Madrid el 4-M, Génova podría sacudirse al fin del argumento que esgrimen los fieles a la presidenta madrileña para justificar su aspiración a la presidencia del PP de Madrid sin injerencias externas: que el impulso que logró el partido a nivel nacional tras las autonómicas madrileñas se debió al ‘efecto Ayuso’, y no a los méritos de Pablo Casado.

El artículo 40.1 de los estatutos del partido estipula que «la transitoriedad de la situación» de la dirección provisional que lleva las riendas del PP de Madrid desde 2018 «no podrá exceder los seis meses», salvo que se produzcan «circunstancias excepcionales que motiven la prórroga de dicho plazo». Según los argumentos esgrimidos por la dirección de Génova, el congreso de Madrid no se celebró en los tiempos que dictan las normas internas del partido precisamente por esa ‘excepcionalidad’, ya que tras el nombramiento de la gestora se sucedieron dos elecciones generales -las de abril y noviembre de 2019-, y diversos procesos autonómicos. El impacto de la pandemia del Covid en España dilató los tiempos hasta el presente.

Los recelos entre los afines a Isabel Díaz Ayuso porque la cúpula nacional se acoja de nuevo a esa prerrogativa por la apertura de urnas en Andalucía crecen según van pasando los días y el calendario que maneja el barón andaluz se hace más nítido. Pero la de aplazar el congreso de Madrid, al que el partido llegaría completamente enfrentado si Génova y la Puerta del Sol no llegan antes a un acuerdo, es una posibilidad que también contemplan algunos dirigentes afines a la dirección nacional, que insisten en que los cónclaves territoriales deben celebrarse «cuando más tranquilo esté el patio» y que, por tanto, no se darían las circunstancias óptimas para celebrar el congreso del PP de Madrid si éste coincide con la precampaña andaluza.

En los últimos meses, el PP ha implosionado a causa de la guerra interna por el control del partido en Madrid, un órgano que Ayuso aspira a presidir y controlar sin la ‘mano’ de Génova y sobre el que Pablo Casado no quiere perder influencia en favor de una dirigente a la que no pocos tildan ya como el nuevo ‘verso libre’ del PP. De la institución que actualmente dirigen Escudero y Camins -ambos responden primordialmente ante Teodoro García Egea- dependen la confección de las listas autonómicas, la designación de los candidatos a senador o las candidaturas municipales de localidades de más de 20.000 habitantes. El PP de Madrid hace y deshace una telaraña orgánica que, en parte, resulta vital para sostener al líder del partido frente a otras hipotéticas candidaturas en el Congreso Nacional.

La guerra fratricida entre Casado y Ayuso ha abierto al partido en canal. Los efectos de un enfrentamiento de tal magnitud a pocas semanas de que las urnas se abran en Andalucía son aún inconmensurables, pero a nadie se le escapa que podrían ser fatales. Todos los focos se situarían en una dirigente que ha tensado las costuras del PP nacional y que acapara el protagonismo en todos los actos públicos del partido, sea cual sea la comunidad en la que se celebren. De hecho, en el congreso andaluz que ratificó a Juanma Moreno como presidente del partido en su región, Ayuso fue la protagonista indiscutible directa e indirectamente.

Aunque Casado y Ayuso testaron el inicio de un lento deshielo en la fiesta de presentación del nuevo libro de Mariano Rajoy, el ambiente interno sigue enrarecido. El siguiente foco de tensión llegará cuando Génova comience a desvelar las fechas de los congresos autonómicos uniprovinciales, aunque, tal y como publicó El Independiente, todo apunta que la dirección esperará a conocer la fecha definitiva de las elecciones en Andalucía para fijar el congreso madrileño en el calendario. Mientras tanto, Teodoro García Egea, encargado directo de la renovación territorial del partido, suma y sigue en su proyecto de tejer un partido leal al líder nacional. El siguiente congreso en la agenda será el de Aragón, que ratificará al alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón como máxima autoridad en el PP de la región el próximo 18 y 19 de diciembre; y el de Castilla y León, que se celebrará el próximo 16 de enero.

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