Es un nuevo frente que se le abre al Gobierno. Otro más. La grieta vuelve aflorar en la bancada de sus aliados, de sus apoyos parlamentarios. Esta vez lo hace en EH Bildu. Por el momento la coalición de la izquierda abertzale ha guardado un perfil más moderado, menos crítico con Sánchez y sus ministros, en el escándalo del espionaje de lo que lo ha hecho otro de los soportes nacionalistas del Ejecutivo, ERC. El apoyo al Gobierno no parece correr peligro, pero los cinco votos de Bildu sí encarecerán y complicarán su precio.

La izquierda abertzale ha esperado a que comience a bajar el ruido para hacer el suyo. Es el sonido de la causa que más réditos le ha dado esta legislatura, la de la defensa de las reclamaciones de los presos de ETA. Logrado el acercamiento a Euskadi y Navarra de los internos, muchos de ellos en prisiones vascas, navarras o muy próximas, ahora en la segunda fase apretará más en acelerar la salida de prisión de los etarras.

Y lo hará valiéndose del enésimo revés que recibió la Justicia española de los tribunales comunitarios y que en el caso del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) permitirá reavivar las reclamaciones de excarcelación de un colectivo que sigue presionando el entorno de Otegi. El rechazo del recurso presentado por el Estado a la resolución del TEDH emitida en enero y que condenó a España a indemnizar al preso de la banda, Xabier Atristain, es la nueva bandera de la izquierda abertzale. La sentencia consideró que a Atristain se le vulneraron algunos de sus derechos fundamentales y consideró su juicio nulo por no haberle permitido la defensa de su abogado de confianza sino uno de oficio durante el periodo de incomunicación al que fue sometido.

El preso tuvo que ser puesto en libertad y abandonó la cárcel de Martutene el pasado 29 de septiembre. Atristain fue detenido en 2010 y condenado a 17 años por pertenencia a ETA y por posesión de explosivos. Ahora, Sortu, la principal formación de la izquierda abertzale y que controla la coalición EH Bildu, ya ha advertido que al igual que ocurrió con la llamada ‘doctrina Parot’, tras la cual se derivaron decenas de excarcelaciones, en esta ocasión volverá a esgrimir la ‘doctrina Atristain’ para solicitar la puesta en libertad de la mayoría de los 160 presos de ETA que siguen en la cárcel. Lo hizo ayer en una comparecencia pública en la que el líder de Sortu se hizo acompañar del propio Atristain.

Abogacía del Estado, sin ‘efecto contagio’

El argumento pasa por asegurar que la mayor parte de ellos también fueron condenados con el mismo nivel de vulneración de derechos que Aristrain, tras ser sometidos a periodos de incomunicación y sin que se les garantizaran todos sus derechos. El líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez, lo advirtió ayer, “vamos a dar la batalla política y judicial”.  

En realidad, ese mundo ya ha comenzado a hacerlo. En el caso de otros presos de ETA, como Gorka Palacios, también se esgrimió este precedente. El acusado fue absuelto en marzo. Ahora, en el recurso de su última condena, la ex dirigente de ETA, Iratxe Sorzabal también ha apelado a la ‘doctrina Atristain’ asegurando que ella también estuvo incomunicada y sin posibilidad de elegir abogado, por lo que la Audiencia Nacional habría vulnerado su derecho a una tutela judicial efectiva o el derecho a su presunción de inocencia, alega su defensa.

En otro caso, el de Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias ‘Gadafi’, la sentencia de la que está pendiente también incorpora este elemento en su defensa. El ponente en este caso es el mismo que el que absolvió a Palacios.

Desde la Abogacía del Estado consideran que el precedente de Atristain no va a desencadenar en una batería de revisiones de casos ni de excarcelaciones. Ante la preocupación expresada por las víctimas del terrorismo, en un encuentro mantenido la semana pasada, ya han trasladado a algunas asociaciones que la ley de enjuiciamiento criminal establece en su artículo 954.3 que el plazo para acudir al TEDH es de cuatro meses y que se debe agotar todo el proceso judicial interno argumentando esta posible vulneración. Este supuesto no se da, recuerdan, en la inmensa mayoría de los casos ya juzgados.

«Afectará a los nuevos casos»

Sin embargo, desde asociaciones como al AVT sí prevén que en los procesos en marcha o que se puedan iniciar a partir de ahora y hubiera existido el mismo supuesto de incomunicación y la vulneración de derechos dictada por el TEDH, se apelará a la ‘doctrina Atristain’. “Nosotros entendemos que en los casos ya sentenciados y que no se hubiera recurrido ya a Estrasburgo no se podrán revisar, pero sabemos que sí va a afectar a los nuevos casos”, señala la abogada de la AVT, Carmen Ladrón de Guevara.

Desde la defensa de los presos se recordaba ayer que la incomunicación ha sido una práctica aplicada a la mayoría de los presos de ETA y su impacto en muchas de las declaraciones de los detenidos ha sido similar a la ahora reconocida. El abogado de Atristain señalaba ayer que la misma vulneración del derecho a la defensa y a un proceso judicial justo y equitativo de la que ha sido víctima su cliente se habría producido en otros muchos procesos judiciales de miembros de ETA ahora en prisión. “La incomunicación se ha aplicado a este pueblo de forma sistemática y generalizada”, aseguraba ayer el líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez: “En este país ha habido miles de Xabier Atristain”.

Sortu advierte al Gobierno de que le reclamará medidas para excarcelar a los presos y evitar tener que exigir que cada recluso inicie su proceso de modo individualizado ante los tribunales europeos, “no sería ni justo ni razonable”.