España ENTREVISTA | ISABEL DÍAZ AYUSO

"El Gobierno de Sánchez es el más autoritario y opaco desde la dictadura"

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante su entrevista con Victoria Prego

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante su entrevista con Victoria Prego Ignacio Encabo

Con todos los pronunciamientos a favor por parte del nuevo presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y con las manos libres para conformar sus equipos, Isabel díaz Ayuso se enfrenta al reto de traducir en las elecciones autonómicas del año que viene su triunfo arrollador conseguido el 4 de mayo de 2021. Pero no renuncia a confrontar una y otra vez con el Gobierno de Pedro Sánchez al que acusa de intentar detener el imparable crecimiento económico de Madrid.

Pregunta.- El caso de las mascarillas de Madrid está dando mucho juego a la oposición

Respuesta.- Y además con los millones que hay sin declarar de tantas personas, tener que saber en tiempo real cada paso que da el juez en el caso de Luis Medina y Alberto Luceño y, sin embargo, con tantos cientos de miles de euros que no tengamos ninguna información, eso constituye un abuso institucional del sistema. Es que llama la atención lo que está pasando  ahí. Yo a estos señores no les conozco de nada y los podemos criticar más o menos por el pillaje y por lo ostentoso del gasto, pero en este caso está pesando el apellido de su madre y la presión mediática que es casi amarillista. Pero es que hay casi 700 millones de euros defraudados en España en compras sanitarias. Y material que, encima, fíjate cómo será que en el caso del Gobierno de Sánchez hubo incluso una partida millonaria de mascarillas que eran tan defectuosas que provocó que más de 1000 sanitarios tuvieron que quedarse en cuarentena porque las mascarillas no habían servido durante el tiempo en que habían estado trabajando.

Yo nunca quise abrir ese melón porque confío en que la mayoría de las comunidades autónomas y ayuntamientos hicieron lo que pudieron, como nosotros. Pero, claro, empiezan a mirarnos con lupa a Almeida y a mí, pues vamos a ver qué habéis hecho los demás. Algo que, insisto, es insensato porque las compras eran contrarreloj y a la desesperada cuando el mundo era un mercado persa donde te robaban el material incluso una vez contratado. Yo, cuando vi que el Gobierno no actuaba, dije, venga, nos ponemos a contratar por nuestra cuenta. A buscar aviones en China, y fuimos los primeros en dar la idea. Y me acuerdo que la primera carga de un avión que llegó nos la mangaron en el aeropuerto. Y allí se pagaba por adelantado, allí iba la gente con rulos [de billetes] y decía “¡toma, venga, p´acá!”. Claro, en España el proceso es mucho más complejo, afortunadamente, porque es muy garantista, y por lo tanto muy lento. Pero en el caso de mi hermano, un conocido suyo del pueblo con el que había tenido además relación comercial, que ni lo sé porque yo nunca he tenido que ver con mi familia en temas comerciales, que adelantó el dinero él, ¡es que encima lo adelantó! En fin…y le dicen: «Y encima cobrando durante la pandemia». Oiga, me hace gracia esa gente: ¿es que tú has donado tu sueldo en pandemia? ¿Por qué un comercial, que además no tiene un ingreso fijo, no tiene una nómina, y a lo mejor ingresa por las mascarillas y luego está seis meses sin ingresar, un comercial de productos sanitarios no puede ingresar durante la pandemia, no puede ganar dinero? Nos lo regala ¿no? Trabaja gratis y su familia se alimenta del aire.

P.- Ahora están con este caso en el Ayuntamiento más que con su hermano.

R.- Bueno, lo de Almeida es horroroso porque eso es en tiempo real: si Luceño dice, si Medina saca al perro, si se ha puesto zapatillas verdes… Están haciendo de eso un show, un show para estigmatizar a esa gente porque es “gente rica, ostentosa, del PP” y lo relacionan así como si todos fuéramos así en el PP, como si todos fuéramos con esa mochila y esas zapatillas por la vida y a las 12 de la mañana en bata. Eso es lo que buscan, un estereotipo.

Hay casi 700 millones de euros defraudados en España en compras sanitarias y empiezan a mirarnos a Almeida y a mí… Pues vamos a ver qué habéis hecho los demás»

P.- ¿Por esa razón denunció usted otros casos? Porque me ha dicho antes que no tenía intención de hacerlo.

R.- Hombre, si yo tengo pruebas claras de que ha habido corrupción, en realidad estoy obligada a denunciarlo. Pero no tenía intención porque nunca me puse a recabar pruebas de ningún tipo. Había oído rumores, pero muchas veces los rumores se quedan en nada. Ahora bien, ya visto el trato y la  información que requería y los motivos por los cuales todos los de la oposición se fueron juntos de la mano a la Fiscalía Anticorrupción, yo dije “muy bien, pues donde pone PP vamos a poner PSOE” y con la misma vara de medir vamos a ver quién pasa esos filtros. Y de ahí nos salieron 13 contratos de siete empresas. Con las mismas sospechas y bajo los mismos argumentos hay 13 contratos que podrían ser, igual de fraudulentos no, muchísimo más que el otro. 

P.- Son contratos efectuados por el Gobierno central.

R.- Y hubo uno que se pagó por adelantado, como se hacía en ese momento, pero el material no llegó. Yo nunca quise haberme metido ahí. Pero es que en España no se fabricaban mascarillas, y ellos dicen ah, ¿y por qué esta empresa que era una empresa de deportes de repente se pone a comprar mascarillas? ¡Pues porque antes no había mascarillas! Y mucha gente nos dijo: “Yo tengo proveedores en China, yo tengo contactos en China, yo también me pongo a buscar material”. Pues si tengo una empresa de madera y le cabe en la razón social, como eso es legal, lo hago. Entonces ahora, a toro pasado, con todos ya sin mascarillas y pensando en las vacaciones de verano, se ponen a decir “Uy, ¿por qué una empresa de maderas va a traer mascarillas? ¡qué raro!”. Ahora resulta que  todos sabemos de relaciones comerciales. Y nos hemos metido en una espiral estúpida, pero es verdad que puestos a medir hay casos muchísimo peores, lo que pasa es que no son tan “interesantes” o “jugosos”.

P.- ¿Qué perspectivas le ve usted a esos casos?

R.- Pues no van a ser tan mediáticos, me imagino que muchos tendrán explicación, seguro que detrás de muchos de ellos hay un motivo para hacer según qué cosas, a mí eso se me escapa y  ahora lo que está haciendo la Fiscalía es recibir información, ya está recabando información a todas las empresas: movimientos bancarios, papeles… y presentará cada uno su respectiva documentación. Entiendo que algunos se archivarán y otros no. En realidad ha sido exigir que se miren los demás contratos como se están mirando los nuestros. 

P.- ¿Lo ha hecho por venganza?

R.- No es venganza, es una cuestión de equilibrio y de justicia. Y a lo mejor, en algunos casos, algo que se haya hecho de modo incorrecto se pueda llegar a conocer. Ya que quieren transparencia, creo que sería bueno saberlo.

P.- ¿Cree usted que en Andalucía la llegada de Feijóo va a tener algún efecto?

R.- Yo creo que en cada comunidad autónoma cuando se celebran elecciones autonómicas votan sobre todo por lo que ha pasado en esa región durante la última legislatura. Creo que Andalucía ha dado un paso de gigante al optar, al elegir por primera vez en democracia un gobierno liberal que ha bajado impuestos, que ha traído tanto empleo y prosperidad y que ha cambiado los rankings y los titulares negativos de corrupción, paro, fracaso escolar por el número de autónomos y por el liderazgo en la creación de empresas. Es tal el cambio que creo que Juanma Moreno por sí solo va a obtener un gran resultado. Evidentemente, un proyecto nacional siempre es un apellido. Pero Andalucía es mucha Andalucía y yo creo que se vota ese cambio y esa ilusión que ha traído este nuevo gobierno.

P.- Bueno, no sé si estará usted de acuerdo en que sin Andalucía y sin Madrid es imposible ganar las elecciones generales. Así que si en Andalucía gana Juan Manuel Moreno y en Madrid gana usted, pues ya estaría hecho.

R.- Hombre, nunca está todo hecho pero creo que ese cambio es imparable. Por primera vez en muchos años la clase media no llega a fin de mes ni siquiera teniendo trabajo. Y lo que estamos viendo con el nacionalismo que ha hundido Cataluña y otras comunidades autónomas, el trato preferente que le da el Gobierno a esta gente, no digamos ya al entorno de ETA, que a través de la Comisión de Secretos Oficiales los enemigos de España decidiendo y escuchando nuestros temas más delicados, es tal el descrédito institucional, es tal el daño que le está haciendo a la educación en todos los niveles, es tal el ataque a los intereses de nuestra nación que ya no se trata sólo de Andalucía y Madrid sino del conjunto del país. Creo que, de un lado al otro, los españoles no quieren seguir en manos del actual Gobierno de Sánchez.

P.- Sin embargo, las encuestas les dan a ustedes empate con el PSOE.

R.- Es que este Gobierno gestiona el poder, que no España, muy bien y sabe vender en tiempos, gestos y sobre todo, odios. Y levantar el espantajo del franquismo y las extremas derechas, para que su electorado no vaya con ilusión a votar por unos valores determinados o unas convicciones sino contra otros. Esta maquinaria del poder intenta por todos los medios acobardar y desmembrar al centro derecha, pero no conozco a muchos ciudadanos por muy socialistas y muy militantes que sean que vayan a las próximas elecciones con ganas. Y por eso creo que, según avancen los meses, esa balanza va a caer siempre del lado del cambio.

El descrédito que padece en estos momentos España es inmenso y no hay institución que no haya sido erosionada»

P.- Está la cuestión de Vox que es recurrente en el PP y sus futuras alianzas. A Feijóo no le gusta la idea de pactar con Vox, a Juanma Moreno tampoco, aunque probablemente no tenga otra opción. En cambio a usted no le importa nada. ¿Dónde estaría el punto de equilibrio entre esas dos o tres posiciones del PP?

R.- En mi caso, desde el comienzo de la pasada legislatura tuve que hacer un gobierno no a dos sino a tres. Y aprendí en ese momento a ser pragmática y a defender más unos principios que la comodidad; aprendí que prefería estar siempre entre coaliciones por muy malas que sean porque creo que los gobiernos de un solo color funcionan ¡muchísimo mejor! a todos los efectos, pero prefería soportar y sufrir una coalición por dura que sea mientras los valores de centro derecha liberal se cuidaban y preservaban en la Comunidad de Madrid. Y prefería pasar por aquello antes que subir impuestos a los ciudadanos, no inmiscuirme en los consejos de administración de las empresas, poner topes al alquiler en las viviendas, destrozar la economía y tener un proyecto que a mi juicio era mucho peor para España a través de Madrid. Así que yo creo que lo que tenemos que hacer cada uno es pensar más en ideas y en proyectos y, con quien tengas que compartirlo o no, eso ya se soluciona solo. Luego ya son los ciudadanos quienes deciden en las urnas con quién quieren verte o no. En mi caso me dijeron “preferimos tu gobierno en libertad y no un gobierno con Vox”. Yo tengo un gobierno que representa a una amplia mayoría de los ciudadanos y eso ha sido a lo mejor la respuesta a haber tenido claro que primero están los intereses de los ciudadanos y no el cómo cada uno de nosotros suframos o no en la intimidad, que eso no le importa a nadie.

P.- ¿Va a seguir confrontando con el Gobierno central?

R.- Es que tenemos una de las naciones más importantes del mundo, lo hemos sido durante siglos, somos una de las naciones más antiguas que ha logrado grandes gestas desde el punto de vista burocrático, político y cultural. Los primeros parlamentos, la primera burocracia, las primeras administraciones, las primeras universidades, la civilización y los valores occidentales que se llevaron a la Nueva España, al Nuevo Mundo. Y de ser esto a convertirnos en un país que no es escuchado en la Administración de los Estados Unidos -que debería ser nuestro aliado preferente-, a no participar nunca en ninguna decisión  importante dentro del proyecto europeo, a zigzaguear en cuestiones clave internacionales, véase la crisis de Ucrania, que a su vez abandona los intereses de las empresas fuera y que no deja de deslegitimar a sus instituciones, a su pasado y por lo tanto a su futuro; evidentemente, creo que el daño que este Gobierno le hace al conjunto de España es irreparable.

Por todo esto y además porque sus socios comunistas nos dan una imagen de tercera regional caribeña impropia de un país como el nuestro, y no digamos ya de los golpistas que, a través de los privilegios, destrozan España, expulsan a la empresa catalana, a la clase media, etcétera. No digamos ya nada del entorno político de ETA, Bildu. En fin, creo que el descrédito es inmenso y que no hay institución que no haya sido erosionada: Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, CIS, Fiscalía General del Estado, Tribunal Supremo, Tribunal de Cuentas. Porque cada institución que le recuerda a este Gobierno dónde están los límites, institución que hay que destrozar y amigos que hay que meter ahí directamente para que nada tenga una oposición.

P.- Es usted extremadamente crítica con el Gobierno

R.- Es que me parece además que es un Gobierno de los más autoritarios, si no el más autoritario. Bueno, desde la dictadura es el Gobierno más autoritario, más opaco, el que más ha sido apercibido por Transparencia, más opaco, que menos respuestas da y que más utiliza el poder contra el adversario político en lugar de a favor de España. Todo es a mi juicio un auténtico despropósito, un disparate. No se puede hacer peor. Cuando estaban todos los ciudadanos encerrados en casa, han emprendido una lucha sin cuartel contra la Educación, además llevando a los valores la peor parte del socialismo. Porque yo puedo entender que muchos ciudadanos sean socialistas porque quieren un mundo más justo y un reparto más favorable para el ciudadano más debilitado. Pero es que ¿es socialismo los privilegios a los golpistas que han cometido graves delitos en Cataluña? ¿Es socialismo robarles a los alumnos la capacidad de llegar tan lejos como su esfuerzo y su mérito les lleve, precisamente a las familias más desfavorecidas que tienen en la educación un salvamento? Es decir, creo que el socialismo no funciona, pero esto de Sánchez mucho menos, con sus socios y con lo que está pasando en España; creo que es todo un auténtico disparate.

Institución que le recuerda a este Gobierno dónde están los límites, institución que hay que destrozar»


P.- ¿Y esto es lo que va a plantear en su campaña electoral de dentro de un año, además de las cuestiones propias de Madrid,  teniendo en cuenta que para confrontar con el Gobierno central ya está Feijóo?

R.- Es que yo siempre pienso primero en nacional antes que en Madrid  porque nosotros somos representantes del Estado. Y lo que ocurra en Cantabria o lo que ocurra e Extremadura me afecta y me ha de ocupar, como a esos presidentes autonómicos lo que suceda en Madrid. Si tenemos en cuenta que el 45% de los madrileños no ha nacido en Madrid, que el 75% de la inversión y el 60% de las grandes empresas que se crean en España se crean en Madrid y teniendo  en cuenta que Madrid es universal, que ha ido de tener 179 municipios a ser una región de la que se habla en Estados Unidos o en Pekín, ¿cómo me voy a limitar a hablar del terruño cuando esto es mucho más? El discurso es nacional porque Madrid es España por encima de una división territorial de los años 80, aunque luego mi responsabilidad es la gestión de unos servicios públicos determinados, especialmente la Sanidad, la Educación y las residencias o el transporte autonómico, que sí dependen directamente de mi ejecutivo.

P.- En ese sentido, la intervención del Gobierno central sobre Madrid en términos fiscales y también de Educación, ¿se puede impedir o sólo eludir parcialmente?

R.- En el caso de la Educación, hay una parte que ellos sí pueden imponer pero existen unos porcentajes donde nosotros sí tenemos libertad. Por ejemplo, para seguir defendiendo el criterio de la demanda para la educación concertada o para elegir colegio cambiando algunos baremos porque nos lo han impuesto, pero tenemos ese margen, o para los currículos. Nosotros sí que en muchos de los contenidos y de aspectos en algunas asignaturas que nos querían imponer también tenemos un cierto margen. Pero en todo lo demás, no. Si ellos deciden destrozar la educación en España, en Madrid también lo van a conseguir un poco, nos va a afectar algo.

P.- ¿Y en materia fiscal, han desaparecido ya las presiones?

R.- Mmmm… A ver, el Gobierno de Sánchez ha estado obsesionado con la Comunidad de Madrid todo este tiempo. Lo hizo durante la pandemia cuando nos aplicó un estado de alarma ilegal, a la carta y sólo para esta región, ni siquiera se llegaron a tapar. Cuando hacen anuncios y dan ruedas de prensa intentando cortarnos el paso a nosotros aquí y que nos afectan a nosotros directamente. En algunas cuestiones han frenado  sus pretensiones porque han visto que este Gobierno arrecia.

P.- ¿En qué cuestiones?

R.- Por ejemplo en la parte fiscal son conscientes de que, por mucho que quieran subir los impuestos a los madrileños, eso les va a costar una difícil explicación. Si por ejemplo quieren recuperar el impuesto de sucesiones y donaciones, nosotros no podremos hacer nada, pero desde luego nosotros por una ley de autonomía fiscal vamos a interponer muchas capas legislativas para que, en caso de que nos intenten quitar esa bonificación, tengamos organismos e instituciones a los que recurrirlo.

Yo siempre pienso en nacional. ¿Cómo me voy a limitar a hablar del terruño cuando Madrid es mucho más?»

P.- A ver, la armonización fiscal que se llama así pero que consiste en subir los impuestos en Madrid…

R.- Exactamente. No competir con Londres o con Lisboa, que sería lo lógico.

P.- Pero ¿qué instancia tendría capacidad de decidir sobre este punto?

R.- Hay una serie de impuestos cedidos a las 15 comunidades de régimen común, como son el impuesto de donaciones, sucesiones, transmisiones patrimoniales, etcétera. Nosotros hemos decidido primero suprimir todos los impuestos propios que tenemos recogidos en los Estatutos y que nos permite inventarnos impuestos, como en Cataluña, que hay 18 impuestos que en Madrid no hay, y también tenemos la capacidad de que esos impuestos cedidos los podamos bonificar más o menos. Por ejemplo, en el caso de donaciones y sucesiones lo tenemos bonificado al 99%, lo cual quiere decir que en Madrid no se paga ese impuesto. Pero como ese impuesto le pertenece al Estado porque es cedido puede recuperarlo e intentar imponernos otra vez que el impuesto suba. Aun así, si eso ocurriera, las grandes fortunas se irán de Madrid, pero no se irán a otros lugares de España. Esas grandes fortunas, con sus puestos de trabajo, se irán a otros países, como está ocurriendo ahora mismo con Portugal. Y mucha gente además no se irá a otras comunidades gobernadas por socialistas porque Madrid ya no se trata de una cuestión de meros impuestos. Es que también tenemos menos burocracia y mucha más libertad para elegir otras muchas cosas.

Por tanto, esa forma de vida que nos hemos dado aquí sólo puede ser  equiparada con otras regiones si siguen el mismo camino liberal. Si empiezan a crear empleo desde la empresa privada, si traen más oportunidades para sus jóvenes, si se lo ponen más fácil a sus autónomos y emprendedores, si van por ese camino podrán empezar a competir como ha hecho Andalucía, pero si van por la imposición no van a dejar de expulsar a la gente.

P.- Insisto: ¿estaría dispuesta a llevar este asunto al Tribunal Constitucional?

R.- Yo lo voy a llevar absolutamente a todos los organismos habidos y por haber, y ya lo dije hace más de un año: seré una auténtica pesadilla para el que toque los impuestos a la Comunidad de Madrid. ¡Una auténtica pesadilla! Porque es un pecado ir contra el motor económico del país. Es una barbaridad. Es que no buscan lo mejor para sus respectivas comunidades autónomas, sino lo peor para la Comunidad de Madrid. Y lo vuelvo a decir: esa empresa no se irá a otra región, se irá fuera de España. Piensan que así, expulsando a las empresas de Madrid, les pueden caer trocitos de la explosión en tu terruño y no va así la cosa. El capital es libre en un mundo globalizado. Se irá donde sea respetado y en España se pagan muchísimos impuestos. Es más, si no fuera por el Gobierno de Sánchez, Madrid despegaría todavía muchísimo más.

P.- ¿Por qué?

R.- Pues porque nos dicen muchos inversores, nos lo dijeron en el viaje que hicimos a Estados Unidos, que les encantaría venir a Madrid pero que los impuestos aquí son un infierno, que el impuesto de Sociedades, etcétera, lastran tanto que esos patrimonios no se atreven a venir. Y además ven que no condenamos dictaduras y no somos firmes en política, piensan que si nosotros cambiamos las reglas del juego a la mitad ¿quién les asegura que eso no les va a ocurrir a ellos? Pero claro, si tú no dices que Cuba o Venezuela es una dictadura, ¿cómo sé yo que vais a ver con buenos ojos otras dictaduras, cómo sé yo que los siguientes no vais a ser vosotros? Eso, textual, nos lo han dicho inversores en el viaje que hicimos en otoño a los Estados Unidos. Y todos coincidían en esto. La política es muy importante para la economía. Este es un claro ejemplo, pero el otro es el de los impuestos. “No podemos ir a España porque los impuestos son inasumibles”. Si no fuera por el Gobierno de Sánchez Madrid no sólo despegaría, es que sería un auténtico cohete para la economía española.

P.- Las ministras económicas dicen siempre que la presión fiscal en España es infinitamente más baja que la que se ejerce en el resto de Europa.

R.- Hay impuestos que en el resto de la Unión Europea ni siquiera existen: donaciones, sucesiones. Aquí se impusieron de manera transitoria en un momento determinado por una cuestión de emergencia y le cogieron gusto a la recaudación por esa vía. Pero nosotros hemos demostrado que bajando impuestos se recauda más. Por supuesto que hay que pagar impuestos, claro que hay que pagarlos, pero unos impuestos justos, progresivos y no confiscatorios porque entonces expulsan al contribuyente.

En caso de que nos quiten las rebajas de impuestos cedidos, las grandes fortunas no se irían de Madrid, se irían de España»

P.- ERC pidió que se impusiera la armonización fiscal para toda España. Eso no deja de ser sorprendente en un independentista.

R.- Para que vea qué coherencia tienen los nacionalistas que quieren lo mismo para todo el país. El nacionalismo no es amor a lo propio, es odio a lo ajeno. Así que ellos no quieren lo mejor para Cataluña, sino lo peor para Madrid.

P.- Tiene usted un año entero por delante. ¿Qué quiere hacer a partir del congreso en el que va a ser elegida por aclamación, porque no se ha presentado nadie más? Tiene usted todo el campo libre.

R.- Como todos los presidentes autonómicos, ¿eh?

P.- Dado que usted ganó en todos los pueblos menos en dos muy pequeños ¿pretende repetir la jugada en términos de los alcaldes? Porque eso va a ser más difícil.

R.- Pretendo cumplir hasta el final mi programa y las propuestas más innovadoras como por ejemplo la ley de Farmacia. Esa ley va a permitir que las farmacias acudan al domicilio de las personas mayores, con movilidad reducida, mujeres embarazadas; o en las zonas rurales el farmacéutico podrá ir a tu casa a dispensarte los medicamentos. O con la ley de mercado abierto que va a permitir que cualquier empresario sin moverse de sus respectivas comunidades autónomas puedan operar en la Comunidad de Madrid de modo que tratemos a España como un único mercado y no 17. Con las propuestas que estamos haciendo en Educación, con Madrid Nuevo Norte, con las reformas de los principales hospitales madrileños y trabajando por esta senda que ha conseguido que tengamos las cifras de paro más bajas en 14 años, que hayamos recuperado todo el trabajo perdido durante la crisis, que seamos líderes en industria. Y lo que yo quiero es que esto se cuente bien, que se lleve a todos los municipios y que cada vez más ciudadanos se sumen al proyecto.

P.- ¿Tiene usted candidatos con opciones de victoria para todos o casi todos las poblaciones de la Comunidad?

R.- No los voy a nombrar todos a la vez ¿eh? Yo me conozco muy bien la Comunidad de Madrid, llevo años en política sin moverme de la comunidad. Conozco muy bien todos los pueblos, lo que necesitan y ahora lo que estoy buscando son los mejores perfiles. Los ganadores, no los mejores amigos míos, los ganadores. Gente que gana, que significa gente que gusta a sus vecinos. Y lo que estoy haciendo ahora es un análisis completo, municipio por municipio, viendo quiénes están, qué proponemos, quiénes gobiernan, dónde no estamos gobernando, quiénes gustan, gente nueva y siempre marcando un perfil muy parecido que es el de la renovación siempre que se pueda. Tengo la obligación de renovar porque tengo la obligación de buscar nuevas ilusiones allí donde se han perdido.

P.- Tiene usted las manos libres para eso.

R.- Claro, yo tengo las manos libres y además de aquí yo me voy a otros lares, luego no tengo miedo a enfados ni a represalias si no elijo a gente que se cree en el derecho de estar ahí aunque ni siquiera se lo merezcan. Yo creo que, cuando estás arriba, tienes la obligación de gestionar, de mejorar y de renovar. Porque no tengo miedo a futuro, yo ya lo he hecho todo en el Partido Popular de Madrid cuando esta etapa pase. Así que elegiré a los ganadores y a la gente más comprometida, que puede ser gente que lleva 30 años o puede ser gente nueva. Pero que se rijan por esos criterios y por el de las ganas. Hay gente que tiene una responsabilidad y no duerme de la ilusión del tiempo que le lleva implicarse y hacerlo bien. En cambio hay otras personas que después de muchos años en política sinceramente no aportan gran valor añadido porque tienen un puesto y cumplen lo justo. Creo que cada puesto político, sea de diputado o sea de consejero, es importantísimo. Buscaré una profunda renovación conjugando a los mejores gestores y la mayor experiencia con las nuevas ilusiones y el compromiso y las ganas.

Si no fuera por el Gobierno de Sánchez, Madrid no sólo despegaría sino que sería un cohete para la economía española»

P.- Pues este partido, me refiero al de Madrid, está lleno de compromisos y deudas por pagar.

R.- Cuando se llevan muchos años en el gobierno, en gobiernos locales, eso suele pasar. Por eso creo que es el momento, por lo menos bajo mi mandato, de aplicar el criterio que ya he expuesto. El que sea un buen gestor y lleve mucho tiempo y tenga experiencia, por supuesto que necesitamos contar con él. Pero yo no he venido a hacer más que lo que sé en mi fuero interno que es bueno. Y sé que eso va a ayudar a que la organización se renueve y que tenga mucho futuro. Conmigo y sin mí. No creo en los vacíos de poder.

P.- No va a haber amigos, por lo tanto.

R.- No. A ver, ni enemigos, no voy de matadora. Me siento libre y he de ser libre, o no podría hacer las cosas con criterio ni estaría satisfecha. Sé que lo mejor es hacer las cosas con esa libertad y libertad significa elegir y responsabilizarme de la elección. Por lo tanto, tengo que elegir a los mejores, que es lo mejor para el proyecto y para los ciudadanos, no lo que es mejor para mí. Habrá gente que a lo mejor ni siquiera en lo personal me guste pero si soy consciente de que son buenos gestores y de que lo hacen muy bien cara a sus ciudadanos tendré que asumirlo.

P.- Es decir, renovación a tope…

R.- Bueno, depende porque estoy viendo que en la mayoría de los municipios hay alcaldes excepcionales, por ejemplo, o muy buenos concejales. Pero sí que es verdad que lo que no voy a hacer es tener miedo, miedo a que se enfaden. ¿Miedo a qué? Miedo a nada, no puedo tener ese miedo. Insisto, voy a vivir el resto de mi vida como ex presidenta, no como presidenta. Y todos sabemos que cuando cedes ante el miedo, o ante el chantaje, estás vendido. Y luego además siempre sale peor.

P.- ¿Y en términos orgánicos? Ahí sí que va a haber tomate, ¿no?

R.- (Se ríe) Ahí va a haber un cambio profundo a la hora de ver la organización. Voy a pensar exactamente qué cargos, qué responsabilidades son necesarias para pasar a continuación a poner a las personas que sé que mejor lo pueden desempeñar. No voy a buscar el contentar de manera generalizada a todo el mundo y crear puestos o responsabilidades inútiles para así repartir para todos, ni quiero acumular poder en unos o en otros. Quiero que todo el mundo tenga una responsabilidad y la cumplan con ganas. Y que no haya gente que lleve seis cargos acumulados. Los males del pasado no me han gustado nunca. Dicho esto, mis antecesores han hecho un gran trabajo y yo voy a reivindicar su legado en este congreso y hacia adelante. Sería insensato, injusto y mentira.

Aquellas personas que se hayan encargado de intoxicar, esa gente será con la que no cuente»

 P.- ¿Se han acabado las familias?

R.- Sí, afortunadamente. En realidad desde que se marchó Cifuentes en los últimos cuatro años no ha habido en realidad una familia. Igual que cuando yo siempre digo de broma lo de callejera y pandillera yo me refiero a las causas comunes, a las plazas, a las terrazas, a hablar con la gente en cualquier sitio, pero no creo en las pandillas políticas, en las “familias” porque he sido muy libre siempre dentro de la Casa y después siempre me preguntan acerca del legado de Pablo Casado y la gente que estaba por aquí. Yo a toda la gente que ha estado con Pablo Casado la he apoyado y es gente a la que pienso considerar por supuesto, porque es lo suyo. Pero aquellas personas que hayan puesto en tela de juicio el trabajo que se ha hecho desde la Comunidad de Madrid o directamente se han encargado de intoxicar, esa gente será con la que no cuente. Pero ya no por mí, sino aquellas personas que han perdido un solo minuto en decir que en el gobierno de Madrid ha habido corrupción y estén dentro del Partido Popular, con la cantidad de gente con la que he de contar ahora, ¿por qué van a estar ellos entre los primeros?

P.- ¿Y eso incluye también a su gobierno? 

R.- Ehhhhh… En mi gobierno, aparte de que tenemos excelentes gestores, volvemos a lo mismo, no ha habido gente que haya dudado de la honorabilidad de la Comunidad de Madrid.  Porque lo han vivido ellos en primera persona y ellos mismos han visto lo injusto que es ser señalados por corrupción cuando no la hay, y no digamos cuando esa acusación procede de tu propio partido. Dentro de mi gobierno habremos entendido mejor o peor esta transición, eso a mí no me importa. Lo que tengo claro es que ninguno ha dudado de que todo lo hecho ha sido conforme a la ley y con honestidad. Y las nueve consejerías hemos vivido el mismo infierno sanitario, pandemia, Filomena, crisis económica… Si hay algo que tienen claro mis nueve consejeros es que en cada una de sus consejerías ha habido siempre honradez.

P.- Se lo digo porque me sorprendió mucho que cuando comparecieron en rueda de prensa el consejero de Hacienda, Fernández Lasquetty, y el de Sanidad, Enrique Escudero, estaba previsto que compareciera también el de Presidencia, Justicia e Interior, Enrique López, que en el último instante no apareció en el escenario. Y yo pensé: ¡¡Uffffff !!

R.- Él decidió que como magistrado era mejor mantenerse al margen de una información que él no tenía. Y yo ahora pienso: ¿están gestionando bien desde la consejería bajo su mando? Sí. ¿Está consiguiendo que dentro de poco vea la luz el proyecto de la Ciudad de la Justicia, los nuevos palacios judiciales, el plan de incendios forestales que está funcionando como el que es, el mejor de España? Sí, sí, sí. Todo está funcionando muy bien con él, es un gran gestor. Y yo soy pragmática: si es bueno para los ciudadanos, es bueno para mí.

P.- ¿Por qué no ha querido usted entregar el teléfono al CNI para que se lo revisen?

R.- Porque total, un año más tarde poco se puede hacer. ¿Para qué voy a andar perdiendo el tiempo? Estoy trabajando sin parar de la mañana a la noche y no tengo ni siquiera tiempo de dejarlo y no utilizarlo. A estas alturas pues que sea lo que Dios quiera.

P.- ¿Qué opinión le merece el asunto de la infección por Pegasus de los teléfonos del presidente y de la ministra de Defensa?

R.- Yo creo que en el mundo de Sánchez nada ocurre por casualidad, pero tampoco con transparencia. Así que estamos todos contemplando un guion que no sabemos de dónde ha salido, qué aporta y a qué viene a estas alturas. Un año más tarde. No sé a qué obedece todo esto, pero sí sé la imagen que estamos dando. Yo me imagino a los embajadores en España a la hora de reportar a sus respectivos gobiernos diciendo: “Pues ya no es que haya una parte socialista y comunista que se llevan entre ellos a matar. Es que también entre los propios socialistas se piden dimisiones porque han estado espiándose teléfonos a estas alturas al más alto nivel”. En fin, yo creo que todo esto es un sinsentido y encima, para colmo, a los nacionalistas, cuyo negociado vive del agravio, tienen ahora nuevos argumentos cuando les quedan muy pocos para presentarse ante los ciudadanos; esto les hace venderse como víctimas, como dicen ellos del Estado español, como si fuéramos Estados distintos. Luego todo no puede ser más lamentable. Y desde luego perjudicial para la imagen de nuestro país.

P.- Ahora tiene usted todo el campo a su disposición. El nuevo presidente del PP Alberto Núñez Feijóo le ha dado todas las armas, y no va a intervenir en nada.

R.- Bueno, me ha dado la confianza como al resto de los presidentes autonómicos, para presentarnos a un congreso y pedir la confianza de nuestros afiliados. Yo es lo que he querido hacer desde que pasaron las elecciones del 4 de mayo. Preguntar a los afiliados si querían que esta misma ilusión a través de mi persona querían que se llevara a los distintos municipios de la Comunidad de Madrid. Yo quería un congreso para esto y él lo que ha permitido en el PP de Madrid es que las cosas vayan con la normalidad con la que funcionan las demás regiones.

P.- ¿Pretende usted ganar  en todos los municipios de Madrid? Porque usted ganó en todos menos en dos. Eso me parece extraordinariamente difícil.

Ya hemos demostrado, y se ha visto a lo largo de la Historia, que ni el comunismo ni el nacionalismo funcionan. Es más, son nefastos»

R.- Más que arrasar, lo que yo quiero es que en los municipios de la Comunidad de Madrid las políticas que nosotros defendemos sean las mismas. Ya hemos demostrado, y se ha visto a lo largo de la Historia, que ni el comunismo ni el nacionalismo funcionan. Es más, son nefastos. Pero es que el socialismo en algunas ocasiones tampoco funciona. Y esto es lo que ahora queremos trasladar a los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, que no es lo mismo estudiar que no estudiar, que no es lo mismo no contratar que hacerlo, que las personas que ponen su patrimonio en juego para crear economía y empresa tienen que ser respetadas, que la propiedad importa, que la libertad de las familias -porque no hay dos familias iguales- a la hora de elegir su sanidad o su educación eso ha de ser preservado, O los horarios comerciales que nos ha hecho ser una Comunidad que permite que cada uno a su manera configure su vida y consuma o compre cuando pueda o quiera.

Como creo que esto funciona mejor en gobiernos liberales pero de amplias miras, me gustaría que esto les pasara a todos los municipios de la Comunidad de Madrid. Pero sin la cuestión de arrasar y muchísimo menos de imponer. Y siempre le digo a la gente, a mis equipos, que no se trata de ir contra las personas sino de demostrar que hay ideas que no funcionan y que las nuestras son mejores. Y sí que quisiera evidentemente que la ilusión del 4 de mayo, que de izquierda a derecha unió a la sociedad de Madrid, diera otra vez este resultado el próximo año.

P.- Usted tiene un par de asuntos desagradables, uno de los cuales es la famosa comisión cobrada por su hermano. ¿En qué estado está el asunto?

R.- Ahora mismo, la antigua dirección de mi partido que decidió que me tenía que apartar de una normal aspiración a presidir mi partido a nivel autonómico y para eso les llegó a sus manos no sé de qué manera, el conocimiento de que mi hermano, que es un comercial de productos sanitarios, lo es desde hace 26 años, en la pandemia había trabajado como cualquiera. Yo no he conocido ni a periodistas ni a políticos ni a empresas ni a sanitarios que hayan donado sus sueldos, todo el mundo trabaja, él tiene su familia e, insisto, está en su sector desde siempre.

Si yo no hubiera sido presidenta de la Comunidad de Madrid él hubiera estado en el mismo sitio haciendo además algo que es normal, que es en un momento en que no había material sanitario traerlo desde un lugar, China o donde sea. Pero esto le sirvió a la antigua dirección del Partido Popular como excusa para apartarme políticamente a través de mandarme mensajes y de insistir una y otra vez. Y, claro, la oposición encantada, presentó esto ante la Fiscalía Anticorrupción que desde el principio dijo “no hay nada de delito, no hay nada de corrupción pero vamos a mirar toda la documentación para que no quede ninguna duda”. Y esto está ahora mismo a la espera de que se archive. Tal cual ha sucedido y en ese momento estamos.

Y con respecto al Ayuntamiento primero yo ya he dicho en múltiples ocasiones desde el comienzo que, como confío en la versión que siempre ha dado el alcalde, y lo único que sé es que a la altura del mes de diciembre nos llegó a través de una empresa de detectives que hacía seguimientos, información acerca de que a mí me habrían intentado espiar para encontrarme más información contra mi hermano e intentar provocar lo que no hay, un relato sobre corrupción. Nos llegó esta información, yo lo dejé estar, avisé a quien tenía que hacerlo porque yo no he querido nunca ni mancillar el nombre del Ayuntamiento ni afectar a una institución tan importante para todos los madrileños que además creo que está haciendo un excelente trabajo.

Lo único que quiero es que esto pase y sobre todo no vender un falso relato sobre lo que ha pasado en este país

De alguna manera esa agencia lo trasladó a los medios de comunicación y explotó esto un buen día. Entonces yo ya expliqué lo que me estaba pasando y la situación en la que he estado y todo lo que he soportado desde el mes de septiembre, que es cuando toda esta pesadilla empezó. Yo sé que el alcalde, estoy convencida, no tiene absolutamente nada que ver, pero tampoco creo en esa comisión que se ha creado en el Ayuntamiento para hacer un circo como la inmensa mayoría de las comisiones, que normalmente no se hacen para buscar, como hemos promovido nosotros, una comisión en la Asamblea sobre las bandas latinas para ver cómo afrontarlas. No, no, se hacen comisiones para ver cómo despellejar a unos adversarios políticos. Por eso ni creo en ese circo ni quiero saber nada de él cuando se supone que soy la principal afectada. Lo único que quiero es que esto pase y sobre todo no vender un falso relato sobre lo que ha pasado en este país. Y es que cuando el Gobierno no hizo absolutamente nada para conseguir material sanitario, ayuntamientos y regiones de todo signo político hicimos todo lo posible por salvar vidas y cuidar a los sanitarios. Y empezar a estas alturas a remover todo esto me parece insensato porque miramos el pasado con los ojos del presente, pero había que ver en esas noches cuando se morían las personas por centenares cómo estábamos algunos dejándonos la salud por conseguir ese material. Ahora todo se ha revuelto, pues nada, “cosas de la política”.

P.- ¿Cree usted que va a poder obtener el mismo resultado que obtuvo el 4 de mayo?

R.- Bueno, no estoy tanto en los resultados como en cuál va a ser el camino de Madrid en los próximos años. Yo creo que mucho de lo que hoy disfrutamos en Madrid es gracias al trabajo de mis antecesores que son los que han ido poniendo el camino para que en las siguientes décadas esas políticas tengan efecto. ¿Cómo quiero que sea Madrid en los próximos años? Eso es lo que me importa. Si es por cinco puntos arriba o dos escaños abajo, yo creo que eso forma más parte del ego. Lo importante es cómo quiero que esté Madrid dentro de unos años cuando yo ya no esté. Y saber que eso también fue fruto de lo que hemos vivido todos aquí. Y sí que quiero que siga siendo la España con ganas, una España que se resiste a que la cambien por la puerta de atrás, donde por mucho que se me critique en estos días por decirlo, no hay clasismo, evidentemente hay gente con más recursos, gente con menos, pero Madrid no te da más o menos una bienvenida a una situación social.

En Madrid no importa tu origen, no importa dónde has nacido y tampoco importa en realidad cuánto ganas si no si eres una persona respetuosa con los demás, si tienes proyectos y algo que aportar. Y, luego, evidentemente hay gente con dificultades. Pues contra eso es contra lo que yo quiero ahora trabajar para que Madrid siga siendo un lugar mestizo, abierto, plural, de respeto de los valores constitucionales, de respeto de la unidad de España y, como digo, esa España con ganas que se resiste a ser cambiada mientras hay una ingeniería política en muchas regiones que están destrozando nuestra convivencia y nuestras oportunidades. ¿Cómo quiero ver Madrid? Y a partir de ahí, si eso ha sido gracias a que he tenido tres escaños arriba o abajo pues… Hombre, evidentemente a todos nos gusta ir ampliando la mayoría porque eso significa que cada vez das más confianza y te la dan los ciudadanos. Pero lo importante es el resultado a largo plazo. Y para eso la ilusión es seguir aquí un poquito más.

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