España Arrimadas renovará la marca para las municipales y autonómicas de 2023

El PP no ve la refundación de Cs como una amenaza: "No tienen ningún recorrido electoral"

El partido de Alberto Núñez Feijóo se reafirma como "la casa común del centroderecha" y el liberalismo, y opinan que a Cs le va a ser muy difícil reflotar por su "baja implantación territorial"

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, preside la reunión del comité de dirección del partido de este lunes en la sede nacional de Génova, en Madrid.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, preside la reunión del comité de dirección del partido de este lunes en la sede nacional de Génova, en Madrid. EFE

España comienza a redefinir, nuevamente, su tablero electoral tras ocho años de periodo multipartidista y fragmentación. Por un lado, Yolanda Díaz aspira a incorporar a todo el espacio de izquierdas a la izquierda del PSOE en su plataforma Sumar. Y, por el otro, el fortalecimiento del Partido Popular bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, ha obligado a Ciudadanos a dar un paso en aras de su propia supervivencia. Oficialmente, el partido de Inés Arrimadas ya transita hacia la refundación. Así lo ha confirmado la propia presidenta de la organización tras reunir este lunes al Comité Ejecutivo en la sede nacional de la calle Alcalá de Madrid. Los próximos seis meses, la formación emprenderá una renovación «profunda» de la que esperan conseguir volver a atraer a ese votante que depositó la «confianza» en las siglas en los inicios; tanto en Cataluña como en el resto de España.

Este proceso, tal y como ha reconocido la propia Arrimadas ante la prensa, se ha acelerado después del descalabro electoral en Andalucía, donde se ha perdido la vicepresidencia de la Junta y los 21 escaños con los que contaba la agrupación. No obstante, era algo que ya se contemplaba entre las filas naranjas desde hacía meses, cuando Ciudadanos perdió su primer feudo territorial en Castilla y León. Por el momento, fuentes del partido consultadas por El Independiente consideran que es pronto para determinar el alcance de la remodelación, y hasta qué punto afectará al color de la marca o si se optará por cambiar radicalmente el nombre, las dos principales señas de identidad desde los inicios en el Parlament catalán.

Lo que sí es un hecho es que Arrimadas siente una profunda admiración por el presidente francés Emmanuel Macron y por su partido-movimiento La República en Marcha (LaREM), que ha concurrido a las últimas elecciones legislativas con otros grupos de ámbito ideológico próximo liderando la coalición ¡Juntos! Por ello, es probable que la renovación se guíe bajo algunos de sus parámetros. «Macron es un ejemplo de la defensa de los valores europeos (…) y es un honor que compartamos familia política en la UE», destacaba Arrimadas tras un encuentro con los integrantes de Renovar Europa en Bruselas.

Pese a todo, en el PP, que es su principal competidor en el espacio ideológico moderado, el proceso interno de Cs no genera ningún tipo de incertidumbre y apenas contemplan opciones para los naranjas. Fuentes territoriales de los populares indican que ya «nadie ve ningún recorrido político» al movimiento alumbrado por Albert Rivera, entre otros, en 2006. Y que, sea cual sea el resultado final en el que deriven las siglas, no va a suponer una amenaza para el objetivo a nivel nacional de Feijóo. Eso sí, afirman que van a ser «respetuosos con la crisis interna de Cs». Sobre todo, dicen, teniendo en cuenta la reciente experiencia que en febrero les dejó tocados hasta la renovación de la cúpula en Sevilla.

Cs carece de implantación territorial y, junto a unos ingresos económicos menores, hace muy difícil mantener un proyecto político nacional»

Sin embargo, en el primer partido de la oposición sí hacen balance y análisis. Fuentes parlamentarias del PP consideran que los naranjas carecen de opciones en el próximo ciclo electoral dado que «el PP es la casa común del centroderecha y quien mejor posicionado está, ahora, en esa órbita». Cualquier refundación «nos va a influir muy poco. En Andalucía se ha constatado que hay una ola a favor del PP de nuevo. Es lo que vemos, la gente vuelve a estar de nuestro lado más que hace cuatro o cinco meses», determinan en palabras para este medio. En ese sentido, atribuyen su seguridad a que en Cs «están a niveles muy bajos». Carecen de «representación territorial» y eso, entienden los populares, «hace muy difícil mantener un proyecto nacional». No solo por la «baja implantación territorial», sino por los «hachazos» económicos que les va a suponer ese repliegue, comentan. Y es que, sin grupo en Castilla y León y fuera del Parlamento andaluz, Cs ha dejado de percibir unos dos millones y medio de euros.

«El liberalismo está en el PP»

Exdirigentes de Cs comentan a El Independiente que con la actual dirección, es imposible que brote cualquier nuevo proyecto nacional. Atribuyen a Arrimadas y la Ejecutiva el descalabro de la marca y creen que, en contra de la decisión que la presidenta de los naranjas ha tomado este lunes, de continuar al pilotando el partido hasta que culmine la refundación, debería dimitir. Igualmente, consideran que los principios en los que se quiere asentar la renovación no son verdaderos.

Los liberales siempre han sido un brazo importante dentro del PP, y ahora se sienten muy cómodos»

«No son liberales, se han aprovechado de un espacio hueco; una concha vacía en la que se han asentado» indican las mismas fuentes, que ven en la indeterminación ante las posibilidades de pactos con el PSOE de Pedro Sánchez y en la ambigüedad el principal problema que vienen arrastrando. «El espacio liberal está en el PP, y lo representan figuras como Esperanza Aguirre, Isabel Díaz Ayuso o Cayetana Álvarez de Toledo», afirman. Con ese aspecto coinciden las fuentes consultadas del PP, que indican que «los liberales están dentro» de la formación y que «se sienten muy cómodos». «El liberalismo es y ha sido un brazo siempre importante» para los populares, explican.

Las prisas, la clave del descalabro

La lectura que hacen desde el PP es que, en el intento frustrado de conformar una alternativa moderada de impacto, han dominado «las prisas», y eso les ha perjudicado. «Esta generación de políticos pensaba que todo eran las prisas, lo querían todo» inmediatamente. Apuntan, como ejemplo, directamente al escenario poselectoral de abril de 2019, cuando podrían haber cogobernado con el PSOE y una mayoría de 180 escaños. No obstante, «primó su afán por superar al PP y ser el referente de la oposición» y, «cometieron errores». La política «hay que vivirla calmada», afirman.

Los populares no dan más margen de supervivencia territorial a Cs que mayo de 2023, cuando se vuelve a abrir el grueso de las convocatorias electorales para renovar los resultados obtenidos en 2019 en aquellas localidades y autonomías donde no se ha producido un adelanto. El órgano naranja encontrará su principal prueba de fuego, una vez culmine en diciembre o principios de enero la refundación, en Asturias, Cantabria, Aragón, Navarra, la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, Extremadura, la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla.

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