España

Sectores del PSOE promueven dilatar la tramitación parlamentaria de la ley trans: "No va a salir"

El texto de Irene Montero debe pasar antes por la Comisión de Igualdad del Congreso, que preside Carmen Calvo

La ministra de Igualdad, Irene Montero, en un acto LGTBi Europa Press

El consejo de Ministros aprobó el pasado lunes la remisión a Cortes del proyecto de Ley para la igualdad plena y efectiva de las personas LGTBi, un texto que ha puesto en pie de guerra a los sectores feministas en general y a los socialistas muy en particular. No son pocos los destacados dirigentes del PSOE contrarios a un texto que reconoce el cambio registral de sexo tan sólo con expresar dicho deseo, sin más trámite que reafirmarse ante el registro a los cuatro meses, y que pasa a considerar el sexo no una cuestión biológica sino un constructo social. Es por esta y por otras razones que «la Ley trans no va a salir», señalan fuentes socialistas.

Que la ley haya desembarcado en el Congreso de los Diputados, después de muchas vicisitudes y enfrentamientos en el gobierno de coalición, no significa ni mucho menos que todo esté hecho para la ministra de Igualdad, Irene Montero. En realidad, comienza un largo recorrido parlamentario que puede terminar dándole la puntilla si se cumple la estrategia que amplios sectores socialistas quieren promover. Se trataría de dilatar la tramitación de modo que sea materialmente imposible aprobarla esta legislatura y, por tanto, decaiga con la disolución de las Cámaras una vez Pedro Sánchez convoque elecciones.

Retrasos en la ley de secretos oficiales y en la «mordaza»

No sería la primera vez que el Grupo socialista retrasa la tramitación de una ley. Lo ha hecho con la llamada ley de Secretos Oficiales, una proposición del PNV de enero de 2020, y que Sánchez dijo que retomaría tras el escándalo del «caso Pegasus». Pero no sólo, porque la reforma de la ley mordaza tampoco parecía estar entre las prioridades del Gobierno a pesar de contar con una sobrada mayoría para sacarla adelante y fue ampliando los plazos de enmiendas.

Para empezar, el proyecto de ley llega al Congreso en vacaciones parlamentarias, aunque el mes de julio se habilitará para el debate del Estado de la Nación y la convalidación del segundo decreto anti-crisis. Quiere decir que la ley no comenzara a tramitarse hasta el mes de septiembre como pronto. Y el primer sitio donde recalará será en la Comisión de Igualdad del Congreso, presidido por una gran detractora del texto, precisamente la persona que protagonizó los mayores encontronazos con Montero, esto es, la ex vicepresidenta Carmen Calvo.

En su entorno afirman lacónicos que la ley «seguirá el mismo trámite que cualquier otra ley y los mismos plazos», aunque Calvo es consciente del enorme malestar que la autodeterminación de género provoca entre el feminismo. Y lo sabe de primera mano pues a principios de mes se reunió con distintos grupos feministas, con los que trató también la abolición de la prostitución, y es plenamente consciente de las ampollas que levanta.

La ley debe pasar por la comisión de Igualdad, presidida por Carmen Calvo

«Dilatar, dilatar, dilatar….», dicen las fuentes consultadas conocedoras del mar de fondo que se mueve en el PSOE y entre los diputados del Grupo Socialista. Si la ley del «sí es sí» llevó un total de dos años y medio de tramitación, ésta, a poco que se alargue puede llegar al final de la legislatura sin ser aprobada. Y una vez se disuelvan las Cámaras, el texto decae y habría que empezar de cero.

Existe también la vía de la enmienda y la posibilidad de que el PP saliera en auxilio del PSOE para que prosperaran, pero eso supondría una guerra a cara descubierta entre los socios y lo que se pretende es algo más sibilino propio del filibusterismo parlamentario.

Es cierto que Pedro Sánchez cerró la brecha en el Gobierno sobre este tema a favor de Montero. También que los múltiples encontronazos de Calvo con la ministra de Igualdad supusieron, en muy buena medida, el coste de su salida del Consejo de Ministros. Pero Calvo no ha hecho dejación de sus posiciones respecto al feminismo. De hecho, en el último congreso socialista, en octubre del año pasado, enarboló una bandera que nunca ha soltado. «El feminismo no es un cajón de sastre para que se le meta todo y lo aguante todo», proclamó al tiempo que alertó a Sánchez de no rendirse a la «falsa modernidad» del feminismo de Unidas Podemos.

En definitiva, un año después de que el anteproyecto pasara por vez primera por la mesa del Consejo, ahora le queda un larguísimo periplo. Además, el texto está pendiente de la preceptiva evaluación del Consejo Fiscal, según reveló esta semana la agencia Efe. Fuentes jurídicas explicaron que este órgano se vio obligado a aplazar su última reunión al encontrarse de baja médica la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, pero aunque tiene previsto reunirse la próxima semana, la ley trans no está todavía en la agenda.

La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres acusa a Sánchez de «imponer» una «ley temeraria»

Además, la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres ha acusado esta semana al jefe del Ejecutivo de «imponer» una «ley temeraria que vulnera derechos de las mujeres y los menores». «Lamentamos que el gobierno de Pedro Sánchez persista en el enorme error de tramitar una ley que atenta de manera frontal contra muchos de los derechos conquistados por las mujeres. Estamos ante un gobierno que cede a las presiones de colectivos minoritarios para introducir en nuestra legislación conceptos y normativa contraria a la Ley de Igualdad entre mujeres y hombres y que pone en grave riesgo la Ley contra la Violencia de Género de 2004».

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