España

Sánchez intentará exhibir un gobierno de unidad centrado en la "clase media trabajadora"

Unidas Podemos teme que la comisión de seguimiento del pacto "urgente" de Díaz no se celebre como pronto hasta la semana del 18

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz en una imagen de archivo Europa Press

El primer debate del Estado de la nación que preside Pedro Sánchez coincide con una etapa cuanto menos delicada en la salud de la coalición con Unidas Podemos. Sin fecha aún para la convocatoria de la comisión de seguimiento del pacto que exigió Yolanda Díaz, no parece éste el mejor de los escenarios para enfrentarse en el Congreso a uno de los debates anuales sobre política general más importantes y que llevaba sin celebrarse desde 2015.

Pedro Sánchez intentará, a pesar de su apuesta por incrementar el presupuesto en Defensa, transmitir la imagen de un gobierno de unidad y estabilidad con el que agotar la legislatura para llegar a finales de 2023. Y el interés de sus socios de Ejecutivo no difiere mucho de ese objetivo, siempre y cuando el presidente ponga el acento en las medidas del llamado «escudo social».

«Frente a la ligereza y la frivolidad del PP, se quiere hacer política«, dicen fuentes de Moncloa respecto al discurso de Sánchez de este martes. Explicará lo que este Gobierno «ha hecho, lo que estamos haciendo ahora mismo y lo que quiere hacer». Este último punto es importante «porque nos lleva a un horizonte de cierta lejanía, de que tiene la plena intención de agotar la legislatura», que termina a finales de 2023.

El jefe del Ejecutivo retoma el discurso de la «clase media trabajadora»

Y Sánchez se presentará como el jefe de un Ejecutivo «que toma decisiones pensando en la gran mayoría de este país, la clase media trabajadora, los que más sufren las consecuencias de la guerra de Putin y dirigido a las mayorías». Desde las elecciones andaluzas Moncloa y el PSOE han comenzado a poner el foco en las clases medias, acaso porque sus estudios internos apuntan a la pérdida de apoyos en esta base electoral. Ferraz concibió una campaña que bajo el lema «Gobernar para transformar», le ha añadido el subtítulo «proteger a la clase media y trabajadora», convertido en nuevo mantra monclovita.

Y aunque el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, no va a poder intervenir puesto que no es diputado, sí lo tendrá Sánchez sentado en los escaños populares. Por ello, «confrontará un modelo socialdemócrata, que protege a la mayoría social durante la pandemia y la guerra a un PP que recortó y dejó a la gente a su suerte» en la crisis financiera. Tras seis años en que el debate de política general no se ha celebrado, la intención es trasladar además la idea de «normalidad institucional del país».

Unidas Podemos quiere que Sánchez «asuma la prioridad de lo social y de la protección al ciudadano en los meses que vienen como pilar fundamental del discurso y que no se centre en explicar cosas que no cuentan con el socio de Gobierno». Se trata de evitar que «la derecha tenga balas» con las que atacar al jefe del Ejecutivo durante el debate, dicen las fuentes moradas consultadas. Por su parte, en Moncloa destacan que desde el estallido de la crisis el martes de la semana pasada, cuando Yolanda Díaz reclamó la reunión «urgente» de la comisión de seguimiento del pacto, «se han suavizado mucho las cosas, se han ido allanando».

Podemos quiere que Sánchez «asuma la prioridad de lo social»

La gran cuestión es hasta qué punto ir al debate sin haber convocado a la comisión de seguimiento del pacto da, precisamente, a PP, Vox y Ciudadanos artillería pesada para acusar a Sánchez de acudir a la Cámara sin el apoyo de sus socios. Los morados se malician de que el PSOE «le está haciendo pagar a Yolanda el aire con el que dijo ‘convoco de urgencia'» dicho foro, creado, precisamente, para dirimir las discrepancias en el seno de la coalición.

Pero tanto PSOE como Unidas Podemos desean desvincular la suerte del debate del Estado de la Nación de la comisión, para la que, hoy por hoy, no hay fecha y el calendario la va alejando. Este lunes hay Consejo de ministros y el martes, miércoles y jueves una enorme actividad parlamentaria marcada por el debate del estado de la Nación, el decreto anti-crisis, la ley de memoria democrática y la contrarreforma del CGPJ. Y el viernes por la mañana acto por las victimas de la Covid, con presencia del Rey, y por la tarde reunión con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés.

Significa que, salvo que la comisión se convocara para este lunes por la tarde en plena víspera del debate, lo que no parece factible, la reunión «urgente» de Díaz no se celebrará como pronto hasta la semana del 18, se temen en Unidas Podemos. No parece que los socialistas se hayan dado mucha prisa en cerrar una fecha para debatir sobre las discrepancias surgidas en torno al presupuesto de Defesa y los 1.000 millones adicionales que va a recibir para mejora de los equipamientos militares.

La comisión «urgente» de Díaz no se celebrará como pronto hasta la semana del 18

En línea con los intentos de rebajar el tono de la disputa -tal y como se pudo ver en el acto que Sánchez e Ione Belarra compartieron para presentar un paquete de medidas contra la pobreza infantil- la idea de los morados es que el portavoz de UP, Pablo Echenique, se centre en «cuestionar a la derecha y defender la acción del gobierno», aunque no es inusual que mande algún «recado» al socio mayor de la coalición, bien sea por los gastos en defensa o por el impuesto a las eléctricas. El reto de Sánchez consistirá en apelar a la necesidad de contribuir a una política de defensa y de seguridad común sin abandonar las necesidades de índole social.

Además, la comisión de seguimiento no es el único foro de comunicación entre los aliados, aunque Sánchez y Yolanda Díaz llevan semanas sin hablar mano a mano, situación harto anómala entre ambos, salvo que este fin de semana se hayan puesto en contacto.

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