España

El PP estudió pedir el voto secreto en la sedición para romper al Grupo Socialista

"Vamos a poner el foco sobre cada cada parlamentario del PSOE de Toledo, Guadalajara, Zaragoza, Teruel o Cuenca que vote a favor de la derogación", advierten en Génova

Reunión ayer del comité de dirección del PP. Junto a Núñez Feijóo, Esteban González Pons, Dolors Montserrat, Carmen Navarro y Cuca Gamarra Diego Crespo

Este jueves se vota, en una sesión parlamentaria maratoniana, la toma en consideración de la proposición de ley para derogar el delito de sedición, sin descartar que, vía enmienda, acabe rebajando, además, el de malversación de fondos públicos. Se trata del primer paso de una tramitación de urgencia para la que se soslaya el informe de los órganos consultivos al tratarse de una iniciativa de los Grupos de PSOE y de Unidas Podemos y no del Gobierno.

Un primer paso para el que el PP estudió pedir votación secreta en el Pleno del Congreso al objeto de intentar romper la unidad del Grupo Socialista, tal y como confirman a El Independiente fuentes populares. Una vez que muchos barones territoriales, como el castellanomanchego Emiliano García Page o el aragonés Javier Lambán, han expresado sus reticencias a esta controvertida reforma -hecha a medida de los cabecillas del procés condenados por sediciosos y malversadores-, entendían en el PP que los parlamentarios socialistas provenientes de estos territorios podrían tener las mismas objeciones que sus jefes de filas.

Por ello la dirección del primer partido de la oposición estudió la posibilidad de reclamar voto secreto, con papeleta, aunque, finalmente, con el reglamento de la Cámara en mano, aducen, se descartó esta posibilidad. «Esa votación no se puede hacer en urna», concluyeron, por lo que ahora apelan desde Génova al «voto en conciencia» de esos diputados y se retrotraen a otro momento en que se rompió el Grupo Socialista, esto es, a 2016, cuando la investidura de Mariano Rajoy que acabó con Pedro Sánchez renunciando a su acta de diputado.

Voto en conciencia

«Hubo diputados que en conciencia votaron que no y otros que sí» a esa investidura, recuerdan los medios consultados de aquellos tiempos convulsos del PSOE. Alegan los populares que ahora «es preferible que el partido en el Gobierno tenga una nueva crisis a que la tenga el Estado» si se le hurtan instrumentos legales como el delito de la sedición para luchar contra el secesionismo.

No obstante, el PP admite que para su estrategia política es mejor que cada Grupo se retrate públicamente. De hecho, ante este tipo de tácticas del adversario no se rompe la disciplina de voto. Po eso «vamos a contar uno a uno a esos diputados, vamos a poner el foco sobre cada cada parlamentario socialista de Toledo, Guadalajara, Zaragoza, Teruel o Cuenca. Vamos a presionar a cada uno de ellos», advierten desde Génova.

«Aquí no vota Ferraz. Son los diputados elegidos por los ciudadanos de cada una de esas provincias», agregan para subrayar a continuación que un barón territorial «es una persona que tiene poder». No les consta, por ejemplo, que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page «haya llamado a Sánchez para pedirle que dé marcha atrás o solicitado un comité federal para hablarlo. Tampoco que les haya dicho a sus diputados que no voten a favor de derogar las sedición».

García Page «sólo pretende blanquear su perfil político», denuncian en el PP

Lo que hizo este fin de semana Page en una entrevista en La Razón -donde afirmó que «el peaje por los votos de ERC en Madrid es muy caro para España y para el PSOE»-, es, a juicio del PP, «una declaración periodística en la que luce lo que dice, pero no es un desmarque real. Sólo pretende blanquear su perfil político de cara a las elecciones», denuncian.

Cree Génova que el barón socialista, podría «desmarcarse realmente y decir a sus diputados de Castilla-La Mancha que no respalden la votación del jueves. Un barón es un tipo que ejerce su poder, lo otro es un lacayo. Lo hace por miedo, no por valentía», al tiempo que recuerdan que en Aragón los socialistas votaron en contra de una moción del PP que exigía parar la reforma del Código Penal. «Está en sus manos. Pueden parar esto y, si no, que dejen de decir que no les gusta».

El voto secreto se reserva habitualmente para la elección de la Mesa del Congreso, la renovación de los órganos constitucionales como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) o la designación de los miembros de la comisión de secretos oficiales. En definitiva, para todas aquellas votaciones que tienen que ver con personas en concreto, salvo para la de investidura del presidente del Gobierno, que es pública.

Antecedentes de votaciones secretas

Pero sí ha habido otras casos, a cuentagotas, en los que se aceptó votar en urna. En concreto tres: en 1995, cuando salió adelante por un voto la constitución en el Senado de una comisión de investigación por los GAL; en 2003, a petición del PSOE, cuando los diputados populares respaldaron unánimemente a José María Aznar en su implicación en la guerra de Irak a pesar de ser un asunto en que no había unidad de criterio, y en 2014 sobre la modificación de la ley del aborto.

Por otro lado, los diputados y senadores no tienen mandato imperativo. El escaño que ocupan no es del partido, sino personal, por lo que no pierden su condición de tales salvo que renuncien expresamente a su acta de parlamentario. Otra cosa son las sanciones que les puede imponer la dirección de su respectivo Grupo o, incluso, la expulsión del mismo para pasar a engrosar el Mixto.

Los Grupos Socialista y de Unidas Podemos se han cuidado muy mucho de hablar de derogación del delito de sedición en el enunciado de su proposición de ley. De hecho, vuelven a apelar a la Unión Europea, a pesar de que cada país regula este delito de forma diferente. Prefieren hablar de trasposición de directivas europeas y otras disposiciones para la adaptación de la legislación penal al ordenamiento de la Unión Europea, y reforma de los delitos contra la integridad moral, desórdenes públicos y contrabando de armas de doble uso, nada menos.

Te puede interesar

Comentar ()