España

El PP da por perdido el escaso porcentaje de voto "resistente" de Ciudadanos

"No es una papeleta que perdemos nosotros porque nunca nos hubiera apoyado. Es el voto de los Edmundo Bal", dicen irónicos en Génova

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y el concejal del Grupo Mixto y miembro de Recupera Madrid Luis Cueto durante un minuto de silencio por el asesinato de una mujer, presuntamente por violencia de género en Móstoles, frente al Ayuntamiento de Madrid,

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y el concejal del Grupo Mixto y miembro de Recupera Madrid Luis Cueto durante un minuto de silencio por el asesinato de una mujer, presuntamente por violencia de género en Móstoles, frente al Ayuntamiento de Madrid, EP

Sondeo tras sondeo se confirma la debacle de Ciudadanos tanto en el ámbito local como autonómico. Apenas una leve esperanza para la candidata al ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís, aunque esos no son los datos que manejan los populares, donde los naranjas, incluida la vicealcaldesa, quedan muy, muy lejos, del 5 por ciento que necesitan para entrar en la mayoría de los municipios y parlamentos autonómicos. Hasta hace relativamente poco, al PP le preocupaba ese porcentaje de apoyos que, aunque menor, se perdía sin obtener representación en lugar de engordar las posibilidades electorales de los candidatos populares.

Sin embargo, a estas alturas y tras producirse un trasvase mayoritario de votos de Cs al PP, han llegado a la conclusión de que ese apoyo "resiliente", esto es, resistente a la caída en picado de la marca, "es un voto que jamás habría venido a nuestras filas". Es lo que uno de los candidatos populares define de manera muy gráfica como "el voto de los Edmundo Bal", en alusión al portavoz adjunto de los naranjas en el Congreso, a quien se identifica con un fuerte sesgo anti-PP.

Por ejemplo en el ayuntamiento de Madrid, el último CIS da a Ciudadanos un 1,7 de voto directo que tras su paso por "cocina" se traduce en un 4,3, aunque en el PP aseguran que a duras penas pasará del 2 por ciento. La estimación en Barcelona del instituto demoscópico no supera el 2,3 y en Sevilla el 2,8. En Valencia la previsión es más exigua con el 1,9 en intención de voto, siempre según Tezanos. 1,8 en Valladolid y algo mejor en Zaragoza con un 3,6. Eso en cuanto a las principales ciudades de España.

El último CIS de Tezanos apenas da opciones a los naranjas

En lo que se refiere a las Comunidades, las previsiones también son catastróficas para el partido que fundara Albert Rivera con la excepción de Aragón o Asturias donde el limite está en el 3 por ciento y podría aspirar a salvar las siglas. Pero en la mayor parte de los territorios queda por debajo de ese porcentaje, incluso por debajo del 2 por ciento, como es el caso de la Comunidad de Madrid.

Los populares han absorbido casi por completo a los naranjas y ahí reside en muy buena medida el fuerte crecimiento del partido de Alberto Núñez Feijóo. Las autonómicas de Madrid de 2021 y las andaluzas del 19 de junio del año pasado son un buen ejemplo de cómo el PP es el primer beneficiado de esa implosión. Los socialistas intentaron pescar en ese electorado, sin resultado, a pesar de presentar candidatos con un perfil moderado como en su momento fueron Ángel Gabilondo o Juan Espadas, sin ningún éxito.

En la planta cuarta de Génova, donde se ubica todo el peso de organización del primer partido de la oposición, escrutan el día a día de los sondeos y, en cierto modo, dan por perdido, por no 'seducible', ese exiguo porcentaje de voto naranja. En definitiva, "no es un voto que perdemos nosotros porque nunca nos hubiera apoyado", sentencian, para agregar que "antes de elegir la papeleta del PP ese elector se queda en su casa". Eso no es óbice para que prosiga el trasvase, si no de votos, sí de dirigentes naranjas que, como un goteo, van llamando a las puertas del PP.

Crecer entre los socialistas desencantados

De hecho, ahora el objetivo de la planta séptima de Génova es crecer por el socialista desencantado una vez seca la fuente de Ciudadanos. De ahí, por ejemplo, las discrepancias en los mensajes que lanzan Feijóo e Isabel Díaz Ayuso a cuenta de si se debe abrir el debate en torno a la ilegalización de EH-Bildu.

La candidata a la Comunidad de Madrid ha llegado a decir que la banda terrorista, hoy felizmente derrotada, sigue viva, contra el mensaje del portavoz popular, Borja Sémper, que ayer fuer tajante a la hora de afirmar que gracias a la sociedad española, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los jueces, la prensa, los fiscales, el empresariado y una parte sustancial de la sociedad española y vasca "que fue perdiendo el miedo y manifestándose contra ETA" hizo posible "la derrota de la banda terrorista". Pero en el equipo de Feijóo dicen tenerlo claro. Una vez que Ayuso se deshizo de Ciudadanos, ahora va a por Rocío Monasterio.

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