España

La reunión de los dos líderes continúa sin fecha

El Gobierno mantiene su oferta de mesa de trabajo pese al rechazo del PP: "¿A qué tienen miedo?"

Sánchez aún no ha llamado al jefe de los populares, pero en la Moncloa insisten en que el planteamiento de una comisión entre los dos grandes partidos para tratar de llegar a acuerdos continúa en pie | El 'plan Guilarte' no formará parte del menú de ese primer encuentro

Redactor de Política
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), saluda al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (d), tras ser Sánchez votado de nuevo jefe del Ejecutivo en el debate de su investidura, a 16 de noviembre de 2023, en Madrid (España). El secretario general del PSOE ha conseguido hoy el apoyo de 179 diputados de los 350 del Congreso. Hoy han votado a favor de que el líder socialista sea presidente de nuevo del Gobierno tras exponer su programa PSOE, Sumar, ERC, Junts, EH Bildu, PNV, BNG y Coalición Canaria frente a los 171 en contra de PP, Vox y UPN. La investidura se ha llevado a cabo en un momento de tensión por las concentraciones en la sede del PSOE en Ferraz y protestas en contra de la ley de amnistía registrada por los socialistas que beneficia a los implicados del 'procés'. EUROPA PRESS/E. Parra. POOL / Europa Press 16/11/2023

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, felicita a Pedro Sánchez (i) tras su investidura como presidente del Gobierno, el pasado 16 de noviembre de 2021 en el Congreso. EUROPA PRESS / EDUARDO PARRA

Sigue sin haber llamada, no hay fecha aún para la reunión de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. Pero sobre la mesa, para el Gobierno, continúan tanto las carpetas de temas a abordar —y entre ellos, como eje central, la renovación del Consejo General del Poder Judicial, bloqueada desde hace cinco años— como el vehículo para propiciar el entendimiento: una comisión de trabajo con el PP. Los populares rechazaron este mismo jueves ese canal de comunicación, porque creen que es la vía que quiere utilizar el presidente para "blanquear" sus pactos con los independentistas, pero en la Moncloa insisten en que la mano sigue tendida y en que su oferta se mantiene. Y ante la negativa de Génova, se preguntan "a qué tiene miedo el PP".

El Ejecutivo está desplegando una estrategia por entregas respecto a su acercamiento al principal partido de la oposición. Tras la investidura, Sánchez avanzó que habría llamada a Feijóo, pero fue este pasado 6 de diciembre, durante la recepción en el Congreso que siguió al acto por los 45 años de la Constitución, cuando afinó un poco más su calendario y dijo que quería verse con él antes de fin de año. Este jueves, en una entrevista en Espejo público, en Antena 3, no dio fecha pero sí adelantó su propuesta de poner en marcha una comisión de trabajo Gobierno-PP.

Sánchez defiende que "es importante que los dos grandes partidos" trabajen por un "horizonte de acuerdo" sobre todo en tres temas: renovación del Poder Judicial, financiación autonómica y reforma del artículo 49

"Es importante que los dos grandes partidos trabajemos por un horizonte de acuerdo", señaló. Son tres los asuntos prioritarios que el presidente quiere abordar con Feijóo y llevar a esa mesa de trabajo: la renovación del Poder Judicial, la remodelación del sistema de financiación autonómica y la reforma del artículo 49 de la Constitución —para que desaparezca el término "disminuido" y se sustituya por la expresión "personas con discapacidad"—. "En esa comisión del trabajo espero que podamos llegar a algún tipo de acuerdo", manifestó.

El PP respondió rápidamente a esa oferta: no. Su secretaria general, Cuca Gamarra, dijo desde Zaragoza que su partido no ha tenido comunicación ni oficial ni extraoficial sobre la propuesta del presidente. Pero la rechazan porque los populares no van a colaborar en el "blanqueamiento de esas mesas que le exigen aquellos que le chantajean para seguir siendo presidente del Gobierno". Es decir, que los conservadores sienten que Sánchez les utiliza para dar carta de naturaleza a sus mesas con Junts y ERC. Todo lo que tienen que debatir con el jefe del Ejecutivo, continuó la número dos, ha de negociarse en el ámbito de las instituciones y los parlamentos. Además, el PP quiere que en la reunión se aborden "la ley de amnistía, la defensa de la igualdad de los españoles ante la ley y el resto de cesiones hechas al independentismo".

El PP advierte de que no "cambiará de opinión"

"¿Por qué en el PP dicen que no? ¿A qué tiene miedo el PP?", respondían esta tarde fuentes de la Moncloa. "Dejan claro que no quieren dialogar", completaba otro miembro del círculo de confianza del presidente, que recordaba que el pretexto de "blanqueamiento" de las mesas con ERC y Junts es "la excusa número 30" puesta por el PP para negarse al relevo en el Poder Judicial.

El PP quiere abordar con el presidente la ley de amnistía y "el resto de cesiones" hechas a los independentistas

En el Gobierno y en el PSOE, las expectativas de lograr un acuerdo son prácticamente nulas, porque no aprecian gestos de viraje por parte de los conservadores. La propia Gamarra advirtió de que su partido no va a "cambiar de opinión" y exigirá el cambio de la ley para proceder al desbloqueo del CGPJ. Sánchez, en cambio, no acepta que se le impongan condiciones y reta al PP a buscar los apoyos para esa reforma legal, y no los tendrá porque no tiene mayoría absoluta en el Congreso ni sumando a sus socios, como pasaba en la pasada legislatura. Pese a apreciar falta de voluntad en el PP, en el Ejecutivo reiteraron que la propuesta de Sánchez se mantendrá sobre la mesa y se extenderá a Feijóo cuando los dos líderes se vean. Eso sí, no avanzan cuándo se producirá esa cita ni si el líder socialista descolgará el teléfono en los próximos días.

En un audio remitido a los medios, Juan Espadas, portavoz socialista en el Senado y líder del partido en Andalucía, lamentó que el PP haya retornado a "la teoría del no a todo, a la teoría de la confrontación por la confrontación" cuando los ciudadanos "esperan que haya acuerdos entre los dos grandes partidos de este país" en temas como el desbloqueo del CGPJ y la nueva financiación autonómica. "El PP y Feijóo tienen que decidir de una vez por todas si esta legislatura la va a dedicar exclusivamente a intentar bloquear y decir no a cualquier posibilidad de acuerdo con el Gobierno, o sencillamente asumen el resultado de las elecciones, el Gobierno constituido y empieza a ser algún día oposición útil", agregó.

Opciones como el 'plan Guilarte' se explorarán si se constata que el pacto con los populares es imposible, según aseguran en la Moncloa

Lo que no tiene previsto el presidente es incluir la fórmula Guilarte en su encuentro con el jefe del PP. Esa es la propuesta que el presidente suplente del CGPJ, Vicente Guilarte, expuso en El País el pasado sábado, y que consiste en que sean los jueces los que elijan a los presidentes de las audiencias provinciales y de los tribunales superiores de justicia autonómicos. De seleccionar a los miembros del Supremo se encargaría una especie de comité de notables, dependiente del CGPJ, e integrado por juristas y magistrados de la Sala del TS. Es decir, Guilarte propone que se prive al órgano de jueces de una de sus principales funcionales, con lo que los partidos tendrían menos alicientes para hacerse con su control.

Desde la Moncloa señalan, por tanto, que el plan Guilarte no formará parte del menú de la reunión con Feijóo. Esa vía podría ser explorada, ya lo dijo el miércoles a los periodistas el jefe del Ejecutivo en el Congreso, en caso de que no haya acuerdo con el PP, como parece más probable. Porque lo que sí está claro, y Sánchez lo repite, es que no rebajará las mayorías necesarias para elegir a los miembros del CGPJ.

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1 Comentarios

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Comentarios cerrados para este artículo.

  1. ¿A qué tiene miedo el PP? Pues a que le pase lo mismo que «parece» sucedió con Ciudadanos. Primero, se ofrece una mesa para negociar, luego se hace como que se negocia, pero no se negocia, y al final se termina acusando al interlocutor de no querer llegar a acuerdos, para dejarle así de intransigente e inmovilista y mientras, «de tapadillo», se negocia realmente con la extremaizquierda y con los separatistas. ¿No fue Pedro Sánchez quién recomendaba la lectura de Maquiavelo? Retorcido, pero eficaz… A ver si al final el Don no es Puigdemon, sino Sánchez.