Es incontestable que el PP no ha logrado rentabilizar su adelanto electoral en Aragón del 8-F. Es más, el presidente regional, Jorge Azcón, ha salido trasquilado: con dos escaños menos de los que tenía y más dependiente de un Vox fortalecido, que literalmente duplica su representación en las Cortes autonómicas. Pero también es irrefutable que el PSOE ha caído a plomo: pérdida de cinco diputados, de 5,26 puntos y de 38.553 papeletas. Pilar Alegría obtuvo 18 asientos, los mismos que Javier Lambán en 2015 —con los que sí pudo convertirse en jefe del Ejecutivo aragonés gracias a la fuerza de Podemos—, aunque con algo más de apoyo (24,29%, frente al 21,43% de hace 11 años). La pregunta, para los socialistas es ¿por qué? ¿Por qué se ha producido esa caída, la segunda tras la que tuvo lugar en Extremadura el 21 de diciembre (cierto, esta mucho más profunda)? Por ahora, no hay una explicación oficial por parte de la cúpula de Pedro Sánchez, más alla de que a la candidata le faltó "tiempo" para consolidar su proyecto por el adelanto de los comicios decidido por Azcón, que los votantes progresistas son más perezosos en las autonómicas que en las municipales o en las generales. Y a partir de ahí, toda la carga se dirige hacia el PP, por "engordar" a Vox.

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Pero en el partido no satisface a muchos la lectura que esgrime Ferraz. Se cree insuficiente. En varias federaciones, y especialmente en las que irán en los próximos meses a elecciones —Castilla y León, el 15 de marzo, y Andalucía, en mayo o junio—, aunque no solo en ellas, se pide "autocrítica" a la dirección, una "reflexión" profunda sobre qué ha ocurrido, sobre cómo intentar corregir una tendencia claramente a la baja, sobre cómo intentar salvar al PSOE de un (nuevo) naufragio territorial. Es necesario un mínimo "análisis sosegado", como advierte una relevante líder autonómica.

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El líder del PSOE en Castilla y León y candidato a a Junta, Carlos Martínez, demanda "autocrítica", porque ha de saber "interpretar" por qué los ciudadanos se aferran a "opciones populistas

La preocupación, en suma, es latente y varios dirigentes reclaman una reacción, una respuesta. No brazos caídos o limitarse a señalar al PP. "Viven en otro planeta", coinciden varios dirigentes de distintos puntos de España consultados por este diario. La autoridad de Sánchez no es discutida, pero en las filas socialistas navega la intranquilidad.

De hecho, quien primero verbalizó la necesidad de sentarse en el rincón de pensar fue el secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, también alcalde de Soria, el siguiente que pasará por el examen de las urnas. En apenas un mes. Y las perspectivas no son buenas. Él mismo señaló ante los medios, en Segovia, que los resultados del 8-F deben llevar a su partido a afrontar una "autocrítica", porque ha de saber "interpretar" por qué los ciudadanos se aferran a "opciones populistas que plantean soluciones sencillas a problemas complejos", por qué hay personas que "se sienten olvidadas" o que creen no obtener respuestas a sus problemas.

Martínez también advierte de que en su comunidad no cabe la "extrapolación" de los resultados de Aragón, porque allí se juzga la "anomalía democrática" de 40 años de gobiernos del PP

"Necesitamos de alguna forma que el PSOE se visualice como un partido capaz de poner soluciones sobre la mesa", sancionó. También cree que ha podido prender el descontento en el rural por la "carencia importante de infraestructuras", de modo que es capital poner el foco en la "planificación territorial" y en la cobertura de los derechos de los ciudadanos para que no se genere esa sensación de "desamparo". Martínez, no obstante, sí concedió que no cabe la "extrapolación" de los resultados de Aragón a Castilla y León, porque en esta comunidad se juzga la "anomalía democrática" que suponen casi 40 años ininterrumpidos de gobiernos del PP. Y ese será, precisamente, uno de los ejes de la campaña socialista para el 15 de marzo.

También el líder castellanoleonés cargó contra el fiasco de la estrategia de Alberto Núñez Feijóo, al "jibarizar la representación del PP en Aragón" y entregar "el espacio político a la extrema derecha". En este punto su lectura sí concordaba con la de Ferraz, expresada al término de la reunión de la ejecutiva por su portavoz, Montse Mínguez. Ella misma fue preguntada por las palabras de Martínez y su petición de "autocrítica", pero las esquivó, relativizando los resultados del PSOE este domingo, dado que eran los mismos que los que obtuvo Lambán en 2015, y volvió a incidir en el fracaso "absoluto", "estrepitoso", del PP.

"Muy satisfecha" con su campaña

Al encuentro en Madrid de la ejecutiva federal, de la que forma parte, no pudo acudir Alegría. Pero ella reunió a su dirección regional por la tarde en Zaragoza y, tras la cita, compareció ante los medios y reiteró su compromiso "absoluto" con Aragón, por lo que no se ha planteado "en absoluto" dimitir. Sobre las causas de su descalabro, pidió hacer una "lectura sosegada" de los malos datos, que achacó a una "combinación de elementos". Ahora mismo, alegó, es "prematuro" trasladar cuáles han sido las causas de su caída tras una "muy buena" campaña, de la que está "muy satisfecha", porque se dedicó a hablar de la comunidad, aunque "se ha colado" el debate nacional. Habrá tiempo, añadió, informa EFE, para hacer un diagnóstico "más certero, aprender de los errores y mejorar de cara a municipales de 2027". Eso fue todo lo más cerca que pudo escucharse a una autocrítica por boca de un dirigente federal. Sánchez estuvo menos de dos horas en la reunión con su cúpula, porque marchó después, con Montero, a visitar las zonas afectadas por el temporal, en Granada y Jaén.

Alegría señala que es "prematuro" hablar de las causas de su bajada. Ya habrá tiempo para hacer un diagnóstico "más certero, aprender de los errores y mejorar" de cara a las locales de 2027

En otros territorios también se verbalizó esa necesidad de reacción. La portavoz de los socialistas en las Cortes de Castilla-La Mancha, Ana Isabel Abengózar, pidió a su partido "reflexión", y también "revisar" lo que está haciendo y extraer sus propias conclusiones tras el dramático resultado en Aragón. "Hay que reflexionar que nos está haciendo bajar en número de votos, en el número de personas que confían en el PSOE", señaló la dirigente, alineada con el presidente regional, Emiliano García-Page, el barón más crítico con Ferraz y la Moncloa. "Toca reflexionar", sentenció por su parte la portavoz del PSOE en la Asamblea de Extremadura, Piedad Álvarez. "Para el Partido Socialista en Aragón tampoco fueron buenos resultados, como ocurrió en Extremadura, y toca reflexionar, como también estamos nosotros haciendo en esta comunidad autónoma", señaló. El portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Peláez, no llegó tan lejos pero sí destacó su "preocupación" por el ascenso de Vox.

Castilla y León y Andalucía son los territorios más concernidos ahora mismo por la salud del partido. Y la energía, al menos tras el primer shock del 8-F, se ha resentido. "No nos engañemos, estas noticias de que al partido no le vaya bien electoralmente no son buenas, sobre todo por los ánimos de la militancia. Hay motivos para la preocupación nuestra, aunque quien seguro que lo está más es el presidente [de la Junta, Alfonso Fernández] Mañueco, porque él parte con una situación de debilidad: es el candidato más flojo con mucha diferencia, el que tiene menos fortaleza que Azcón o que María Guardiola en Extremadura. Nosotros a lo nuestro, a intentar que la militancia esté activa, a centrarnos en hablar de Castilla y León y a vender nuestro candidato, aunque la intoxicación de los temas nacionales no ayuda, eso está más que claro", observa un miembro de la dirección regional. Un cuadro que admite que, a diferencia de Alegría, el nivel de conocimiento de Martínez en la comunidad es muy bajo: él llegó al liderazgo de la federación hace un año, tras un complicado proceso de sucesión de Luis Tudanca. Los afines a este, de hecho, creen que el partido se conduce a un varapalo mayúsculo el 15-M.

En la cúpula castellanoleonesa admiten que los ánimos de la militancia están bajo, pero intentarán levantarlos, hablar de la región y "vender" al candidato, discutido por algunos tudanquistas

En la dirección autonómica, sin embargo, creen todavía posible que el PSOE pueda volver a ser primera fuerza —en ningún caso gobernar— por la debilidad del PP y el auge de Vox, que podría encaramarse a un 20% de los votos (tuvo el 17,88% en Aragón), y con esas cifras y nueve circunscripciones "el tablero se rompe".

En Ferraz y en la Moncloa se opera con el convencimiento de que las corrientes de las autonómicas de este rally electoral diseñado por el PP, no tienen por qué repetirse en las generales, porque en estas sí puede volver a funcionar el miedo a Vox, como ocurrió en 2023, después de que se le viese actuar en los territorios. Pero esa tesis preocupa en el partido.

Según un mando de Castilla y León, Ferraz "vive en una burbuja": "Da la impresión de que nos hemos rendido a nivel autonómico, pero de poco sirve la Moncloa con las CCAA en manos de PP y Vox"

"La verdad es que en Ferraz dan la sensación de vivir en una burbuja con algunas declaraciones. No lo digo porque Pilar haya hecho mala campaña, ni mucho muchos, pero es que da la impresión de que nos hemos rendido a nivel autonómico. De poco sirve gobernar en Madrid si no podemos implementar nada porque las CCAA están en manos de PP y Vox", señala un responsable de la dirección castellanoleonesa. "Viven en otro planeta. En octubre de 2027 Vox estará en un 25%. Nos habrá arrasado a todos. Yo lo veo fatal", advierte una máxima responsable provincial. Aún más crudamente se expresa otra compañera de la federación, del sector crítico: "Ferraz vive en un búnker y no quiere ver. Solo pendientes de adular al César. En la organización se dice que Pedro es Nerón, que arda todo menos mi palacio".

El difícil combate con Moreno

En Andalucía, ya la inquietud se extendía en los últimos meses porque la secretaria general del PSOE-A y vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, no tiraba en los sondeos. La gestión del accidente de Adamuz y el tren de borrascas que ha azotado la comunidad ha reforzado, además, la imagen del presidente de la Junta, el popular Juanma Moreno, de quien el propio Ejecutivo central, empezando por Sánchez, ha elogiado su "cooperación". Y eso le complica las cosas a una ministra que no siempre puede estar pisando terreno.

En el PSOE-A hay dirigentes que creen que es necesario que Montero se centre ya en su campaña y deje el Gobierno, pero en la dirección regional no están de acuerdo y creen que debe apurar

Para algunos cuadros relevantes del PSOE-A, si Ferraz entiende, como manifestó Mínguez, que Alegría no había tenido "tiempo" de afianzarse, entonces no tiene sentido que Montero aún sea miembro del Gobierno, porque las autonómicas se celebrarán, como tarde, en mayo o junio de este año. "Si Pilar no ha tenido tiempo en 54 días con tres provincias y un millón de electores, imagínate María Jesus en una comunidad más grande, con ocho provincias y ocho millones de habitantes. Lo que aquí decimos es que María Jesús no está mucho tiempo aquí, pero nadie en la federación va a pedir nada. Debe verlo el presidente. Además, Pilar no tiene aristas, no generaba rechazo, y la vicepresidenta tiene más pasado, y carga con la negociación de la financiación autonómica y la deuda con los independentistas", señala un importante cargo institucional. A su juicio, lo ocurrido en Aragón "tiene que hacer refexionar a todos". También porque el discurso de la alerta contra Vox "ya no funciona".

Otra líder provincial coincide con que hace falta "reflexión y revisión de la estrategia". "Hoy [por este lunes] está todo muy reciente, pero entiendo que los equipos de Ferraz y Gobierno se pondrán a plantear y ver alguna estrategia que nos permita al menos explorar si hay algún margen de mejora". Para esta responsable, el camino "fácil" es por el que ha optado el PP, el de "parecerse a la ultraderecha, pero a la larga es peor". "A veces hay que perder sin traicionar nuestros principios y nuestra concepción de una democracia plena y madura", indica, para elogiar la campaña de Alegría de "proximidad, verdad y con las personas en el centro".

Hay un "desgaste de Gobierno", pero "lo que ya no funciona es el miedo a Vox. Ya no moviliza. Debemos dar con la tecla de movilización de nuestro electorado", dicen en el núcleo de Montero

Y aunque en el PSOE-A son varios los dirigentes que reclaman que Montero se centre ya en su candidatura en Andalucía, en el puente de mando de la federación insisten en que precisamente su activo es su poder, el que le permite estar en primera línea (y del lado de Moreno). "Ella desde el Gobierno está haciendo más por Andalucía que Moreno", asevera una responsable de primera línea. En la cúpula regional, no obstante, comparten, que hace falta pensar qué está ocurriendo en el conjunto del partido. "Estamos teniendo un desgaste de Gobierno, es una obviedad, igual que el PP no está capitalizando sus ejecutivos autonómicos. Pero lo que creo que ya no funciona es el miedo a Vox —indica un cargo muy próximo a Montero—. Eso ya no moviliza. No vale lo del miedo al lobo porque el lobo ya está aquí y convive con las gallinas. Reflexionar hay que reflexionar, eso sí. Lo que tenemos que hacer es dar con la tecla de movilización de nuestro electorado, y para eso hacen falta propuestas disruptivas, que se hable de ellas. Y tenemos que intentar capitalizar el cabreo que existe con la gestión de lo público, de servicios como la sanidad".

Los lambanistas: "No es hora de buscar culpables"

En otras federaciones también creen que hay que pararse a pensar. Sin lanzarse, siendo exhaustivos. Lo dice una máxima responsable autonómica: "No hay que sacar conclusiones ni precipitadas ni de visión corta. Ni Vox ha crecido tanto, en número de votos, ni el PSOE se ha dado la gran hostia. Lo cierto es que todo requiere de un análisis sosegado y mirando lo que está ocurriendo en este mundo global interconectado. Pero Pedro estará en ello: una cosa es que no se haga y otra que no se diga que se está haciendo. Pero hay que huir de análisis simplistas. ¿Qué debe cambiar? ¿Esto es algo que debemos analizar solo con lo que ocurre en nuestro país? Nada se explica por un motivo, sino por una concatenación o coexistencia de varios".

Una máxima líder territorial cree necesario un "análisis sosegado y mirando lo que está ocurriendo en este mundo global interconectado". "Pero Pedro estará en ello", desliza

En Aragón, la continuidad de Alegría no está puesta en duda. Los lambanistas no han pedido su cabeza ni tienen previsto hacerlo. Creen que no es momento de guerras: "No es la hora de buscar culpables. Y si lo hacemos no saldremos del bucle en el que hemos estado inmersos los últimos años. Sí creo —indican una integrante del sector crítico— que debemos hacer una reflexión y un debate interno, en las formas y en el fondo. Insisto dentro, porque podemos hacernos trampas al solitario y seguir como si no pasara nada. La gente nos está diciendo que nos quiere votar pero algo pasa que no le convence lo que le ofrecemos. Necesitamos analizar fríamente los resultados, la estrategia para corregir aquello que se considere equivocado y poder afrontar las municipales con suficiencia y credibilidad". Alegría ya hizo un ejercicio de integración cuando asumió el mando de la federación hace un año y también ahora en la confección de las listas, y eso ha contribuido a apaciguar el ruido interno. En su entorno añaden que los más próximos al expresidente ya no tienen "fuerza" interna ni gozan del apoyo de la militancia. Y la exministra "es joven y tiene recorrido" aún. La política es una carrera "de fondo", agregaba este lunes la portavoz federal.

La candidata socialista a la Presidencia de Aragón y secretaria regional del partido, Pilar Alegría (2i), junto a su número dos, Darío Villagrasa (2d); la secretaria provincial de Zaragoza, Teresa Ladrero, y el presidente de la federación y expresidente autonómico, Marcelino Iglesias (i), durante la reunión de la comisión ejecutiva regional del PSOE de Aragón tras las elecciones del 8-F, este 9 de febrero de 2026 en Zaragoza. | EFE / JAVIER BELVER

El problema para el PSOE es que en apenas un mes hay unas siguientes urnas, las de Castilla y León. Y al final de la primavera, en Andalucía. Se solapan casi unas campañas con las otras. Y claro, avisa un veterano dirigente aragonés, "no hay tiempo de reacción". "Es", concluye, "la trampa que ha puesto Feijóo".