Los incendios en España viven una temporada especialmente intensa en 2026. A finales de julio ya se han quemado más de 100.000 hectáreas y se han registrado 22 grandes incendios forestales, con zonas en riesgo "muy alto" o "extremo" según AEMET.
Antes de entrar en el protocolo de actuación, conviene entender por qué los incendios actuales son más virulentos. Las olas de calor, sequedad acumulada y viento genera escenarios donde el fuego avanza rápido y cambia de dirección con facilidad. Así se ha visto en focos activos en Guadalajara, Teruel, Huelva o Castellón. En este entorno, la autoprotección y la respuesta organizada marcan la diferencia entre un desastre y una evacuación controlada.
Por qué ahora es más importante que nunca saber actuar
La temporada de incendios de 2026 está siendo una de las más duras de la última década. Los datos del MITECO y de sistemas europeos como EFFIS muestran un aumento significativo de superficie quemada y de grandes incendios respecto a años anteriores. A día de hoy, el fuego ya ha arrasado más de 101.000 hectáreas en España, con focos que han obligado a desalojar decenas de municipios y han dejado víctimas mortales.
Este escenario eleva la probabilidad de que un ciudadano pueda encontrarse con un incendio cerca de su vivienda, ya sea en zona rural, urbanización de monte o incluso en entornos periurbanos con vegetación cercana. Por eso, las recomendaciones de Protección Civil, bomberos y comunidades autónomas son más relevantes que nunca.
Antes de que llegue el fuego
La primera línea de defensa no es el extintor, sino la preparación. Si vives en una zona con riesgo de incendio, debes tener un plan claro. Eso incluye rutas de evacuación, punto de encuentro y mochila de emergencia con documentación, medicamentos y objetos esenciales. Es fundamental también mantener el perímetro de la vivienda limpio de vegetación seca, alejar muebles de jardín u objetos inflamables y disponer de mangueras capaces de llegar a cualquier rincón de la casa.
Otro elemento clave es la información. En episodios de riesgo extremo, sigue las indicaciones de Protección Civil, ayuntamientos y canales oficiales (radio, redes institucionales, apps de emergencias) y evita saturar las líneas telefónicas salvo para avisar al 112. Dejar el coche en el garaje, con ventanillas cerradas y puertas automáticas desconectadas, facilita una evacuación rápida si las autoridades lo ordenan.
Si el incendio está cerca
Cuando confirmas que hay un incendio en las proximidades de tu casa, la primera acción es llamar al 112. No des por hecho que alguien más lo hará; cada minuto cuenta para que los equipos de extinción tengan información precisa sobre la situación. A partir de ahí, sigue las instrucciones de las autoridades; en muchos casos, la recomendación será confinarte en la vivienda si no hay orden de evacuación, ya que el interior bien preparado es más seguro que salir a ciegas hacia el fuego.
Dentro de casa, cierra puertas, ventanas, persianas y contraventanas, tapa rendijas con paños húmedos y apaga suministros de gas o gasoil. Si tienes mangueras, moja el tejado y los alrededores, evitando zonas con instalaciones eléctricas, y llena bañeras y pilas de agua para tener reservas. Si el fuego se aproxima, confínate en la estancia más segura, vigila especialmente el lado por donde llega el fuego y apaga cualquier chispa o partícula encendida que entre.
Evacuación
Solo debes abandonar tu propiedad si las autoridades lo ordenan o si la situación se vuelve incontrolable dentro de la vivienda. En el caso de que te indiquen evacuar, hazlo de forma ordenada, con la mayor parte del cuerpo cubierto. Hazlo siguiendo las rutas establecidas, evitando zonas con vegetación, humo denso o posible caída de árboles.
Si te desplazas a pie, aléjate del incendio siguiendo las curvas de nivel, buscando ladera abajo y terreno sin vegetación o ya quemado. Es importante no correr ladera arriba salvo que sepas que hay un lugar seguro, y no intentes cruzar las llamas salvo que veas claramente lo que hay detrás. En el caso de que vayas en coche, no conduzcas a ciegas a través del humo. Debes encender faros e intermitentes, buscar una zona limpia y alejada del avance del fuego, cierra ventanas y puntos de ventilación y, si es necesario, échate al suelo del vehículo.
Si quedas atrapado por el humo o el fuego
El humo es la principal causa de muerte en los incendios; sube y se acumula en las zonas altas, por lo que cuanto más cerca del suelo estés, menos humo encontrarás. Si quedas atrapado, refúgiate en la habitación más alejada del fuego y con ventana a la calle. Tras ello, cierra las puertas por las que vas pasando y coloca toallas húmedas en las rendijas. Avanza a gatas si hay mucho humo, tapándote boca y nariz, y pide ayuda desde la ventana o el balcón, esperando las indicaciones de los bomberos.
Si el fuego te alcanza, sitúate en una zona ya quemada, de espaldas al viento, y si se prende tu ropa, no corras. Si te ves cercado al aire libre, protégete de la radiación echándote al suelo detrás de una roca, tronco o depresión.
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado