España

Rompe en TVE un silencio mantenido ante los medios a lo largo de 65 días

El PSOE agradece a Zapatero haber "dado la cara" pero no diluye dudas: "No añade nada y él se vuelve a poner en el foco"

El expresidente rebaja algo la presión con su entrevista y al salvar al Gobierno con el rescate, pero no satisface del todo al partido, sobre todo con las joyas

MADRID (ESPAÑA), 23/07/2026.-- El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha asegurado este jueves en una entrevista en TVE que no habló "con nadie ni del Gobierno ni de la SEPI sobre el rescate de Plus Ultra" y ha afirmado que siempre ha ejercidos su actividad profesional como consultor respetando la legalidad. En su primera comparecencia pública tras su declaración el 17 de junio como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, Zapatero ha rechazado entrar en la "estrategia de defensa" de su amigo Julio Martínez Martínez, quien implicó al expresidente en la gestión del préstamo a la aerolínea y aseguró que se cobró el 1 % de dicha ayuda. EFE/TVE/SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, este 23 de julio de 2026, durante la entrevista en 'Mañaneros 360', en TVE, con el periodista Javier Ruiz. | EFE / TVE

La expectación era máxima. Y totalmente razonable. José Luis Rodríguez Zapatero había permanecido en silencio, sin exponerse a los medios, durante 65 largos días, desde que fue imputado por el juez José Luis Calama el pasado 19 de mayo. No había relatado su versión ante la opinión pública y ante su partido, tampoco había pronunciado una sola palabra —ni siquiera ante el magistrado instructor— sobre las joyas halladas en su despacho y valoradas en más de 1,3 millones de euros. No se había manifestado de ningún modo desde que el 17 de junio declaró ante la Audiencia Nacional, no se había expresado después de que su amigo y pagador, Julio Martínez Martínez, le implicara directamente en la consecución del rescate de Plus Ultra y como el que realmente "lideraba" la consultora Análisis Relevante pese a no tener acciones en ella. Este jueves tenía la oportunidad de hablar. En el plató de Mañaneros 360, en La 1 de Televisión Española. Insistió en la defensa de su inocencia, reiteró que nunca trató "con nadie ni del Gobierno ni de la SEPI" sobre la ayuda a la aerolínea, contó que las alhajas eran un "regalo cortesía personal" de hace muchos años, que no tenían "ni uso ni destino", "ni afán patrimonial". No desveló su origen, con el argumento de que quiere explicárselo primero al juez.

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Pero cuando Zapatero marchó del estudio de la tele pública, su partido sintió que no había avanzado mucho. Que todo quedaba más o menos igual que estaba. Los dirigentes le agradecían que se hubiera atrevido a "dar la cara", a someterse al escrutinio de un medio, TVE, y de un periodista, Javier Ruiz, exigente con el cuestionario. Sin embargo, el contenido no sonaba a nuevo y apenas sirvió para aliviar parcialmente a la grey socialista. La entrevista, condensan un secretario de Organización de una federación de mucho peso y una exintegrante de los últimos gobiernos socialistas, "no añade nada" y él "se ha vuelto a poner en el foco". Sin aportar más herramientas para su defensa, sin aclarar nada respecto a una cuestión quizá penalmente menos relevante pero sí muy importante a efectos de opinión pública y de su propia reputación: las joyas. "Ni frío ni calor. No hay nada nuevo", coincide otro veterano dirigente.

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Zapatero, resume un presidente de Diputación, "tenía que salir y tener cautela para no complicar aún más su defensa judicial". "Están él, sus hijas, el PSOE, el Gobierno. Un laberinto lleno de minas"

El expresidente del Gobierno tenía, en realidad, muy difícil salvar la papeleta. Como resume un presidente de Diputación provincial, "tenía que salir y tener cautela para no complicar aún más su defensa judicial". "Está él, están sus hijas, está el PSOE, está el Gobierno. Un laberinto lleno de minas", observa. Por eso, respecto a la primera cuestión que le abrasa, el rescate de Plus Ultra por 53 millones de euros, insistió en que tuvo un "nulo papel" en la tramitación de la ayuda. Y aunque evitó el choque con su amigo Julio Martínez Martínez —no quiso entrar en su "estrategia de defensa" y se le percibió más que frío con él, pero no renegó de su amistad—, sí reiteró que no ejerció "ni una sola influencia" para que se lograra el préstamo de la aerolínea, desmintió que realmente él condujera Análisis Relevante y calificó de "invención absoluta" que montara una offshore en Dubái. Negó también que sus hijas —cuando habló de ellas se le podía notar más emocionado—, también imputadas, fueran sus testaferros: ellas "han hecho su trabajo". Defendió asimismo a su secretaria de toda la vida, Gertrudis Alcázar, investigada igualmente por el juez, una "trabajadora ejemplar".

La mancha de las joyas no acabó de disolverse. El exmandatario quiere contar al juez antes que a nadie su origen, pero no adelantó siquiera cuándo se lo trasladará. Fueron un "regalo de cortesía personal", de hace muchos años —tampoco precisó si antes o después de salir de la Moncloa—, que simplemente "estaban ahí" en la caja fuerte de su despacho, no podía ni "imaginar" su valor. No tenía "intención de defraudar", ni "afán patrimonial", y admitió que "puede ser" que fuera un error suyo aceptarlas. No puede devolver la colección porque se incautó de ella la Policía, pero ahora las piezas le producen "alergia profunda". Y pone en duda la tasación de la joyería Suárez que encargó el magistrado: esa valoración la someterá "a contradicción", a una nueva pericial.

La única novedad es que apunta que las joyas fueron un "regalo de cortesía personal", que estaban "ahí" sin que imaginara su valor. No aclara su origen. Y admite que fue un error quedárselas. Ahora, añade, le producen "alergia profunda"

Para Zapatero, el pasaje de las joyas fue sin duda el asunto más incómodo de toda la entrevista, en el que quizá se había agolpado más expectación y en el que despejó poquísimos flecos. No ocultó que la investigación judicial estaba siendo un capítulo "muy duro", igual que la imputación de sus hijas, Laura y Alba, estaba siendo "muy impactante", pero en la familia están "muy unidos", convencidos de que han desarrollado una actividad "absolutamente lícita", y rodeados del "cariño" de "mucha gente".

Quizá una de las manifestaciones más relevantes de toda la entrevista fue el mensaje que dedicó a su partido, al que agradeció su apoyo, y especialmente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que le ha defendido sin pestañear: "Todos los compañeros que me conocen saben lo que yo quiero al Partido Socialista, todo lo que he luchado en mi vida por el Partido Socialista, que lo llevo en la sangre. Y yo sufro mucho, sufro mucho, pensando que el Partido Socialista pueda sufrir por la situación en la que me encuentro, sufro mucho". Su paso por Mañaneros 360 se explicaba por eso, por la necesidad de dar la cara sobre todo ante los suyos, no solo ante el conjunto de los ciudadanos, porque es muy consciente de que ese respaldo flaquea por las dudas que crecen entre dirigentes y bases. A ellos les rogó que siguieran creyendo en él no por "fe ni por cariño", sino "por los hechos".

Cierre de filas de Moncloa y Ferraz

Gobierno y Ferraz respondieron enseguida subrayando que su confianza en él se mantenía intacta. Sin fisuras. "Sus explicaciones nos valen para seguir creyendo en su palabra", indicaban fuentes de la Moncloa, añadiendo que respetarán sus tiempos porque aportará al juez Calama todo lo necesario para sostener su "inocencia". Desde el Ejecutivo aprovecharon para responder al PP que la entrevista no respondía a una estrategia suya, sino a la voluntad del exlíder socialista.

Fuera de Ferraz, sin embargo, la lectura no era ni mucho menos tan condescendiente. La insatisfacción la trasladaban no dirigentes alejados de la cúpula de Sánchez, sino federaciones y responsables totalmente en sintonía con ella. "Lo mejor es que no hubiera hecho nada. Tampoco ha aportado nada. Y vuelve a ser foco", asegura un secretario de Organización de un territorio de mucho peso. Con palabras prácticamente calcadas se expresa una exministra: "Yo no habría hecho la entrevista. No añade nada y te vuelve a poner más foco".

Un poco de ánimo sí ha dado al negar que hubiera hablado con el Gobierno, pero la verdad es que nos ha dejado un poco indiferentes. No ha aportado nada contundente", sanciona un senador

La sensación agridulce que dejó la entrevista era muy compartida. Se valora que se expusiera en la tele, asumiendo riesgos, "dentro de la dificultad que tiene el momento procesal en el que se encuentra", en palabras de una dirigente territorial. También se recibió como un cierto bálsamo que salvara la posición del Ejecutivo al negar rotundamente que hubiera interferido en el rescate de Plus Ultra. Pero, a partir de ahí, poco más. Lo cuenta así un senador: "Un poco de ánimo sí ha dado al negar que hubiera hablado con el Gobierno, pero la verdad es que nos ha dejado un poco indiferentes. No ha aportado nada contundente". "Que no haya crítica pública puedo llegar a comprenderlo, pero satisfacción... No puede haberla. ¡Con la que está cayendo! Creo que no ha disipado ninguna duda, y eso es jodido", apunta una baronesa provincial.

Otra líder del partido en una provincia describe un ambiente que también relatan más compañeros: este jueves se habló poco de la entrevista entre la dirigencia, "silencio absoluto, nadie quiere hablar". "Es que parece que no ha aclarado mucho. Queremos creer, eso por descontado, pero necesitamos argumentos firmes. Sabemos que no puede jugársela, pero comparecer para parar el daño político y no generar al menos esperanza... No sabemos, no conocemos, solo sufrimos el daño colectivo", expresa esta responsable.

El partido tiene exactamente la misma posición", "es que no ha dicho nada diferente de lo que le dijo al juez. Lo nuevo es que ha dicho que los Martínez mienten", aseguran dos miembros de Ferraz

"Sigo pensando igual que ayer y el partido tiene exactamente la misma posición", señala un integrante de la ejecutiva federal. Es decir, que nada ha cambiado, ni para bien ni para mal. "Es que no ha dicho prácticamente nada diferente de lo que le dijo al juez, lo nuevo es que ha dicho que los Martínez [Julio Martínez Martínez, su amigo y administrador de Análisis Relevante, y Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra] mienten. Si se hubiera callado, es verdad que el efecto habría sido brutal", apuntala otro miembro de la dirección de Sánchez. Un barón regional coincide en el análisis: "Yo creo que no nos ha aliviado mucho. En lo de las joyas ha quedado casi peor. Con lo de las hijas... Yo le vi muy a la defensiva y una entrevista forzada por la situación". "Análisis no se ha hecho ninguno. La mayoría calla. No he visto ninguna pasión o satisfacción —cuenta una responsable autonómica alineada con Ferraz—. Yo vi la entrevista entera, y por mucho que repitiera que no hay que hacer un acto de fe porque va a demostrar su inocencia... pensaba eso mismo, que no nos ha sacado de dudas. Estamos como al principio".

"La entrevista de alguien que se sabe culpable"

"Ha dejado mal sabor de boca. No ha explicado nada. Es la entrevista de alguien que se sabe culpable", "ha sido muy insuficiente, es evidente que está sobrepasado porque está muy pillado", apuntan rotundos desde el sector más crítico, sin distanciarse por tanto en el análisis de los responsables que sí comulgan más con Ferraz. Y no es extraño. Lo cuenta así un veterano con interlocución muy frecuente con la Moncloa: "No ha generado la entrevista ni frío ni calor. No hay nada nuevo. Solo un no a todo, sin ningún detalle muy esclarecedor. Cierto que penalmente él no tiene que probar su inocencia, pero políticamente es distinto, porque su reputación y su credibilidad sí están en entredicho. Ha quitado un poco de presión porque no se le había vuelto a oír en dos meses, pero el valor añadido de la entrevista es cero. Se agradece que dé la cara, pero ya está. Un poco de aire, aunque puramente pro forma antes del verano. Creo que de eso se trataba. No nos resuelve la vida, pero tenía que decir al menos que Julio Martínez miente. Al menos palabra contra palabra". "¿Alguien pensó acaso que podía decir algo más? No puede", avisa una dirigente que conoce muy bien el backstage del PSOE.

Otros responsables sí se confiesan más aliviados: "Dijo que daría la cara y la ha dado. Le vi bien, y con mucha convicción", "se le ha visto buena cara, tranquilo y convincente, ya aclarará ante el juez"

Otros dirigentes sí se confiesan más resarcidos tras escucharle. "Dijo que daría la cara y la ha dado, y ahora ha de continuar en todos los ámbitos defendiendo su inocencia y dando más la cara —indica un diputado nacional—. Yo vi bien la entrevista. Completa. Y con mucha convicción. No podía decir más. Es un plató y las pruebas se aportan en sede judicial. Y con las joyas, lo mismo: vas a la tele a pedir confianza en que probarás tu inocencia, no la puedes probar ahí ante las cámaras sin meterte en jardines. Yo creo que Zapatero cumplió con su cometido principal, que es dar la cara vía medios. Ahora queda lo más importante: que prueben su culpabilidad". "Quien acusa tiene que probar", advirtió el propio expresidente ante Javier Ruiz.

Una diputada y también alcaldesa extrae una conclusión parecida: "Estamos contentos con que haya hablado. Lo echábamos de menos, y nos encanta que diga que no lo defendamos por fe y cariño, sino por los hechos. Pero sí, imagino que no puede decir mucho por tema judicial. Pero escucharlo me tranquiliza". "Yo creo que bien. Se le ha visto buena cara, tranquilo y convincente —ilustra un jefe de un aparato con una dilatadísima trayectoria orgánica—. Ya aclarará las joyas, todo lo dará al juez. Su ritmo no es el de la prensa". Es una opinión con la que se siente reflejada una integrante de la ejecutiva federal: "Me ha parecido valiente, ha hecho lo que tantos llevaban pidiendo tiempo".

Algunos compañeros se han quedado más tranquilos, pero la mayoría de la gente se ha sentido frustrada porque esperaba más rotundidad a la hora de explicar las joyas. No hacerlo ha reabierto las preguntas", relata un jefe de un aparato regional

Zapatero deja tras su entrevista un regusto no del todo placentero. La inquietud no se diluye, el caso está lejos de marchitarse y las pruebas que puedan tumbar su acusación no están aún sobre la mesa. Y el feo asunto de las joyas continúa más que en penumbra. "He podido hablar con compañeros —relata un responsable del aparato y diputado—, y aunque hay algunos que dicen que se han quedado más tranquilos por escucharle negar todo con tanta contundencia, la mayoría de la gente creo que se ha sentido frustrada porque esperaba más rotundidad a la hora de explicar, especialmente, el origen de las joyas. El no hacerlo ha reabierto las preguntas... Con lo demás, Zapatero se ha limitado a negar, pero tampoco se esperaba gran cosa. Pero es verdad que horas antes, en los grupos de WhatsApp con lo que se especulaba era con tener por fin esa explicación...". Y no la hubo. Las expectativas, para buena parte del PSOE, no se cubrieron.

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