España | Madrid Tras no poder declararle persona 'non grata'

El Pleno de Madrid reprueba a Pablo Iglesias por insultar a la Policía Municipal

El Grupo Municipal Vox, que quería declarar al exlíder de Podemos persona 'non grata' en la capital con una proposición, tuvo que retirarla después de que la Secretaría General del pleno indicara que los grupos carecían de competencias para ello

El exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias presenta al embajador de Chile en España, Javier Velasco, durante un desayuno informativo celebrado en el Hotel Ritz en Madrid

El exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias presenta al embajador de Chile en España, Javier Velasco, durante un desayuno informativo celebrado en el Hotel Ritz en Madrid EFE

El pleno de este martes en el Palacio de Cibeles tenía prevista dos reprimendas hacia el expresidente del Gobierno y exsecretario general Pablo Iglesias tras unas declaraciones en las que ironizaba sobre la policía local. La primera, y más dura, era la fijada en la agenda por el Grupo Municipal Vox a petición de su líder el vicepresidente del partido y candidato a disputar la alcaldía de la ciudad, Javier Ortega Smith. La formación ultraconservadora solicitaba declarar persona non grata al expolítico por «las injurias manifestadas contra la Policía Municipal» en su programa radiofónico La Base. La segunda, más leve, y a proposición de PP y Cs, y respaldada por Vox -con la negativa del PSOE, Más Madrid y el Grupo Mixto-, ha prosperado y ha logrado reprobar al exlíder morado por «los inaceptables insultos al cuerpo», a la par que ha mostrado su apoyo «por la labor de sus agentes en favor de la libertad, la seguridad y la convivencia».

A última hora de la noche, la Secretaría General del Pleno de Madrid, indicaba que el ayuntamiento de la capital no tiene competencias para hacer este tipo de declaraciones. Por ello, Vox tuvo que registrar una enmienda a su propia propuesta para declarar a Iglesias como persona non grata. «A la vista de las dudas generadas por el informe (…) que nos ha sido trasladado desde la Junta de Portavoces, solicitamos que se sustituya el término por el de ‘reprobación’, manteniéndose el resto de la iniciativa en los mismos términos», pidió Vox a la Presidencia de la cámara.

Ambas proposiciones, que han permitido establecer puntos de acuerdo a PP y Cs, y Vox, en un momento de malestar interno y de fractura entre socios y apoyo exterior, son el resultado de unas declaraciones hechas el 28 de septiembre por Iglesias en su podcast. Éste, aseguró que «con cinco tías como Isabel Serra -dirigente de Podemos- a caballo, veríamos correr a toda la Policía Municipal de Madrid. No les serviría además de nada. Isa me traería las cabelleras de todos ellos y Echenique y yo las quemaríamos en una hoguera con Arnaldo Otegi en Arralde». Lo hizo tras conocerse que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) había suspendido la ejecución de la condena de 1 año y 7 meses de cárcel a Serra por el atentado a la autoridad durante una protesta por un desahucio en 2014.

Ante estas dos propuestas del Consistorio municipal, el propio Iglesias ha añadido la calificación non grata en la biografía de su perfil de Twitter, aunque con humor lamentaba que la sugerencia de Vox no pudiese prosperar. Nada más conocerse la auto enmienda del partido de Santiago Abascal, y en declaraciones a Cadena SER, donde cada lunes participa como tertuliano, exdirigente de Podemos expresaba que «el juicio a Serra fue una farsa». «La acusaron de delitos gravísimos presuntamente mientras se cometía un desahucio». En ese sentido, se pregunta «por qué no fue detenida en el momento», y tirando de ironía lo achaca a que ésta «produce terror entre la policía».

Asimismo, afirma que mientras la defensa presentó «varias pruebas», la policía fue incapaz de presentar «los vídeos» que sostenían la acusación. «Fue un escándalo y creo que eso ha dolido a algunas asociaciones policiales que se avergüenzan de haber acusado a una persona cuyo delito únicamente era ser portavoz estatal de Podemos», entiende Iglesias. Para Iglesias, que «la ultraderecha» haya optado por el mecanismo de persona non grata supone «un ridículo».

En materia, esta denominación serviría para mostrar rechazo públicamente, pero desde el Tribunal Supremo afirman que no hay efectos directos. Únicamente supone un descrédito social. El propio expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, fue declarado bajo este parámetro en 2016 por el ayuntamiento de Pontevedra. También lo han hecho varios municipios catalanes con Ejecutivos independentistas, como Sitges, Girona y Premià de Mar, con el rey Felipe VI.

Te puede interesar

Comentar ()