Animales | Investigación

El cambio climático hizo proliferar los murciélagos en China, donde se originó la pandemia

Una investigación recoge el aumento de especies de murciélagos en todo el mundo en el último siglo y cómo su expansión en China se relaciona con un aumento de coronavirus y, por tanto, de las posibilidades de que puedan llegar a desencadenar una epidemia.

Aumento de murciélagos en distintas zonas del mundo desde 1901. DR ROBERT BEYER

En todo el mundo, un área está especialmente marcada por el aumento de especies de murciélagos desde el siglo XX. Es la zona sur de China y corresponde con el área donde se cree que surgió el SARS-CoV2, responsable de la mayor pandemia mundial con más de 100 millones de infectados registrados en los cinco continentes.

Este incremento de especies de murciélagos lo relaciona un nuevo estudio publicado en Science of the Total Environment con el cambio climático, responsable, según explica la investigación, del aumento en la zona de unas 40 especies de murciélagos que portan, en promedio, 2,67 coronavirus cada una y que resultan, por tanto, en un centenar de nuevos coronavirus.

Aunque también se han detectado aumento de murciélagos en algunas zonas de América del Central y del Sur y África Central, la provincia de Yunnan, en el sur de China, y las regiones vecinas de Laos y Myanmar son las que más han registrado nuevas especies y coincide con el que se considera el origen geográfico más probable tanto del SARS-CoV2 (responsable del Covid) como del SARS-CoV1 que causó la anterior epidemia de SARS en 2002 y 2003.

El estudio hace hincapié en los cambios que el calentamiento global ha producido en el tipo de vegetación de la zona. Se ha producido un aumento de la temperatura, las lluvias, las horas de sol con menos cobertura de nubes y del dióxido de carbono – que afecta el crecimiento de las plantas. Todo ello, asegura la investigación, ha hecho cambiar el paisaje de matorrales tropicales a savanas tropicales y bosques, un entorno mucho más apropiado para los murciélagos, que viven fundamentalmente en bosques.

Los investigadores, entre los que participa la Universidad de Cambridge, crearon un mapa de la vegetación mundial tal como era hace un siglo y usando datos de las necesidades de vegetación de los murciélagos asignaron la que debía ser la distribución de sus distintas especies en ese momento. Los resultados los compararon con la actualidad y vieron el cambio producido tanto en la distribución como en el aumento de especies y lo relacionaron directamente con el cambio climático.

En total, se calcula que la población mundial de murciélagos porta alrededor de 3.000 tipos diferentes de coronavirus. Cada murciélago porta una media de 2,7 coronavirus y mayoritariamente, sin síntomas. El aumento de especies y su movimiento hacia otros lugares puede favorecer, concluye la investigación, el paso del virus de animales a humanos y el posible desencadenamiento de una nueva enfermedad.

Los investigadores inciden en la importancia de limitar la expansión de áreas urbanas cerca de terrenos de cultivo o caza para limitar el contacto entre humanos y este tipo de animales portadores de enfermedades. Además, urgen a reconocer el papel del cambio climático en los brotes de enfermedades virales y a considerar el calentamiento global como un pilar más en los programas de recuperación económica tras la pandemia.

La importancia de los murciélagos como posible vector de infección reside en que en torno al 70% de las nuevas infecciones en humanos las transmiten animales y ellos están entre los principales responsables de seis de los nueve patógenos que podrían causar una gran epidemia, según la información del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

«No podemos decir que el brote del nuevo coronavirus nos haya pillado por sorpresa. No es sorprendente que haya vuelto a ocurrir ni que se pueda repetir en el futuro», contaba a El Independiente en febrero de 2020 desde Nueva York Adolfo García-Sastre, director del Instituto de Salud Global y Patógenos Emergentes de la Escuela Monte Sinai de Medicina de Nueva York.

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