// TODO: Revisar qué hace the_post_thumbnail_creditos Cerveza y cambio climático

Cerveza y cambio climático M.V.

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Unas cañas contra el cambio climático

'Conversaciones con El Independiente' invita a Heineken y al Observatorio de la Sostenibilidad a plantetar los retos y soluciones ante el cambio climático

Un litro de cerveza necesita más de 3,2 de agua en fábrica, por regla general. Aunque la industria cervecera, en su conjunto, no es de las que más huella hídrica deje, es de las primeras en actuar ente el cambio climático. Una realidad a abordar desde múltiples perspectivas, a debate en las Conversaciones con El Independiente dedicadas a Ejes de sostenibilidad: Estrategias frente al cambio climático | Vídeo: M.V. y N.E.

 

La cerveza es un 95% agua. Si el agua falta, adiós a la cerveza. Y el agua, en un país como España, tiende a escasear en la mitad de su superficie. El cambio climático pone en un serio compromiso a la Península Ibérica y, por extensión, a su producción de cerveza. Esta secuencia lógica en realidad sirve para revelar que hay realidades científicas –a veces, hasta cuestionadas–, que sólo empiezan a calar cuando tocan nuestra vida cotidiana. Que las cañas estén amenazadas por el calentamiento global confirma –junto a decenas de gráficas elocuentes– que “el cambio climático ya se ve”.

Esto lo dice justamente quien se encarga de la Responsabilidad Social Corporativa de la segunda productora mundial de cerveza: Heineken. Mauricio Domínguez-Adame ha participado junto a Fernando Prieto, CEO del Observatorio de la Sostenibilidad, en las Conversaciones con El Independiente dedicadas a estrategias contra el cambio climático, celebradas el pasado jueves en el auditorio de Andersen Legal & Tax de Madrid.

Hay una percepción de que hace cada vez más calor, que el tiempo está loco o que llueve menos. Percepciones, que analizadas a largo plazo, son evidencias de la crisis climática. Sin embargo, “nuestros políticos piensan en el corto plazo”, llegan tarde y no siempre incorporan a su agenda estas preocupaciones, según ha recordado el director de El Independiente, Casimiro García-Abadillo en la apertura de la mesa de debate.

Casimiro García-Abadillo presenta la mesa con Fernando Prieto (OS), Juan Delgado y Mauricio Domínguez-Adame (Heineken)

Casimiro García-Abadillo presenta la mesa con Fernando Prieto (OS), Juan Delgado y Mauricio Domínguez-Adame (Heineken) M.V.

La realidad del cambio climático se muestra elocuente en un país como España, donde la sequía es endémica, pero la gestión del agua deja que desear, según los ponentes. “Requiere de la implicación pública-privada; no podemos esperar que venga un político a solucionarlo, tenemos que dar un paso desde la sociedad civil y las empresas”,  señala Domínguez-Adame, impulsor de un plan a largo plazo para su compañía, con la vista puesta en 2030.

“El tiempo corre en nuestra contra”, recuerda por su parte Prieto, quien apunta a las proyecciones sobre descarbonización exigen intervenciones drásticas para frenar el calentamiento global en lo que queda de siglo. “Es muy difícil, eso es verdad, porque requiere hacer renuncias”, tanto desde el punto de vista del beneficio de las empresas, como de las costumbres de la ciudadanía. Sin embargo,  “como dicen los economistas más informados, es mayor el coste de no actuar que el de actuar tempranamente”. Un dato estremecedor para nuestra península: con el actual régimen de pluviosidad y utilización del agua, podríamos estar ante un río Tajo intermitente en 20 o 30 años.

España, especialmente vulnerable al cambio climático

“Tenemos que tener especies autóctonas conservadas, con bosques sostenibles, en las costas, retirarnos de la primera línea porque el nivel del mar va a subir; en agricultura, hay que buscar especies mejor adaptadas al cambio climático; y en la industrial, el uso de energías renovables o la rehabilitación de edificios, en el terreno de la construcción”.

“Las restricciones en los centros de las ciudades o su peatonalización son acciones inveitables”, cree Prieto, aunque piensa que es necesario tomar esas decisiones con el mayor de los consensos y con acciones coordinadas. En el caso de Madrid propone que “el transporte en días de gran contaminación sea gratuito”.

5 datos climáticos y una melodía que deberían preocuparnos

  1. Barcelona, la ciudad en que más subió la temperatura en 30 años.
  2. 18 de los 19 años más cálidos se han producido desde 2001. El año 2016 fue el más caluroso de la historia registrada.
  3. El calentamiento ártico dobla al de la media mundial.
  4. La temperatura media de las ciudades españolas subió 1,6ºC en medio siglo. El doble de la media mundial.
  5. En la última década hemos producido todo el plástico del siglo pasado.
Tanto Domínguez-Adame como Prieto coinciden en que no podemos esperar que sean los políticos los que den el primer paso. En este sentido, la sociedad civil y los jóvenes en particular están tomando la delantera a la ley. “Las nuevas generaciones vienen ya con el ADN de la sostenibilidad”, recuerda Domínguez-Adame.

Otro síntoma: “el próximo coche de James Bond será eléctrico, pero no tenemos un ministro que viaje en bicicleta”. Quizás sí en países del norte de Europa que pueden servir como modelo de cooperación entre agentes sociales. Industria, sindicatos y asociaciones, universidad, políticos y… medios de comunicación. El director de El Independiente ha recordado, también, que este medio está comprometido con una información rigurosa, no alarmista pero firme sobre una de las principales amenazas para nuestra sociedad global actual y futura.

Tirando cañas contra el cambio climático… literalmente

Eliminación de cañas invasoras en el Júcar

Eliminación de cañas invasoras en el Júcar E.I.

La caña, no de cerveza, sino la planta que crece descontrolada en el Júcar, es uno de los elementos que se beben el río en Valencia. Heineken firmó un convenio el año pasado con la Generalitat Valenciana para eliminar el cañameral invasor, ahorrando unos 348 millones de litros de agua, lo que equivale a 1,5 veces la producción de su fábrica de Quart de Poblet. “La idea no es sólo ahorrar y reutilizar, sino reponer el agua que se consume en las cuencas”, explica Domínguez-Adame.

Ese es el objetivo que se marca la empresa de aquí a 2030, de manera que se un litro de cerveza no necesite más de 2,8 litros de agua para ser producida, frente a los 3,2 litros que emplea el grupo en la actualidad. La huella hídrica total es de 298 litros de agua por litro de cerveza, entre 10 y 33 veces menos que la cantidad de agua requerida para fabricar unos pantalones vaqueros, según qué fuente.

Heineken ha conseguido ahorrar 1 millón de litros de agua en Doñana, con otro de sus proyectos. Y actualmente trabaja de manera experimental en el desarrollo de cubiertas vegetales que impidan la erosión del suelo fértil en zonas de monocultivo. Es el caso de Jaén, donde prácticamente sólo hay campos de olivos. La cervecera está probando a cultivar cebada entre olivos.

En sus fábricas y procesos van más allá. “En España nos hemos marcado una agenda más ambiciosa y queremos llegar a 2025 fabricando nuestras cervezas exclusivamente con energía renovable”.

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