Es uno de los embajadores más veteranos del cuerpo diplomático acreditado en España. Yuri P. Korchagin (Vorónezh, 1950) nos recibe en la sede de la legación rusa cuando conmemora su 70º cumpleaños. Para el embajador es un día más, aunque está recibiendo más llamadas de lo habitual. La pandemia le ha impedido convocar una fiesta como le habría gustado y ni siquiera verá a sus dos hijas estas jornadas navideñas. Disfrutará de unos días de descanso en la Navidad rusa, que se celebra el 7 de enero.

Yuri P. Korchagin lleva en España ocho años, un hecho que resulta excepcional, aunque hay algunos casos como el actual ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, que estuvo una década como embajador en Naciones Unidas. Es un gran conocedor de la realidad política, económica y cultural española.

Presume de haberse entendido bien con el ex presidente del gobierno, Mariano Rajoy, y con el actual, el socialista Pedro Sánchez. Asegura que Rusia quiere una España «unida y próspera», y no tiene interés en promover el separatismo. Le parece de risa que alguien crea que Rusia podría enviar 10.000 soldados para crear una segunda Suiza en Cataluña. En la conversación cita a Arturo Pérez Reverte, declara su pasión por la cultura española y por nuestros vinos.

Pregunta.- Me gustaría que hiciera un balance de cómo se ha vivido este año de pandemia en Rusia. 

Respuesta.- En primer lugar, me gustaría felicitar con motivo de las fiestas y el Año Nuevo a los lectores y al equipo de El Independiente y a todos los españoles. Y me gustaría hacer votos para que el año nuevo sea mucho mejor que el año que estamos despidiendo. 

El balance, en general, no es del todo negativo. En Rusia nos enfrentamos con el mismo número de problemas que el resto del mundo, porque la Covid-19 fue muy inesperada. El ataque fue bastante fuerte. En Rusia, a pesar de que en número de contagiados, estamos en cuarto o quinto lugar; las estadísticas generales son mejores que en muchos países del mundo. Eso se debe a que nosotros emprendimos medidas bastante serias y fuertes justo cuando supimos que había un virus nuevo del que había que defenderse. De esta manera, hemos logrado un balance relativamente mejor.

En la economía el virus ha tenido un fuerte impacto: el desempleo en 2019 era de 4,5% y ahora es de 6%. El PIB podría caer un 4,5% pero calculan que se incrementará un 2,5% en 2021. También soy testigo del esfuerzo que hace el gobierno español para no permitir que la economía se hunda. 

En el mundo se necesitan medidas mancomunadas para salir adelante. Con cierto optimismo reservado veo lo que podemos esperar el año que viene

En el mundo se necesitan medidas mancomunadas para salir adelante. Con cierto optimismo reservado veo lo que podemos esperar el año que viene. La vacuna ya se está aplicando masivamente. En general, en Rusia estamos bien. Ya desde hace tres semanas: tres instituciones médicas rusas desarrollan tres vacunas. La primera en registrarse en el mundo se llama Sputnik V. La segunda, EpiVak Corona. Y hay una tercera que está en fase final de prueba. Espero que cada vez haya más cooperación médica internacional. AstraZeneca ya lo está haciendo con la compañía que produce nuestras vacunas. Eso nos ayudará a todos. Al final veremos la luz al final del túnel. 

P.- ¿Usted se pondría alguna de las vacunas rusas?

R.- Cuando tenga la oportunidad claro que me pondré la vacuna. Además he recibido una nota verbal del Gobierno de España que dice que a los diplomáticos extranjeros acreditados en España también se ofrece la posibilidad de vacunarse en los mismos términos que se aplican a la población española. Es voluntario. Quería agradecer este gesto humanitario y razonable de las autoridades españolas. 

P.- Este 2021 arranca con la toma de posesión de Joe Biden como presidente de Estados Unidos. El presidente ruso, Vladimir Putin, le ha felicitado una vez que el Colegio Electoral ha confirmado la designación. Biden dijo en octubre a la CBS que ve a Rusia como una amenaza. ¿Ustedes también ven a EEUU como una amenaza? ¿Qué expectativas tienen en esta nueva etapa?

Rusia no es una amenaza para nadie. Al revés. Rusia está a favor del fortalecimiento del derecho internacional

R.- La élite norteamericana, desde hace mucho tiempo, ya introdujo en el discurso político ese tipo de formulaciones. Rusia no es una amenaza para nadie. Al revés. Rusia está a favor del fortalecimiento del derecho internacional y de las relaciones mutuamente ventajosas con todos los países y, entre ellos, por supuesto, los Estados Unidos. Pero cuando una élite, o la clase dirigente, o los políticos de un país, repetidamente dicen que Rusia es una amenaza eso tiene un efecto. Tenemos que ver si son una amenaza ese tipo de afirmaciones y por qué.  

Y yo diría también que no solo se trata de la diplomacia de megáfono o mediática. Porque hay medidas concretas. Acaba de aprobarse en los EEUU una partida de cientos de millones de dólares para combatir todo lo que puede ayudar a Rusia a promover sus intereses nacionales. Financiar medidas dirigidas a limitar la capacidad de otro país no ayuda a crear un clima de confianza o desarrollar una ventajosa y respetuosa cooperación internacional. 

P.- EEUU acaba de sufrir un ciberataque masivo y ha apuntado a Rusia como instigador. Ustedes lo han negado. ¿Estamos ante una nueva guerra fría?

R.-  La voluntad de Rusia es no crear condiciones que propicien una nueva guerra fría o como queramos llamarlo. Pero la realidad no depende solamente de la buena intención de Rusia. El clima que nosotros vivimos depende del aporte de cada país.

Lamentablemente lo que estamos viendo ahora se puede considerar como una nueva edición de la antigua Guerra Fría dotada ya de rasgos de una guerra cibernética, de información y nuevas tecnologías, lo que llaman guerra híbrida. El mundo experimenta un cambio dramático. Me refiero a la formación del mundo multipolar. 

Cuando se acabó la Guerra Fría, el mundo sufrió convulsiones. Aún sigue el proceso. Ese mundo multipolar todavía no se ha terminado de conformar. Está emergiendo con dificultades. Surge una Unión Europea como un polo muy importante e influyente, sobre todo económicamente. Están Rusia, China, la India, EEUU, Japón…  Hay algunos politólogos que dicen, por ejemplo, que estamos en el camino a la nueva bipolaridad, donde China es un Estado que ocupa cada vez más espacio económico y político por su desarrollo tan dinámico, y Estados Unidos como una potencia saliente que pierde algunos espacios que solía ocupar en el siglo XX. 

En ese contexto, el coronavirus aceleró algunos cambios. Dio cierto dinamismo a algunos procesos que ya se estaban produciendo, y algunos son negativos. 

P.- En ese mundo multipolar, ¿cuál es el papel de Rusia?

R.- Rusia es uno de los polos, y sin duda muy importante. Es un Estado milenario que siempre ha tenido intereses en Europa y en Asia, por eso muchas veces se recuerda que el águila bicéfala rusa, el escudo nacional, tiene una cabeza a Oriente, otra a Occidente. Rusia es toda una civilización. Rusia tiene sus intereses nacionales que va a seguir defendiendo, pero su mayor interés nacional, además de que su población viva en paz y sus condiciones de vida mejoren, es tener un ambiente propicio para la cooperación internacional. Es nuestro deseo y es la labor de nuestra diplomacia. 

P.- En ese mundo multipolar está la Unión Europea, y España forma parte de la UE, que ha terminado este año tan complejo con cierto optimismo reservado también. Por el acuerdo sobre la relación con el Reino Unido, el plan de recuperación y las vacunas. ¿Cómo se ve a la UE desde Rusia: como competidor, como posible socio o con recelo por medidas como las sanciones? 

R.- Compartimos con la Unión Europea el espacio geopolítico común. La agenda de la seguridad, la agenda económica y la política también debería ser común, pero lamentablemente desde hace unos años esto ha cambiado.

Con la UE el intercambio comercial ha bajado a la mitad. Alguien está perdiendo. Y tras estas cifras hay familias que pierden sus negocios

Tuvimos una integración bastante profunda con la Unión Europea. Desarrollamos cuatro espacios comunes de ciencia, cultura, de intercambios estudiantiles y juveniles, de espacio económico, de seguridad. Todo esto está congelado ahora. Con la Unión Europea, que siempre ha sido nuestro primer socio económico, el intercambio comercial hace unos años superaba los 430.000 millones de euros. Ahora ha bajado a la mitad. Alguien está perdiendo. Y tras estas cifras hay familias que pierden sus negocios. La UE pierde 21.000 millones de euros al año con las sanciones ilegalmente aplicadas a Rusia, según un estudio de la Cámara de Comercio de Düsseldorf. Es una suma muy grande. 

Ahora lamentablemente el papel que podría jugar la UE en las relaciones con Rusia no lo vemos. Más bien se limita a aplicar unas sanciones, a críticas, a pesar de que en la Unión Europea hay políticos con mayúscula, españoles con talento entre ellos. Nosotros somos realistas y tratamos de desarrollar nuestras relaciones en el espacio que compartimos bilateralmente con España, Francia, Italia, Gran Bretaña, que acaba de salir… Las relaciones bilaterales se siguen desarrollando, a pesar de estos desafíos, bastante positivamente a pesar de los obstáculos que mencioné.  

P.- ¿Le gustaría que España desempeñara un papel más activo a la hora de tender puentes entre la Unión Europea y Rusia?

Si España tuviera un papel más activo o proactivo en restablecer puentes (entre la UE y Rusia), jugaría un papel histórico que beneficiaría a todos

R.- Sin duda alguna. De eso yo estoy convencido. España es la cuarta economía en la UE, un país con tanta historia en Europa, con tanta aportación a la cultura universal. Es un país influyente, por ello la palabra de España pesa. A mí me parece que si España tuviera un papel más importante, más activo o proactivo en tender puentes o restablecer, mejor dicho, esos puentes, con la Federación Rusia, no solo sería bienvenido, sino que España jugaría un papel histórico que al final beneficiaría a todos. Vuelvo a repetir: las relaciones con la Unión Europea, con la que compartimos un espacio geopolítico común, han bajado mucho. Por ejemplo, es diferente la agenda de la seguridad, y eso no solo es sorprendente, sino que podría ser peligroso. Las agendas de seguridad, que tendrían que ser indivisibles, están separadas. 

P.- Esas relaciones bilaterales con Alemania, uno de los países más relevantes de la UE, están afectadas por el caso Navalny. Alemania ha acogido al disidente, Alexei Navalny, a quien han atendido en el hospital Charité de Berlín, de un envenenamiento con Novichok. En Alemania han empezado una investigación. ¿Hasta qué punto Rusia está dispuesta a colaborar en esa investigación? El presidente ruso ha dicho en su rueda de prensa anual que Navalny puede estar vigilado, pero que no le han envenenado porque, de ser así, no habría sobrevivido. ¿Qué ha pasado con Navalny, según el Kremlin? Es un hecho que fue envenenado. 

R.- Sabe, hasta en cómo plantea la pregunta veo que usted también es parte de la fabulación. 

P.- ¿Cuál es mi fabulación? 

R.- Cuando dice «hasta qué punto Rusia está dispuesta a colaborar»… Eso nos preguntamos nosotros y se lo planteamos a los alemanes. Si no me equivoco, nuestras autoridades judiciales se han dirigido hasta cinco veces a sus colegas alemanes para que den un cuadro, digamos, de lo que había pasado con Navalny en el exterior de Rusia durante su traslado a Alemania y estando en Alemania. Pero no nos dan esta información. La sociedad médica rusa también hizo ese llamamiento a la sociedad médica alemana. Hubo un informe en una revista importante estadounidense, pero hay que hacer un intercambio de información a través de los canales que prevé la Convención Europea de 1959.

Estamos más interesados que nadie por ver qué pasó con Navalny, quien fue literalmente salvado cuando se sintió mal en el avión

Después se podría abrir una investigación en Rusia porque estamos más interesados que nadie por ver qué pasó con Navalny, quien fue literalmente salvado cuando se sintió mal en el avión. Los pilotos actuaron profesionalmente y aterrizaron rápidamente. Lo llevaron al hospital. Todo sucedió en Siberia. Al final consiguieron que se recuperara tras una situación en la que peligraba su vida. Además, se tomó la decisión, por la petición de su familia, de que siguiera recibiendo asistencia médica en Alemania. No se encontró ninguna sustancia en sus muestras en Rusia. Nos sorprende en qué etapa, si en el traslado, o en Alemania, se encontraron ese tipo de sustancias. Es lo que queremos saber. Planteamos la cuestión de modo inverso. Nos preguntamos cuándo van a cooperar con nosotros para saber la verdad. 

(Posteriormente a nuestro encuentro se ha sabido que se ha abierto una investigación judicial en Rusia contra Navalny, acusado de utilizar de forma fraudulenta fondos públicos destinados a ONG vinculadas al disidente. Navalny califica de invento estas acusaciones). 

P.- A propósito de la relación con Alemania y con Navalny, ha sorprendido que el ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, recibiera recientemente a un grupo de diputados de Alternativa para Alemania (AfD) en Moscú. ¿Qué relación tiene el gobierno ruso con este partido de la ultraderecha alemana?

R.- ¿Usted quiere decir que el gobierno ruso no puede tener contactos con partidos de la oposición de otro país? 

P.- Puede, por supuesto, pero dada la ideología de este partido es algo que ha sorprendido, especialmente en Alemania. 

R.- Es oposición legal en Alemania y tienen todo el derecho constitucional a mantener contacto dentro o fuera de Alemania. 

P.- Creo que no se daban este tipo de contactos entre el gobierno ruso y un partido de la oposición de las características de AfD. 

R.- No veo coincidencia ni inconveniente. Quizá con la pandemia se retrasó el encuentro y estaba previsto hace tiempo. No sé porque no llevo asuntos alemanes. 

P.- No es un partido cualquiera en Alemania. Es un partido de ultraderecha alemana. 

R.– Pero es un partido elegido en el Parlamento alemán y tiene votantes. No nos corresponde dar lecciones a los alemanes sobre a qué partido votar. 

P.- Sí, cierto. ¿Y tiene contactos el gobierno ruso con Vox? 

R.- Representantes de Vox no han estado en Rusia. Vox está representado en el Parlamento español. Gracias a Vox se formaron algunos gobiernos regionales.  

P.- Desde el punto de vista español, resulta extraña la vinculación del gobierno ruso con partidos como Vox en España, o AfD que tiene miembros filonazis. Eso llama la atención.  

Rusia ha mantenido un diálogo con España siempre fructífero y con respeto mutuo, independientemente de qué partido gobierne en España

R.- Rusia tiene un partido gobernante que se llama Rusia Unida. Hace un año estuvo aquí el responsable de Relaciones Internacionales, el senador Klimov. Tuvimos buenos contactos con el PSOE. También con el PP. Históricamente Rusia ha mantenido un diálogo con España siempre fructífero y con respeto mutuo, independientemente de qué partido gobierne en España. Así fue con el PSOE históricamente, con el PP históricamente, y es con el gobierno de coalición que tiene España ahora. Son contactos constructivos. Todos los partidos que forman parte del Parlamento nacional son legales. No veo obstáculo para que diplomáticos o políticos mantengan relaciones con los partidos legítimos. Es la esencia de la democracia. Pero ojo: en Rusia somos una democracia joven y no queremos dar lecciones. Repito: tenemos buena relación con el PSOE y el PP. Todavía hay que trabajar para tener una relación desarrollada con otros partidos españoles. 

P.- ¿Mantienen buena relación ahora con los dos partidos en el gobierno?

R.- No he visitado todavía al señor Iglesias. Es algo que tengo pendiente. Voy a solicitar esta cita. Conozco a la mayoría de los ministros, al presidente del gobierno, y tengo muy buena relación con ellos. Lo tuve con el presidente Rajoy y su gabinete. 

P.- En cuanto a España, habrá seguido las informaciones sobre Cataluña. Hay elecciones en febrero próximo. A Rusia se la ha relacionado con el aliento al independentismo, lo que sorprende dado que a nivel interno el Kremlin cuida mucho el secesionismo. ¿Alienta Rusia el independentismo en Cataluña? 

R.- También me pregunto por qué lo dicen, qué quieren lograr con ello… si lo hacen para crear una imagen mala de Rusia, una imagen inadecuada de Cataluña… ¿A quién sirve, a quién beneficia? Claro que nosotros analizamos y escuchamos ese tipo de especulaciones. Por ello Rusia se ha pronunciado al respecto.

[Sobre el supuesto envío de 10.000 soldados a Cataluña] …yo diría que el nivel que tiene Suiza no se logra con apoyo de soldados extranjeros. Es absurdo

Puedo citar a mi presidente, a mi ministro de Exteriores, quienes dijeron que nosotros en Rusia estamos interesados en una España unida y próspera, unida y próspera (insiste). El asunto catalán o de Cataluña es un asunto interno de España y debe ser resuelto según la Constitución española y la legislación interna española. Esa es nuestra postura. El propio deseo de ver a España como un país próspero, unido que no tenga problemas habla por sí solo. Es nuestro mensaje y nuestra forma de actuar. Siempre hemos mantenido una postura muy respetuosa con respecto a España y al pueblo español. 

Habrá leído unas especulaciones sobre la supuesta promesa de Rusia de 10.000 soldados “para convertir a Cataluña en una segunda Suiza”. Yo diría que el nivel que tiene Suiza no se logra con apoyo de soldados extranjeros. Es absurdo. El nivel de esas especulaciones habla por sí solo.

P.- No sé si le ha sorprendido cómo España ha afrontado la crisis de la pandemia y cómo el tono en el Parlamento ha sido tan bronco, así como la falta de consenso.

R.- Como haría cualquier diplomático en mi lugar digo que nosotros no nos metemos en asuntos internos de un país. Pero también puedo agregar que la pandemia nos chocó, nos agredió. Así fue en todos los países, fue tan inesperada, tan nueva, es un desafío, y muchos gobiernos y muchos países no han tenido una respuesta consolidada a las primeras horas de combatirla.

P.- Sobre la vecindad de Rusia hemos recibido la semana pasada la visita de la opositora bielorrusa Svetlana Tijanovskaya en Madrid, que se ha entrevistado con la ministra de Exteriores, Arancha González Laya. En Bielorrusia siguen las protestas, mientras Rusia apoya a Aleksander Lukashenko. Hace años vivimos el Maidan en Ucrania. Moldavia acaba de elegir a una candidata proeuropea. ¿Rusia se ve aislada? ¿Cómo contempla Rusia la evolución en su vecindad?  

En Bielorrusia vemos que hay una inquietud en parte de la sociedad pero creemos que el gobierno sabrá cómo resolver esto.. Lo primero es no permitir intromisiones ajenas desde el exterior

R.- En primer término, hay protestas no solo en Bielorrusia. Se da este fenómeno en varios países de la UE y hay respuesta del Estado. Siempre respetamos los resultados electorales, la elección del pueblo. Claro que esto se refiere también a Moldavia. Bielorrusia es un país más cercano. Es la misma historia, cultura, valores. Para ambos pueblos es muy importante. Mantenemos un amplio diálogo con el presidente Lukashenko, quien fue reelegido. Vemos que hay una inquietud en parte de la sociedad pero creemos que el gobierno sabrá cómo resolver esto. El presidente ha anunciado que va a convocar una asamblea popular en todo el país para seguir con la reforma de la Constitución. Pero lo primero es no permitir intromisiones ajenas desde el exterior para incentivar protestas y financiarlas. Las injerencias externas no ayudan a encontrar una solución pacífica. 

P.- En líneas generales, ¿dónde está la línea roja cuando somos testigos de violaciones de derechos humanos, abusos, fraude electoral? ¿Nos quedamos cruzados de brazos? 

R.- Plantea usted una pregunta muy filosófica y seguramente muy importante. Es muy preciso no ser selectivo. Usted menciona fraudes. Precisamente en noviembre hubo un país donde se celebraron elecciones y se cometió un fraude según denunció su máximo líder. 

P.- Quien comete fraude es quien controla el poder. No se puede hacer si no se manejan los resortes del poder.  

R.- No estoy de acuerdo. Sucedió en Ucrania, cuando la oposición se impuso por golpe de Estado. 

P.- Hay hechos. Las violaciones de derechos humanos son hechos. 

R.- Rusia está comprometida en contra de las violaciones de derechos humanos. Formamos parte del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y llevamos allí un trabajo muy minucioso que publicamos en un informe que se puede ver en la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores, con referencias a países europeos también. 

P.- Hay otro país muy vinculado a España sobre el que Rusia mantiene una política diferente a la UE. Se trata de Venezuela. ¿Por qué siguen considerando a Maduro como presidente legítimo? 

R.- Creemos que es presidente legítimo, es un país que forma parte de las Naciones Unidas. Tenemos relaciones bastante desarrolladas con Venezuela y muy amistosas. Se crea una especie de cortina de humo sobre lo que verdaderamente pasa en Venezuela y cuando hay países que aplican sanciones a Venezuela que no permiten inclusive comprar material sanitario, y después empiezan las lágrimas de cocodrilo de que la población venezolana está sufriendo y no tiene medios… es ajeno a la realidad. 

Si queremos ayudar a crear condiciones propicias en Venezuela, podemos hacerlo. Por ejemplo, hace poco hubo elecciones y enviamos observadores parlamentarios

Si queremos ayudar a crear condiciones propicias en Venezuela, podemos hacerlo. Por ejemplo, hace poco hubo unas elecciones en Venezuela y nosotros enviamos a un grupo de observadores parlamentarios porque queríamos verificarlo in situ. Por eso mandamos a una gente respetable para que lo viera y denunciara si detectaban irregularidades. Y el informe de ellos fue que todo fue de acuerdo con la legislación. Pero la mayoría de los países de la UE no envió a nadie. Y a priori declararon que eran unas elecciones ilegítimas. ¿Cómo lo sabían antes?

P.- Porque Maduro dejó fuera del juego político a varios partidos opositores y también impidió que participaran dirigentes que hasta ahora, por ejemplo, tenían un escaño en la Asamblea Nacional. El jefe de la diplomacia europea intentó una prórroga para lograr unas condiciones que garantizaran el proceso electoral pero Maduro mantuvo la fecha de diciembre. 

R.- Yo entiendo que hay la Constitución venezolana que prevé que las elecciones legislativas se celebran en diciembre. Si no hubieran cumplido la Constitución, también les habrían criticado. Hicieron lo que estaba previsto en la Constitución. A mi juicio lo mejor es siempre observar lo que sucede en el terreno, no desde los despachos. 

Incluso líderes importantes de la oposición, como el señor Capriles, primero se pronunciaron a favor de las elecciones, aunque luego cambió de opinión, quizá recibió presiones. A mi parecer, si alguien quiere mostrar su fuerza desde la oposición lo mejor es participar. Y los países que se muestran deseosos de ayudar, al final no ayudan sino que crean otro problema. Dentro de unos días [cuando asuma la nueva Asamblea Nacional el 5 de enero] habrá que ver a quién reconocen.

P.- Ha mencionado usted cómo estamos en un mundo multipolar en el que China desempeña un papel muy importante. ¿Cómo es la relación de Rusia con China? El presidente ruso, Vladimir Putin, ha dicho que su relación con Xi Jinping es muy cordial. 

Nunca en la Historia hemos tenido una relación tan estrecha, tan buena y de tanta confianza con China como la que tenemos ahora

R.- Nunca en la Historia hemos tenido una relación tan estrecha, tan buena y de tanta confianza con China como la que tenemos ahora. Económicamente es muy buena, políticamente hay una confianza y un diálogo muy dinámico. Y además vemos con todo el respeto el dinamismo con el que China hace su progreso en el mundo. Eso es muy importante.

P.- ¿Hay un miedo injustificado a ese dinamismo chino en Europa?

R.- Sabe, siempre hay una especie de competitividad entre los países, pero no debería haber una competencia desleal. La competitividad ayuda a crecer también. Y el mundo multipolar con países como Brasil, México, Japón, algunos otros es una especie de fruto de esta competitividad. Rusia no tiene ese temor.

P.- ¿Cree que se dan mejores condiciones para la cooperación internacional una vez que Trump deje la Casa Blanca? 

R.- Últimamente se han hecho muchos ataques al sistema universal del derecho internacional, eso sí, y organismos también importantes internacionales han sufrido. EEUU ha abandonado algunas organizaciones internacionales. La arquitectura del desarme universal ha sufrido muchísimo y también sabemos que Washington ha abandonado algunos tratados que eran el pilar de la seguridad internacional. Además, estos tratados eran fruto del esfuerzo multilateral, de un trabajo arduo. Reformar de este modo el mapa internacional es bastante alarmante.

La mayor parte de estos acontecimientos han sucedido durante los últimos cuatro años. Por ello, esperamos que la nueva administración de pasos para recuperar esta arquitectura internacional legal. El papel de un país tan importante como EEUU es difícil de reemplazar.