Keir Starmer tiene mala suerte. Quiso despedirse del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, antes de dejar su cargo como primer ministro británico, y le ha visitado en Kiev. Justo ha coincidido con una de las crisis más graves para Zelenski. El presidente se ha decantado por la vieja guardia del Ejército que representa el jefe del Estado Mayor, Oleksandr Syrskyi, en su enfrentamiento con Mijailo Fedorov, a quien ha cesado como ministro de Defensa. En las calles de Ucrania han pedido a Zelenski que rectifique, ya que desconfían de los métodos de Syrskyi y atribuyen los últimos éxitos a Fedorov. Este cisma puede poner en peligro la ventaja actual en el campo de batalla.

PUBLICIDAD

Fedorov, de 35 años, es el cuarto y más eficaz ministro de Defensa desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, hace cuatro años y medio. Ha acompañado al presidente desde el inicio de su carrera política. Dirigió la parte digital de su campaña electoral. También fue ministro de Transformación Digital. Zelenski le ha ofrecido un puesto de asesor presidencial pero lo ha rechazado.

PUBLICIDAD

Fue Fedorov quien puso en marcha el sistema electrónico de servicios públicos (Diia), y quien convenció a Elon Musk para que vendiera Starlink a Ucrania justo tras el estallido de la guerra a gran escala. Como viceprimer ministro y ministro de Digitalización, logró impedir que los hackers rusos paralizaran el Estado.

Gran renovador en Defensa

Como titular de Defensa ha destacado por el impulso dado a la campaña con drones. Los ataques en territorio ruso contra refinerías se han multiplicado. En los siete meses que ha estado en el cargo ha logrado que el poderoso ejército de drones paralice la Crimea ocupada, donde hay una crisis de combustible sin precedentes.

"Al llegar al Ministerio descubrió asuntos que ponían peligro a la defensa de Ucrania. El jefe del Estado Mayor, Oleksander Syrskyi, estaba beneficiando a los más leales, no a los más eficaces. Esto afectaba al reparto de los drones. Y Fedorov empezó a cambiar esas prácticas. Por eso se ganó enemigos. Y los generales presionaron al presidente. Zelenski eligió a la vieja guardia", afirma desde Kiev Petro Burkovsky, director de la fundación Democratic Initiatives.

Esa vieja guardia estudió en las academias soviéticas y no entiende cómo los expertos en nuevas tecnologías les están dejando atrás. También están acostumbrados a un sistema de prebendas que no casa con la transparencia y eficacia de los más jóvenes.

Protestas en diversas ciudades

La destitución de la primera ministra Yulia Svyrydenko podría ser una cortina de humo para ocultar la decisión más trascendental, el cese de Fedorov. Cientos de personas han protestado este jueves en Kiev contra esta decisión. También en Leópolis, en el oeste, o en Odesa, incluso en Járkov, cerca de la línea de frente. "Vergüenza, vergüenza", coreaba muchos ucranianos, indignados por el hecho de que Zelenski ha cedido a la presión de la vieja guardia.

Muchos soldados jóvenes se han sumado a las manifestaciones, que podrían convertirse en las más importantes desde el inicio de la guerra. "¿Por qué rompes lo que funciona?", le increpan al presidente. Como apunta Burkovsky, ven la decisión "como una amenaza existencial a sus vidas".

Tras ser destituido, Fedorov ha reconocido que había pedido al presidente que cesara a su principal adversario, el comandante en jefe Oleksander Syrskyi. Zelenski se negó. Fedorov se ha enfrentado en repetidas ocasiones a Syrskyi, a quien acusa de bloquear sus iniciativas, ligadas a una visión de la guerra basada en la alta tecnología. "En lugar de averiguar cómo derrotar a Rusia de forma asimétrica", Syrskyi "descubrió cómo dividir el país", ha sentenciado Fedorov.

En una publicación en las redes sociales, el comandante en jefe ha declarado: "Tenemos que centrarnos en la guerra y en una estrategia eficaz que actualmente está dando resultados concretos". No ha mencionado a su rival, aunque Zelenski reconoció el choque entre los dos.

"En tales circunstancias, hay que elegir un bando u otro", ha dicho el presidente ucraniano. Sin embargo, muchos creen que él ha optado por el bando equivocado. Los ciudadanos le reclaman que rectifique, como hizo hace un año al eliminar la independencia de las agencias anticorrupción. Tardó dos días en dar marcha atrás.

El jefe del grupo Lasar dimite

Prueba de la gravedad de la salida de Fedorov es la renuncia de Pavlo Yelizarov, vicejefe de la Fuerza Aérea de Ucrania. Es quien estaba al mando del Grupo Lasar, la fuerza de drones interceptores. "Creo que el cese de Fedorov ocasiona un gran perjuicio a la capacidad de defensa de nuestro país", explica en su carta de dimisión. De Fedorov dice que es quien ha iniciado una serie de reformas estratégicas en la defensa aérea de Ucrania. "El bloqueo de esas reformas causará muchas víctimas y destrucción como resultado de la agresión de la Federación Rusa", señala Yelizarov.

Como señala Rusłan Szoszyn, en el diario polaco Rzeczpolspolita, "en el quinto año de la guerra con Rusia, Ucrania atraviesa una grave crisis de gestión: se ha destituido a dos primeros ministros y a cuatro ministros de Defensa, y se ha acusado de corrupción al jefe de la oficina presidencial. Y son precisamente las decisiones erróneas en materia de personal, las posibles protestas y el espectro del caos en Kiev los que pueden resultar más peligrosos para Ucrania que el ejército de Vladimir Putin, que se encuentra estancado".