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Sánchez aterriza en Argelia con dos objetivos claros: más gas y enterrar la crisis diplomática

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune | Silvia Escamilla

Tras un fuerte domingo de emociones por la final mundialista, Pedro Sánchez llega este lunes a Argelia. Solo queda esperar que la euforia por la segunda victoria mundialista de España se traslade a otro éxito en el encuentro con el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune. Esta visita es fundamental para las relaciones comerciales con un socio clave en el Magreb, pero va acompañada también de una enorme carga política.

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Este viaje sirve para escenificar el fin de la crisis diplomática surgida a raíz del apoyo del Gobierno español del plan de autonomía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Un proceso que tuvo su antesala en la visita a Argelia de José Manuel Albares en marzo de este año. En aquel momento, el ministro de Asuntos Exteriores subrayó "el nuevo estado" que atravesaba la relación de amistad entre nuestros países.

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Un claro signo del deshielo en las relaciones fue la decisión de Argelia de reactivar el Tratado de Amistad entre ambos países, suspendido desde el inicio de la crisis en octubre de 2022. Ahora, Sánchez desembarca en territorio argelino dispuesto a dejar atrás las desavenencias de estos años, acompañado de Albares y la ministra Sara Aagesen. Sus compañeros de viaje dan buena cuenta de los ejes de esta visita.

El contexto geopolítico mundial ha remado a su favor estos últimos años. Desde el Gobierno creen que la posición adoptada por España respecto al conflicto en Gaza ha beneficiado a su caso. En este sentido, Argelia ha sido tradicionalmente una ferviente defensora de la causa palestina. Y, además, el país africano ahora mira con mayor interés hacia Europa.

Sortear la cuestión del Sáhara Occidental

Desde el Gobierno le dan máxima prioridad a esta visita. Aun así, el Ejecutivo de Sánchez no se ha movido ni un milímetro de la decisión que desencadenó su crisis con Argelia. Tampoco han negociado con los de Tebboune en este aspecto. Se acogen a la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, que también reconoce el plan de autonomía de Marruecos como una de las bases para la solución del conflicto en el Sáhara Occidental.

Sin embargo, el texto de las Naciones Unidas no reconoce ésta como la única solución, como sí hace España desde 2022. Aunque no muevan su brazo a torcer en este asunto, las autoridades españolas quieren tener la mejor relación posible con Argelia, al igual que con Marruecos. Y son conscientes de que, para el Gobierno del país africano, la cuestión saharaui es muy importante. Los argelinos son los principales aliados del Frente Polisario.

Por eso mismo, en Moncloa son conscientes de que el tema puede aflorar en sus conversaciones con las autoridades de Argel. Se trata de un asunto de actualidad en nuestro país, con la tramitación de la ley de nacionalidad saharaui. Desde la parte española creen que este avance puede favorecer también al contexto positivo en las relaciones. No obstante, este no es el foco del viaje: la principal prioridad es económica y energética.

Un deshielo fundamentalmente económico

El proceso de descongelación de las relaciones ha sido gradual. Las autoridades españolas han querido dejar espacio para que los argelinos iniciasen el acercamiento en sus términos. Además de la visita de Albares, otro gran signo del deshielo fue la reciente Feria Internacional de Argel, que tuvo a nuestro país como invitado de honor. Un gesto que deja claro dónde quieren poner el foco de las relaciones ambas partes.

"La intención de esta visita es la de buscar abrir una etapa y dinámica nueva entre Argelia y España", explica a El Independiente Djamal Eddine Bouabdallah, presidente del Círculo de Comercio e Industria Hispano-Argelino. El empresario cree que este es un buen periodo para "empezar a hablar y avanzar juntos" para volver a relanzar de una manera "espectacular" las relaciones. Y todo apunta a que la base de esta nueva etapa en el vínculo entre ambos países será la económica.

El objetivo es reforzar los lazos comerciales y de inversión entre España y Argelia. Dado que el país africano es el principal proveedor de gas a nuestro territorio, la cuestión energética será uno de los pilares en la visita. Existe un interés mutuo y voluntad política de incrementar el flujo de gas en un contexto internacional de mercados tensionados y de eliminación del gas ruso.

Todo pasa por el gas

Entre el 30 y el 35% del gas que importa España proviene de Argelia. Además de Sánchez y sus ministros, desembarcarán en el país africano los jefes de Naturgy, Repsol, Moeve y Enagás. Más allá de los acuerdos políticos que puedan alcanzar las autoridades, los representantes de las empresas negociarán con Sonatrach (la gasística estatal argelina) detalles técnicos y comerciales sobre volúmenes de gas, precios o marcos temporales.

Pero no solo los españoles están interesados en incrementar los intercambios gasísticos. Para Argelia, nuestro país es su segundo mayor cliente de gas en Europa, solo por detrás de Italia. La mayoría del gas argelino que llega a España lo hace a través del gasoducto Medgaz, de propiedad compartida entre Argel y Madrid. La intención del Gobierno es incrementar el volumen de gas que circula por esta vía hasta un 10%. También se busca aumentar el suministro argelino con gas natural licuado.

Argelia quiere diversificar los intercambios

A pesar de la enorme importancia que tiene el gas en las relaciones entre ambos países, esta visita busca ir un paso más allá. Argelia quiere que sus negocios con los españoles vayan más lejos del gas. Las autoridades del país están tratando de llevar a cabo un proceso de diversificación, en el que España puede tener algo que aportar. Principalmente a través de inversiones.

"Argelia está orientando su política económica para crecer con España", señala Bouabdallah. Desde el Gobierno ven una oportunidad en el negocio de las renovables, especialmente la energía solar, donde nuestro país tiene experiencia. También el hidrógeno verde puede ser un nuevo foco de colaboración. "España puede ganar mucho exportando bienes intermedios y servicios a Argelia", comenta el empresario.

Otro de los puntos a explorar será la mayor presencia de empresas españolas en el país africano, posicionándolas en importantes licitaciones y contratos que va a lanzar el gobierno argelino para desarrollar sus infraestructuras. Algunos de los sectores que más se pueden beneficiar de la inversión son el agrario, el ferroviario o infraestructuras hídricas y aeroportuarias. "Hay una dinámica en el futuro industrial, lo que quiere Argelia es abrir una página de colaboración industrial y tecnológica", apunta el presidente del Círculo de Comercio e Industria Hispano-Argelino.

1 Comentarios

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  1. Pedro no parece entender algo de lo que en teoría no estamos tan lejos: la cultura árabe.

    Ningún árabe te va a tratar mal por estar ofendido o sentirse traicionado por ti pero eso no significa que lo que pasó haya pasado. Al contrario

    Te dan la oportunidad de rectificar, Pedro no lo hará, Argelia le despedirá con honores pero de eso a qué todo siga como antes ni hablar.

    Sres. Es lo que hay, no se puede estar bien con Dios y con el Demonio.

    A

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