“El centro derecha español ha sido desarticulado”, exclamó José María Aznar. “Salgan con las manos en alto”, me pareció oír al fondo de la sala. Fue un espejismo. Supongo que por la costumbre de ver a tantos de sus ex ministros desfilar por los juzgados, pensé que tal vez la UDEF había interrumpido el acto en el que comparecía el ex presidente del Gobierno con la coartada de presentar un libro.

En vez de en el CIS, la reconstrucción del PP tendría que seguirla el CSI. Al fin y al cabo, es la escena de un delito en manos de los jueces. De los 14 ministros del Gobierno de Aznar, algunos de los cuales le tocaron a su pesar en la dote a Mariano Rajoy, 12 están ya condenados, como Rodrigo Rato o Jaume Matas, o investigados por corrupción como Ángel Acebes, que declaró como testigo en el caso Gürtel, al igual que el propio Rajoy.

En vez de en el CIS, la reconstrucción del PP tendría que seguirla el CSI. Al fin y al cabo, es la escena de un delito en manos de los jueces

Fue solo unas horas después de que Rajoy anunciara su dimisión, tras perder el Gobierno en una moción de censura precipitada, cuando apareció el ex jefe de la banda oliendo el vacío de poder y dispuesto a refundar el desaguisado. Atacó Aznar al sucesor que él mismo designó y se desvinculó de la corrupción de su partido como si hubiera estado gobernando desde la Luna mientras sus dirigentes robaban dinero público.

Es una suerte que el nuevo gobierno de Pedro Sánchez tenga un astronauta entre sus filas. Con el nombramiento de Pedro Duque como ministro de Ciencia será más fácil encontrar el escondite necesariamente extraterrestre en el que se ha estado refugiando el ex presidente Aznar para creer que alguien lo echaba de menos en el centro derecha.

Sánchez apenas ha tenido que devolver favores dentro del partido. Y así es como se forma un Gobierno lleno de profesionales competentes

Más molesto incluso que escuchar la soberbia de Aznar, pero seguramente más útil si busca inspiración, puede resultarle al centro derecha fijarse en el nuevo Ejecutivo que Sánchez ha montado en cuatro días. Una de las ventajas de que prácticamente todo el PSOE diera la espalda al nuevo presidente Sánchez, que ha pasado en tiempo récord del paro a La Moncloa, es que apenas debe favores dentro del partido. Y así es como se forma un Gobierno lleno de profesionales competentes de prestigio internacional. Da que pensar.