Opinión

"Queremos dejar fuera las políticas del rencor, revancha y división del Gobierno"

El gran novelista y ensayista Juan Goytisolo, a la sazón Premio Cervantes, sostenía que el contenido informativo de la noticia estaba en función de la improbabilidad. “Cuanto más improbable sea, más noticia es”. Me veo muy reflejado en ese aserto. Me he convertido en noticia sin quererlo: era improbable—por no decir imposible—que hace un año alguien pudiera imaginar que yo fuera a estar presidiendo mi partido

Hace apenas ocho meses mis compañeros me pidieron que dejara mis responsabilidades en Galicia, cuando ya acumulábamos cuatro mayorías holgadas en el gobierno de la Xunta, para empezar una nueva etapa al frente del PP. No ha sido una tarea fácil pero sí extraordinariamente apasionante. Me siento muy satisfecho y, sobre todo, muy orgulloso de la labor de todo el partido. 

En muy poco tiempo, como era nuestra obligación, hemos solucionado nuestros problemas para buscar soluciones para nuestro país, para centrarnos en España. En muy poco tiempo hemos visualizado una alternativa a un Gobierno que no funciona. Y esto no ha sido fruto de un milagro, sino como consecuencia del trabajo diario. Del duro pero gratificante trabajo diario. 

Soy un español más que tiene clara una cosa fundamental: quien se dedique a la política tiene que estar con la gente, escucharla, participar de sus inquietudes, mimetizarse con sus problemas y proponer soluciones. 

Nuestro partido representa un proyecto que se preocupa y se ocupa de lo mismo que preocupa y ocupa a los españoles: de llegar a fin de mes, de presentar propuestas para evitar que sigan subiendo los precios de la cesta de la compra, de que las empresas tengan facilidades para crear empleo y riqueza o de que se recupere la economía sin generar nuevos problemas. 

Soy un español más que tiene clara una cosa fundamental: quien se dedique a la política tiene que estar con la gente, escucharla, participar de sus inquietudes»

Los ciudadanos empiezan a tener de nuevo como referencia a un partido que se parece a ellos. Un partido que ha ofrecido al Gobierno pactos en materia económica, fiscal, en materia de justicia, de seguridad y defensa para que España salga del atolladero en el que se encuentra.

España no está para bromas ni para políticas improvisadas y eso es lo que hace el Gobierno, todo menos gobernar. Necesitamos certezas, estabilidad y moderación y nada de eso puede ofrecerlo el Ejecutivo actual.  

Ya está en marcha un cambio tranquilo, sereno y razonable que se podrá visualizar en 2023 cuando el presidente del Gobierno convoque las elecciones generales. La meta volante tiene ya fecha en el mes de mayo con los comicios autonómicos y municipales, que serán la oportunidad para enseñar la puerta de salida a un gobierno que ha traído más impuestos y ha generado más desigualdad, pobreza y deuda entre los ciudadanos. 

No podría presidir nuestro país si no creyera en sus posibilidades, si no me sintiese orgulloso de ser español. Tenemos un país que lucha cada día por salir adelante a pesar de todas las dificultades. Lo percibo en todos los sitios donde me muevo: en la calle, en las tiendas, en las fábricas o en el campo. Pero sobre todo creo en un país que no se resigna a ser el farolillo rojo de Europa y que tiene esa capacidad para superarse en los momentos complicados como ha demostrado a lo largo de la historia. Nuestro objetivo es estar a la altura de un gran país. Y lo vamos a conseguir.

El Partido Popular es hoy el mejor instrumento y el único que tiene la llave para lograr el cambio que España necesita. Un cambio profundo y tranquilo. Un cambio del que no está excluido ningún español. Queremos dejar fuera las políticas del rencor, revancha y división que han caracterizado la gestión del Gobierno. Un mal recuerdo que desterraremos en cuanto gobernemos si los españoles nos conceden su confianza el año que viene. 


Alberto Núñez Feijóo. Presidente del Partido Popular (PP)

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