Opinión

Ignacio Ybarra: el presidente que extirpó el apellido 'Luca de Tena' de la mancheta de ABC

Vista del edificio de Vocento ABC en Josefa Valcarcel 40B con el logo de ABC Vocento en la pantalla
Vista del edificio de Vocento ABC en Josefa Valcarcel 40B con el logo de ABC Vocento en la pantalla | Vocento

Casi al mismo tiempo que el mandamás madridista Florentino Pérez, anunciaba que se daba de baja de ABC y arremetía con dureza contra Vocento, los prebostes del citado grupo de comunicación "daban de baja" a su presidente, Ignacio Ybarra Aznar, en la última turbulencia en la agitada historia de la compañía mediática. Ybarra Aznar abandonaba la presidencia de Vocento para cedérsela a Ignacio Eyriès. Una etapa en la que logró que el apellido Luca de Tena, que siempre había figurado en la parte superior del recuadro como "editor" o "editora" del medio, se esfumara.

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La vendetta del banquero

Vaya por delante que, si en todos los medios de comunicación ha habido algún momento concreto y peculiar en el que se ha producido una batalla accionarial entre sus propietarios, en el caso de Vocento lo que resultaría peculiar es encontrar un momento en el que no la hubiera. Acaso sea el grupo donde los órganos de gobierno han tenido más dificultades para lograr periodos estables.

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Una diferencia que parte ya de la fusión histórica, no ya de Vocento y Prensa Española en 2002, sino de la de 1938 entre El Correo Español y El Pueblo Vasco, es decir, entre las familias Bergareche y Echeverría y la familia de los Ybarra, con su multitud de ramas. En el momento en que ‘los vascos’ tomaron la decisión de convertirse en el grupo líder de la prensa escrita en España, sus órganos de gobierno estaban repartidos. Santiago Ybarra Churruca era el presidente del grupo con la misión de mantener la paz entre el capital, mientras que los primos José María Bergareche y Aletxu Echeverría se encargaban de gestionar la compañía y sus medios. Pero el factótum del grupo era Emilio Ybarra Churruca, consejero de la empresa, que además era el todopoderoso presidente del Banco Bilbao Vizcaya (BBV).

Nada se entiende en la historia de los accionistas de Vocento sin tener en cuenta la traumática caída social de Emilio Ybarra Churruca a partir de su imputación por el llamado caso de las cuentas falsas del BBV. El banquero siempre estuvo convencido de que aquello fue una operación político-empresarial para permitir que el BBVA quedara en manos de Francisco González. En ese momento Ybarra no solo no contó con el apoyo mediático de los que se suponía que eran sus periódicos, sino que su imputación sirvió de excusa para que los Bergareche y los Echeverría lo echaran del consejo, coincidiendo con el momento en que se producía la fusión del grupo vasco con el grupo ABC, dando nacimiento a Vocento. Emilio Ybarra no concedió ninguna entrevista pública denunciando lo traicionado que se sentía por aquellos primos. Guardó silencio de cara afuera, entendía que le tocaba callar y esperar a que llegara la oportunidad de resarcirse.

La gestación de Vocento fue una negociación muy dura en la que Nemesio Fernández Cuesta Luca de Tena logró dejar a su familia en muy buena posición, aunque fuera a base de inmolarse durante el proceso. La familia Luca de Tena seguiría conservando el puesto de ‘editora’ de ABC en la persona de Catalina Luca de Tena, pero en el consejo de Vocento entraba un consejero muy especial, Ignacio Ybarra Aznar, el hijo de Emilio Ybarra Churruca, que no tardaría en tener la ocasión de desquitarse contra los que habían negado el apoyo a su padre.

El primer golpe se produjo en julio de 2007, cuando, rompiendo con el statu quo que tenían diseñado los Bergareche y Echeverría para que Santiago Ybarra Churruca siguiera como presidente y Belarmino García asumiera el cargo de CEO, Santiago Ybarra dimitió por sorpresa, de acuerdo con su sobrino, desestabilizando todo el grupo. Ignacio Ybarra Aznar pactó con los “nuevos socios” del grupo, los Luca de Tena, darles la presidencia de Vocento a una ficha de ellos, Diego de Alcázar, para dejar fuera de juego a Bergareche y a Echeverría. Los Luca de Tena aceptaron aliarse con Ybarra Aznar, entrando en un juego del que, a la larga, se arrepentirían. Bergareche quedaba marginado y, en 2008, Alejandro Echeverría quedaba fuera del consejo de Vocento. Ybarra Aznar había realizado su ‘vendetta’ contra los primos que habían gestionado el grupo desde su fundación, y habrá quien piense que los Luca de Tena les hicieron de "tontos útiles" en la operación.

Cinco presidentes en siete años

Diego de Alcázar no pudo retener la presidencia de Vocento por mucho tiempo. Era contra natura ver a una ficha de ABC presidiendo el capital de los Neguri. En su etapa se produjo el nombramiento de Bieito Rubido como director de ABC y el intento de fusionar Vocento con Unidad Editorial, que derivó en fichar a toda la cúpula empresarial de El Mundo para el grupo vasco. El proyecto acabó con que, al final, solo se incorporara Luis Enríquez, en una negociación que permitió a Antonio Fernández Galiano mejorar su situación económica en Unidad Editorial, pero que también supuso su ruptura personal con Enríquez y con Carmen Iglesias por el modo en que se produjo esa negociación.

Después de aquello, Vocento logró tener un CEO estable en Luis Enríquez. Pero eso no frenó las constantes caídas de presidentes de Vocento. Diego de Alcázar cayó en 2012, tras una Junta de Accionistas en la que se unieron todos los críticos contra él, quedando como presidente Enrique de Ybarra (hijo de Javier Ybarra Bergé, asesinado por ETA en un crimen que produjo grandes tensiones entre la rama de los Ybarra Ybarra y la rama de los Ybarra Churruca, al considerar los primeros que no contaron con la ayuda de los segundos para pagar el rescate exigido por los criminales).

El mandato fue breve, ante la dificultad de contentar a todos los bandos y, en la junta de 2014, con la mediación de figuras como Jaime Castellanos, se acordó nombrar un presidente de consenso, Rodrigo Echenique, del Banco Santander. La situación pretendía ser estable, pero en 2015 Echenique consideró que le motivaba más estar en el banco ayudando a la nueva presidenta Botín, y obligó a los consejeros de Vocento a buscar un nuevo presidente.

Santiago Bergareche, hermano de José María, se hizo con la presidencia, dejando la duda de cuánto tiempo iba a ser capaz de retenerla. Con Bergareche se dio por primera vez la orden de que todos los periódicos regionales de Vocento publicaran un editorial común contra Atresmedia, en un momento de guerra mediática pilotado por Rubido.

El último triunfo de Emilio Ybarra

En noviembre de 2018, el consejo de Vocento retiró su confianza a Santiago Bergareche y designó a Ignacio Ybarra Aznar nuevo presidente de la compañía. Si algo había demostrado Ybarra era ser capaz de encontrar distintos aliados para mantenerse a flote. Igual que se había aliado con los Luca de Tena, se había aliado con Fernando de Yarza, del grupo Henneo. Pero para el movimiento de 2018 tuvo dos aliados clave: uno, la familia Ybarra Ybarra, en lo que oficializaba la reconciliación de todas las ramas Ybarra; y el más importante, el apoyo de Luis Enríquez.

Era un hecho que Santiago Bergareche y el CEO no se entendían, hasta el punto de que había una parte del consejo favorable a su relevo. Enríquez e Ybarra Aznar unieron fuerzas y eso permitió al primero ser ratificado como CEO y al segundo acceder a la presidencia. Tenía un punto romántico. Emilio Ybarra Churruca falleció en julio de 2019, pero lo hacía viendo a su hijo en la presidencia del grupo de comunicación que él contribuyó a fundar y del que se vio apartado una década antes.

La relación de Ybarra Aznar con sus exaliados no pudo ser peor. Uno tras otro iban abandonando el consejo con fuertes portazos, denunciando sentirse engañados o traicionados. Gonzalo Urquijo fue el primero, y le siguió Fernando de Yarza. Este último no pudo evitar resumir su experiencia con aquella alianza ante un grupo de conocidos en un popular hotel de Madrid en términos rotundos: “Mi padre y Manolo Pizarro tenían razón cuando me dijeron ‘los Ybarra te la van a jugar’ y, aunque sea jodido, tuve que darles la razón”.

Más traumática fue la ruptura con los Luca de Tena. Como habían hecho en su momento con los primos Bergareche-Echeverría, Ybarra Aznar y Luis Enríquez pusieron en marcha una progresiva marginación de estos, que incluyó episodios humillantes como la destitución, comunicada en diciembre de 2019, de Catalina Luca de Tena como presidenta del Jurado de los Premios Premios Mariano de Cavia.

Fue Ybarra Aznar quien decidió echar a Bieito Rubido como director. Pidió su cabeza prácticamente nada más aterrizar en la presidencia, para regocijo de Luis Enríquez, cuyas diferencias con Rubido ya no eran un secreto para nadie, pero aceptó esperar unos meses para que el gallego pudiera cumplir 10 años como director. El hecho de que Luis Enríquez e Ybarra Aznar escogieran a Julián Quirós como director de ABC sin siquiera consultar con los Luca de Tena fue el último de una larga lista de desencuentros entre los antiguos aliados.

Catalina Luca de Tena anunció el 2 de septiembre de 2020 que dimitía como presidenta-editora de ABC con un ‘Tercera’, en el que dejaba clara su oposición a “un modo de ser empresarios y editores” por parte de Ybarra Aznar y Enríquez “que no reconocemos ni aceptamos como propios”, aunque aquellos empresarios no dejaban de ser sus antiguos aliados de 2007. Dimitir no era una decisión fácil. Catalina Luca de Tena renunciaba al cargo que, simbólicamente, había heredado de su padre, Guillermo Luca de Tena, como antes que este habían ocupado su abuelo y su bisabuelo. La supresión del cargo de “presidenta-editora” era la desaparición de un título que ya había quedado vaciado de contenido hacía tiempo.

Los cuchillos permanecen encima de la mesa

El tándem entre Ybarra Aznar y Luis Enríquez se mantuvo hasta marzo de 2024, cuando el consejo de Vocento destituyó al segundo y el primero lo permitió. La versión oficial es que, “como algunos accionistas pedían su cese, en base a un deseo de concordia, se le relevaba de sus funciones”, y se traía al ex CEO de PRISA, Manuel Mirat, para reemplazarlo. El hecho es que el argumento que Ybarra Aznar combatió en 2019 fue validado por él en 2024. Lo que parecía hacer honor al riesgo que advertía Yarza que supone aliarse con los Ybarra.

Ignacio Eyriès asume, pues, la presidencia de Vocento, pero, a diferencia de sus antecesores, lo hace con el letrero de “presidente no ejecutivo”, una forma de dejar claro que los poderes ejecutivos quedan en manos del CEO. El tiempo dirá si es o no un presidente de transición.

Por el momento, los siete años de Ybarra Aznar suponen el récord de permanencia en la presidencia de esa compañía desde que adoptó el nombre de Vocento. Y la batalla no ha terminado: en el consejo de Vocento siguen estando como consejeros dominicales, desde Soledad Luca de Tena hasta el propio Ignacio Ybarra Aznar, por lo que no se puede hablar de que su cese en la presidencia suponga “la caída de los Ybarra” de Vocento, ni mucho menos. Si algo evidencia su evolución en la historia mediática es que los Ybarra saben esperar las oportunidades y aprovecharlas.

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