Podemos quiere poner a Pedro Sánchez frente a sus contradicciones y en este objetivo pivota gran parte de su discurso oficial. En un argumentario interno distribuido entre sus filas y al que ha tenido acceso El Independiente, el partido de Pablo Iglesias pide a los suyos que acusen al nuevo secretario general del PSOE de desobedecer a las bases al no «haber impedido a Quevedo» votar a favor de los Presupuestos de 2017, un gesto que consideran «lamentable». Este discurso marca una nueva etapa de Podemos, que tras las primarias socialistas ha establecido la consigna de «atacar, atacar y atacar» a Sánchez, ante la amenaza de un trasvase de votos al PSOE.

En el documento interno, fechado este lunes 5 de junio, el partido de Iglesias reconoce el mérito a los socialistas de haber frenado el salto del electorado socialista hacia Podemos: «El PSOE ha logrado, al menos en las semanas de euforia posteriores a su victoria en las primarias, agitar el voto de izquierdas y revertir el trasvase de apoyos a la formación de Pablo Iglesias», destaca el informe, que entre otros asuntos analiza la encuesta publicada este domingo por El País, que señalaba una caída de Podemos de un punto y medio en intención de voto (19,2%), frente al crecimiento de más de dos puntos del PSOE (22,8%).

Esperamos que el nuevo líder del PSOE obedezca a las bases y mire a un bloque de cambio»

Las órdenes de Podemos a los mandos inferiores comienzan, en primer lugar, por repetir el mantra y apelar a la cautela en relación con las encuestas. «Siempre decimos que a las encuestas hay que tomarlas con cautela porque son una foto del momento y porque entendemos que las cifras de apoyo real deben sentirse en las calles tanto como las urnas», señala el escrito. Una vez hecha esta advertencia, el documento, elaborado por el equipo dirigido por Pedro Honrubia, detalla los mensajes dirigidos a «tensionar» al PSOE. La presión a Sánchez comienza por sus propias bases. «Esperamos que Pedro Sánchez, recientemente elegido secretario general del PSOE, cumpla con lo que las bases le han encomendado», advierte el partido de Iglesias, que pone condiciones al Partido Socialista.

«Mientras sea más cercano a un bloque de cambio en lugar de estar del lado de una restauración y, peor aún, de la mano de C’s que es, ya lo hemos podido comprobar varias veces, la muleta del peor PP, nos encontraremos y podremos pensar en alternativas conjuntas», reflexiona el argumentario, que pasa a detallar las condiciones marcadas a Sánchez para conformar esa «alternativa conjunta». «Oír a las bases, las que han dicho que no al abstencionazo que mantiene a Rajoy en Moncloa, implica formar parte de un bloque de cambio y no sostener a Mariano Rajoy y sus políticas».

En este sentido, Podemos reprocha a Pedro Sánchez el voto favorable del diputado de Nueva Canarias a los Presupuestos Generales del Estado, asegurando que «Oír a las bases implicaría también haber impedido a Quevedo (diputado por Nueva Canarias) permitir que los PGE de Mariano Rajoy obtuvieran luz verde». Así, responsabiliza a Sánchez de este voto y le acusa no haber «hecho nada» al respecto . «Nos apena y nos parece lamentable que el nuevo SG del PSOE no haya hecho nada para impedir ese voto desde las filas del PSOE», apunta el texto. Sin embargo, y pese a los reproches, Podemos vuelve a lanzar otro órdago a Sánchez para unir fuerzas: «Esperamos que el nuevo SG del PSOE obedezca lo que han pedido las bases y mire a un bloque de cambio en lugar de sostener a Rajoy, aunque es una lástima que haya prestado a un diputado del PSOE para aprobar sus presupuestos», reza el documento.

En su argumentario interno, el partido de Iglesias vuelve a recuperar las tesis transversales de Errejón para aplicarlas a la moción de censura: «No es una cuestión de cifras sino de dignidad vs. indignidad». Así, señala que el 13 de junio se presenta «la oportunidad de dejar de sentir vergüenza cada mañana» y poder desalojar al PP de La Moncloa.

Podemos ve «legítimo» las movilizaciones pro-referéndum pero no coincide en la propuesta

En el mismo documento, Podemos establece dos argumentos respecto al previsible anuncio de referéndum que hará el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. En este sentido, el partido considera «legítima cualquier movilización en apoyo del referéndum», pero advierte de que «el problema no se solucionará de otra forma que votando con garantías jurídicas, carácter vinculante y reconocimiento internacional».

Insiste así en la petición de una consulta separatista pactada con el Estado, y acusa a Mariano Rajoy de hacer una «política de oídos sordos», mientras señala el «secretismo y la política gestual y de hechos consumados del bloque que apoya el Govern de Junts pel Sí, que habla de democracia mientras pretende decretar la independencia a espaldas del Parlament y la ciudadanía catalana como plan B al referéndum».

En este mismo sentido han ido las declaraciones del secretario de Organización, Pablo Echenique, que este lunes tras la reunión de la Ejecutiva ha tirado de argumentario y ha considerado «legítimo que la gente pida votar y lo pida en las calles», ha señalado el todavía líder de Podemos Aragón, que ha marcado distancias con la fórmula elegida por Puigdemont: «No estamos de acuerdo con que un referéndum unilateral sea una solución. Una consulta no pactada no va a solucionar nada».