La estrategia de giro a la izquierda de Pedro Sánchez está dando sus frutos a tenor de los datos del último barómetro CIS con intención de voto. De celebrarse hoy las elecciones, Sánchez conseguiría un 24,9 por ciento de los votos, no sólo cinco puntos por encima de lo que el mismo barómetro arrojó para los socialistas en el mes de abril, con un 19,9 por ciento en intención de voto, sino por encima incluso de los resultados cosechados el 26-J, que fueron un 22,66.  El importante incremento del líder socialista abre un escenario nuevo, esto es, que la suma del porcentaje del voto de PSOE y de Unidos Podemos con todas sus mareas (20,3) supera al de la del PP (28,8) y Ciudadanos (14,5) , con un 45,2 por ciento frente a un 43,3.

Se trata de un vuelco del mapa político en un momento en que PSOE y Unidos Podemos exploran ámbitos de entendimiento y estrategias conjuntas en el Congreso de los Diputados, aunque con la actual aritmética parlamentaria están muy lejos de poder forzar un cambio de Gobierno.

Pero aún hay otro dato nada desdeñable para Ferraz. Pedro Sánchez incrementa su distancia con Pablo Iglesias, lo que coloca a los socialistas cada vez más lejos del temido sorpasso con una diferencia de 5,2 puntos respecto a Podemos, devolviendo al PSOE a su posición de partido hegemónico de la izquierda. Bien es cierto que en abril, el PSOE, que aún no había celebrado sus primarias, ya había experimentado un cierto empuje al alza con respecto al mes de enero, despegue que se confirma, y crece exponencialmente, bajo el liderazgo del recuperado Sánchez.

Y más a favor de éste. Los 11 puntos de diferencia que Rajoy sacó a Sánchez en las elecciones generales de junio del año pasado -en el barómetro del CIS de abril fueron 11,6- se estrechan hasta 3,9, lo que coloca a los socialistas en disposición de poder disputar al PP el triunfo electoral de irse confirmando esta tendencia.

Se produce el tercer descenso consecutivo del PP y la distancia con el PSOE se estrecha hasta los 3,9 puntos

No son en cambio buenas noticias para Génova. Se trata del tercer descenso consecutivo del partido en el Gobierno, muy lejos de los resultados cosechados en las últimas elecciones generales.  En al anterior barómetro con intención de voto del CIS, correspondiente al mes de abril, el PP habría sacado un 31,5 por ciento del voto, ahora un 28,8. En ambos casos muy lejos del 33,03 del 26-J. Su caída, unida al ascenso socialista, dibuja un mapa en el que no sumaría ni con Ciudadanos, que se mantiene estable con respecto a abril, al ceder tan sólo 4 décimas de porcentaje (14,9 frente al actual 14,5) .

Valoración de líderes

Pedro Sánchez regresa con fuerza al panorama político. En el primer barómetro que incluye valoración de líderes desde que recuperó la secretaría general del PSOE, el socialista se hace con la mejor nota entre los líderes a nivel nacional. Pedro Sánchez obtiene un 3.73 ligeramente superior al 3.58 de Albert Rivera. Por su parte, Pablo Iglesias y Mariano Rajoy mantienen su particular lucha en el extremo contrario. El líder de Podemos no llega al 3 (2.95), y Mariano Rajoy se vuelve a anotar la última posición con un 2.79.

Esta tendencia, sin embargo, es radicalmente distinta si se atiende a la valoración que dan a los líderes los votantes de sus propios partidos. En este sentido, la formación que mejor valora a su referente es Podemos, que concede a Pablo Iglesias un 6.56. Los populares agasajan a Mariano Rajoy con un 6.41, mientras que los votantes de Ciudadanos sólo le dan un 6.22 a Albert Rivera. Paradójicamente, Pedro Sánchez, pese a vencer en las primarias, es el peor valorado entre sus bases y recibe sólo un 6.09 entre sus acólitos.

Las buenas noticias para Pedro Sánchez, no obstante, vienen desde Podemos, que le ve con buenos ojos y le otorga un decente 4.46. Sin embargo, Sánchez no conecta con el electorado de Ciudadanos, que valora mejor a Mariano Rajoy (3.32) que al líder del PSOE (3.16).