“No hay tiempo que perder”, “vamos contrarreloj”, “hasta el 1 de octubre hay tiempo”. Con esas frases, Pedro Sánchez ha instado a Mariano Rajoy a buscar una solución política al desafío independentista catalán. El líder de la oposición despidió el curso político en julio promoviendo una batería de medidas para hacer frente a la “inacción” del presidente del Gobierno. Esas propuestas buscarían promover un diálogo con el Govern catalán, a cuyo presidente, Carles Puigdemont, se le ofreció una reunión con Sánchez.

Este lunes, el secretario general del PSOE reaparecerá tras el verano para presentar la propuesta de comisión parlamentaria de estudio del modelo territorial español.  En ella participarían expertos, constitucionalistas y políticos para estudiar las reformas que se pudieran acometer para conseguir un modelo federal. De las conclusiones de ese estudio saldría una propuesta concreta que podría llevar aparejada una modificación de la Constitución.

Dirigentes socialistas creen que cualquier propuesta antes del 1-O quedará “quemada”

Más allá de esa comisión parlamentaria, el PSOE pisa el vacío. A pesar de las prisas de Sánchez para azuzar a Rajoy, la Ejecutiva se debate entre la conveniencia de sacar toda la artillería política ya o guardar las medidas ‘estrella’ hasta después de la consulta prevista el 1 de octubre. La dirección socialista ha mantenido este debate durante las últimas reuniones de la Ejecutiva, en las que dirigentes socialistas han advertido a Sánchez de que cualquier propuesta que se presente ahora quedará “quemada” para después del intento de referéndum, cuando la vía política deberá activarse con mayor ahínco.

En este contexto, Sánchez reaparecerá esta semana con intensidad. A su rueda de prensa en Ferraz el lunes se suma un desayuno informativo el martes y su aparición en un programa de radio de máxima audiencia el miércoles. El líder socialista ha declinado tener ningún protagonismo durante la semana pasada, cuando Rajoy compareció en el Congreso de los Diputados para explicar la financiación del PP. En la Ejecutiva del pasado lunes también se debatió la conveniencia de que Sánchez ofreciera algún tipo de mensaje frente a Rajoy, posibilidad que el secretario general declinó, dejando todo el protagonismo a la portavoz parlamentaria, Margarita Robles.

El nuevo PSOE plasmó su nuevo modelo federal en la declaración de Barcelona, presentada en julio y basada en la declaración de Granada promovida en 2013 por Alfredo Pérez Rubalcaba para frenar el desafío soberanista y evitar el divorcio con el Partit del Socialistes de Catalunya (PSC). El pasado 14 de julio, la cúpula del PSOE y la del PSC acordaron una batería de medidas que apuestan por el carácter plurinacional de España y el reconocimiento de Cataluña como nación.