El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha concedido una entrevista al diario El País apenas 72 horas horas antes de que Carles Puigdemont comparezca en un pleno del Parlament en el que podría declarar unilateralmente la independencia tras el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre. Rajoy no adelanta cuál será la reacción del Gobierno si esto sucede, aunque insiste en que tomará «todas las decisiones que tenga que tomar y en el momento en que sea preciso hacerlo». «Estando en mi situación, lo que no puedo hacer es decidir en caliente. Además, tengo una última obligación, que es acertar, y que probablemente sea lo más difícil de todo».

Cuestionado numerosas veces por la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española, Rajoy ni confirma ni desmiente. «Yo no descarto absolutamente nada de lo que dice la ley. Lo que tengo que hacerlo es a su tiempo, que es lo más importante en este momento. Lo ideal sería que no hubiese que tomar soluciones drásticas, pero para ello tendrían que producirse rectificaciones», contesta textualmente cuando se le pregunta por el artículo en cuestión, que propiciaría la suspensión parcial o total de las competencias autonómicas necesarias para restablecer el orden.

Mientras no se vuelva a la legalidad, yo desde luego no voy a negociar’

Durante toda la entrevista, Rajoy incide en la posibilidad de que Puigdemont dé un paso atrás, no declare la independencia este martes y la situación «vuelva a la normalidad». Apela en más de una ocasión a las «rectificaciones» de la Generalitat como paso previo al diálogo que reclama el PSOE, principal partido de la oposición. Sin regreso a la legalidad, no hay negociaciones.

«Mientras no se vuelva a la legalidad, yo desde luego no voy a negociar», dice Rajoy, que subraya que «un país avanzado y democrático no puede negociar con quien se salta la ley a la torera». «En cuanto se produzca una rectificación estaremos en una situación diferente y normal. Como hemos estado durante 40 años en los que se han negociado muchas cosas», abunda.

No necesitamos mediadores. Lo que necesitamos es que quien está incumpliendo la ley rectifique su posición’

La negociación, eso sí, se producirá en todo caso sin necesidad de mediadores, ni nacionales ni internacionales, como ha pedido insistentemente la Generalitat e incluso Podemos, que se ofreció como intermediador para buscar a un mediador que satisfaga a ambas partes.

Sobre esto, Rajoy es claro: «La buena voluntad de la gente es muy notoria y hay que agradecérselo. Me gustaría decir una cosa sobre esto de la mediación: no necesitamos mediadores. Lo que necesitamos es que quien está incumpliendo la ley y quien se ha situado por encima de la ley rectifique su posición. Se habla además de que hay que negociar. Pero es que la unidad de España no se negocia»

Sería muy importante que volviese ese catalanismo constitucional y pactista que contribuyó al crecimiento económico

Si la rectificación se produce y la Generalitat vuelve a la legalidad, el presidente del Gobierno tiene una idea sobre el ideal de futuro: «Sería muy importante también en estos momentos, y por ahí debería ir el futuro, que ese catalanismo constitucional y pactista que contribuyó al crecimiento económico en nuestro país y a la mejora de nuestro bienestar y riqueza en los últimos 40 años volviese».

Aunque a esos pactos también le pone límites: ni referéndum sí o sí, como le trasladó Carles Puigdemont, ni un concierto fiscal que imite al vasco, como pretendía anteriormente Artur Mas. «Recuerdo que hablé al respecto con el secretario general del PSOE y estaba radicalmente en contra, como estábamos todos», rememora en ese sentido.

Sobre el PSOE, precisamente, deja entrever que es su falta de «entusiasmo» para aplicar el artículo 155 lo que plantea más dificultades a su aplicación. Varias veces remarca la necesidad de estar «juntos» frente al desafío soberanista, aunque descarta tanto un gobierno de concentración como las elecciones generales que deberían propiciarlo: «No tengo ninguna intención de adelantar las elecciones. Me parece un disparate. Creo que eso es malo para España y sería un mensaje pésimo para nuestros socios europeos».

Rajoy reclama también a Europa que se involucre en una batalla que puede afectar a sus mismos cimientos, con multitud de movimientos separatistas latentes por todo el continente. «Esta es la batalla de Europa, y Europa tiene que ganar esta batalla como también ganó la del euro», dice el presidente del Gobierno, satisfecho hasta el momento con la posición de sus socios. «Yo animo a Europa a que continúe con lo que está haciendo, defendiendo la unidad de las naciones, defendiendo el cumplimiento de la ley, defendiendo las Constituciones de los países», reclama.

Las autoridades políticas de la Generalitat de Cataluña han hecho un daño muy importante al prestigio de los Mossos d’Esquadra

El presidente del Gobierno se refiere también a la actuación policial del pasado 1 de octubre, que ha generado la atracción de la prensa internacional y el reproche generalizado en el Parlamento Europeo. Defiende la actuación de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, y lanza un duro mensaje contra la utilización política de los Mossos d’Esquadra.

«Las autoridades políticas de la Generalitat de Cataluña han hecho un daño muy importante al prestigio de los Mossos d’Esquadra. Lo creo con absoluta franqueza», asegura en este sentido, aunque evita un juicio directo sobre la actuación de la policía autonómica catalana durante la jornada del 1 de octubre: «Serán los jueces los que tengan que decir si la actuación de los Mossos ha sido la correcta o no».

El presidente del Gobierno, además, asegura que «la Guardia Civil y la Policía Nacional seguirán en Cataluña mientras las cosas no vuelvan a la normalidad» y celebra las manifestaciones de apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a la unidad de España, como la que este sábado se ha celebrado en Madrid y la que este domingo recorrerá Barcelona: «Me parece bien, se lo digo con franqueza».