El Comisario Superior de Coordinación Territorial de los Mossos d’Esquadra, Ferrán López, sustituirá a Josep Lluis Trapero al frente del Cuerpo después de que el Gobierno haya cesado al hasta ahora mayor, investigado por sedición como supuesto responsable de la inacción del cuerpo el 1-O.

Fuentes cercanas al Gobierno han indicado a Efe que se ha tomado esta decisión al considerar que lo lógico es aplicar la normativa de la policía autonómica para el nombramiento de este tipo de cargos, que fija a este comisario del Cuerpo como sustituto en caso de ausencia o cese del anterior major.

Además, han añadido, que con ello se mantiene el espíritu de colaboración con Cataluña y la lealtad con la comunidad autónoma y su policía.

En un comunicado, Interior ha precisado que Ferrán López es el número dos de los Mossos y por tanto “se materializa el principio de respetar el escalafón existente en la Policía Autonómica de Catalunya”.

Precisa que la actuación del Ministerio dentro de los Mossos d’Esquadra se realiza “desde la máxima consideración al escalafón de este cuerpo policial, aplicando de esta manera un criterio de escrupuloso respeto a la jerarquía”.

Ferrán López es jefe de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial y fue el mando que sustituyó a Trapero en la reunión de coordinación para preparar el dispositivo del 1-O a la que el entonces mayor no acudió.

También acompañó al entonces mayor a la Audiencia Nacional en la primera citación para declarar ante la Audiencia Nacional.

Un talante discreto

López, de 50 años, ha alcanzado en los últimos años altas cotas de poder en la cúpula de la policía catalana, pero su talante discreto, por el que siempre ha rehuido el protagonismo, le ha relegado a la sombra del hasta ahora todopoderoso Trapero, un mando con un perfil más personalista.

El nuevo jefe de los Mossos, que ingresó en la policía catalana en 1990, es una persona de un talante dialogante que se ha ganado el apoyo interno del cuerpo de la policía catalana porque siempre busca el consenso y le gusta rodearse de su equipo para tomar las decisiones tras escuchar todas las opciones.

López ha asumido el cargo de jefe de los Mossos después de que Trapero haya acatado su cese como mayor, a través de una carta en la que ha pedido a los agentes de la policía catalana que mantengan la “lealtad y comprensión” hacia las decisiones de los mandos que le relevarán.