El Club Siglo XXI ha vivido un agrio enfrentamiento entre el ex conseller de Empresas Santi Vila y el portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta, que se han echado en cara parte de la responsabilidad de haber llegado a la situación actual. Ha sucedido en el foro Diálogos sobre Cataluña, en el que han participado además el ex ministro Josep Piqué; la diputada del PSC Meritxell Batet y el catedrático Francesc de Carreras.

Vila ha culpado a Ciudadanos de haber contribuido a agravar el problema con su «nacionalismo» español y de haber acortado el margen de maniobra que el Gobierno de Mariano Rajoy podría haber tenido para encontrar una salida política a la crisis, según informa Efe.

En concreto, ha acusado a Girauta de pertenecer a una formación «nueva» como Ciudadanos, «que había venido a aportar aire fresco y se ha reconvertido a una velocidad vertiginosa al nacionalismo».

«Es una broma que llames nacionalista a una formación que nació para oponerse al nacionalismo en Cataluña», replicó Girauta con cierta crispación, informa Europa Press. «Me lo voy a tomar como una broma porque, si no, me sentiría insultado», ha añadido después, tras reconocer ante los asistentes que no sentirá la ausencia en la campaña electoral catalana de los miembros del Gobierno de Puigdemont encarcelados por la juez Lamela de la Audiencia Nacional.

Girauta ha reprochado a Vila que sólo abandonara «el último día» un Govern dispuesto a «saltarse la ley a la torera»

Girauta ha reprochado a Vila que sólo abandonara «el último día» un Govern dispuesto a «saltarse la ley a la torera» y que estaba «engañando» a todo el mundo sobre la independencia y las bonanzas que conllevaría.

«Si has sido capaz de participar en eso y saltar el último día, entiendo tu habilidad, pero reconóceme que la gente que te rodeaba no estaba muy centradita», ha apostillado, y ha agregado: «Hay más catalanes que quieren seguir siendo españoles que catalanes que no quieren serlo. A ver si os lo metéis en la cabeza».

En cualquier caso, Vila ha señalado que él, «lamentablemente», no se presentará a las elecciones del 21-D «por razones éticas», porque no es «capaz» de concurrir a unos comicios sabiendo que hay varios ex consellers en la cárcel.

A ellos se ha referido como ex consellers, igual que a Carles Puigdemont como ex presidente; sobre su candidatura encabezando la lista del PDeCAT no ha querido pronunciarse.

Vila afirma que Puigdemont se encuentra en Bruselas en una situación «grotesca» y «traumática para todos»

Sí ha dicho que Puigdemont se encuentra en Bruselas en una situación «grotesca» y «traumática para todos», al tiempo que ha señalado que le cuesta imaginar que haya ningún demócrata en España que esté «satisfecho» de la situación actual.

También ha considerado que nadie en Cataluña «se podrá sentir orgulloso» de la última legislatura, que ha estado «absolutamente distorsionada por planteamientos de la extrema izquierda», en referencia a la CUP, sin que otros políticos, entre quienes se ha incluido, hayan sido capaces de evitarlo.

De hecho, su criterio es que el papel de fuerzas como la CUP «ha sido reprobable» y ha perjudicado «a todos», incluso en el Parlamento nacional.

Sea como sea, se ha mostrado optimista en cuanto a una posible salida futura de la crisis, cuando todo el mundo transite por el camino de la legalidad, y ha apostado por iniciar una dinámica de distensión, «de alto el fuego», que ponga fin a las emociones y «agresiones verbales» para ser capaces de «empatizar» con el otro.

Por su parte, el ex ministro del PP Josep Piqué ha calificado el actual Estatut -aprobado en el 2006- como un «bodrio político», ha señalado que el Tribunal Constitucional sólo «tumbó» 14 de sus más de 300 artículos y ha dudado de que haya muchos catalanes que puedan decir cuáles fueron anulados y en qué ha cambiado su vida cotidiana aquella decisión. «Habrán notado que es el origen de todo este lío», ha apostillado Piqué.

Meritxell Batet, mientras, ha defendido la «transversalidad» de las listas del PSC y ha asegurado que los socialistas no quieren «rupturas ni ahondar en las fracturas», sino poner nuevas bases para que esa división «se vaya difuminando».