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El PP catalán promete “devolver el prestigio” a los Mossos y la vuelta de empresas ‘fugadas’

El partido de Gobierno intenta frenar la fuga de votos a Ciudadanos ofreciendo estabilidad económica y normalidad institucional

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El PP catalán promete “devolver el prestigio” a los Mossos y la vuelta de empresas ‘fugadas’
El candidato del PP, Xabier García-Albiool, este lunes en un acto de campaña junto a su equipo.

El candidato del PP, Xabier García-Albiool, este lunes en un acto de campaña junto a su equipo. EFE

Resumen:

Estabilidad económica y normalidad institucional. Estas son las dos grandes bazas con las que el PP quiere relanzar su campaña catalana en los comicios del 21-D ante las malas previsiones electorales que le brindan las encuestas, convirtiéndose en el partido que más cae en el Parlament.

La formación ha lanzado este lunes un vídeo en las redes donde plantea un decálogo para gobernar Cataluña donde incluye un plan para potenciar a las empresas catalanas e incentivar la vuelta de aquellas que han huido por miedo al procés. También promete “devolver el prestigio y la normalidad” a los Mossos d’Esquadra y ponen sobre la mesa el compromiso de dotar de un nuevo sistema de financiación autonómica a la región o el reconocimiento de la “dimensión y raíz catalana” de la “identidad nacional española”.

El objetivo es dar partido un nuevo impulso en el escenario catalán después de que la campaña de su candidato, Xabier García-Albiol, haya quedado completamente eclipsada por formaciones con más representación y determinantes para la formación de Gobierno. Es el caso de PSC-PSOE o Catalunya en Comú-Podem, que batallan estos días por tener candidato más transversal que pueda aunar intereses y facilitar la gobernabilidad tras el 21-D.

El PP también trata ahora de frenar el trasvase de votos hacia Ciudadanos, el partido más importante de oposición en Cataluña y la fuerza no independentista con más representación en el Parlament. Según el último barómetro del CIS, un 54% de los votantes que optaron por Albiol en 2015 prefieren ahora que Inés Arrimadas, la candidata de Cs, sea la próxima presidenta de la Generalitat.

Estabilidad económica y normalidad institucional. Estas son las dos grandes bazas con las que el PP quiere relanzar su campaña catalana en los comicios del 21-D ante las malas previsiones electorales que le brindan las encuestas, convirtiéndose en el partido que más cae en el Parlament. La formación ha lanzado este lunes un vídeo en las redes donde plantea un decálogo para gobernar Cataluña donde incluye un plan para potenciar a las empresas catalanas e incentivar la vuelta de aquellas que han huido por miedo al procés. También promete “devolver el prestigio y la normalidad” a los Mossos d’Esquadra y ponen sobre la mesa el compromiso de dotar de un nuevo sistema de financiación autonómica a la región o el reconocimiento de la “dimensión y raíz catalana” de la “identidad nacional española”.

El partido de Gobierno ha publicado este vídeo en la cuenta oficial del partido a nivel nacional bajo la etiqueta #LaSoluciónEsPP. El objetivo es dar partido un nuevo impulso en el escenario catalán después de que la campaña de su candidato, Xabier García-Albiol, haya quedado completamente eclipsada por formaciones con más representación y determinantes para la formación de Gobierno. Es el caso de PSC-PSOE o Catalunya en Comú-Podem, que batallan estos días por tener candidato más transversal que pueda aunar intereses y facilitar la gobernabilidad tras el 21-D.

El PP también trata ahora de frenar el trasvase de votos hacia Ciudadanos, el partido más importante de oposición en Cataluña y la fuerza no independentista con más representación en el Parlament. Según el último barómetro del CIS, un 54% de los votantes que optaron por Albiol en 2015 prefieren ahora que Inés Arrimadas, la candidata de Cs, sea la próxima presidenta de la Generalitat.

“Estamos tan convencidos de nuestro programa electoral que estamos dispuestos a firmar un contrato con los catalanes”, comienza el vídeo lanzado por el PP, donde promete ser la garantía para un Gobierno “que respete nuestra  Constitución y nuestro Estatut”, descartando por completo el acuerdo con formaciones independentistas. “Ningún voto del PP servirá para situar a un político independentista en la Generalitat ni para celebrar un referéndum que separe a Cataluña del resto de España”, continúa la formación.

El PP hace gala en su campaña de algunos de los mantras que han lanzado desde Moncloa para justificar la aplicación del artículo 155 ante el desafío independentista. Es por ello que los populares catalanes prometen recuperar la “normalidad, la seguridad jurídica y la estabilidad institucional”, con un “proyecto de Gobierno para todos los catalanes sin excepción, con una agenda de apertura y libertad”.

La formación de Albiol también muestra su intención de devolver el “pluralismo a las instituciones catalanas poniéndolas al servicio de todos”. En este sentido aboga por un guiño al reconocimiento identitario, y apuesta por la “cultura del reconocimiento mutuo” por el que la “identidad nacional española debe reconocer su dimensión y raíz catalana”.

Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad también tienen su lugar en este programa de campaña. El PP promete que las calles volverán a ser un “espacio de encuentro cívico”, y prometen “devolver el prestigio y la normalidad a todos los cuerpos policiales en Cataluña”. Los populares quieren atraer así a los Mossos d’Esquadra, que quedaron en entredicho tras las actuaciones policiales del 1-O y la pasividad de los agentes autonómicos. El propio ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, puso en cuestión la actuación del cuerpo entonces liderado por Jusep Lluís Trapero, después cesado por el Gobierno.

Entre los asuntos más destacados, el PP catalán promete aprobar “un plan para incentivar la vuelta de empresas, atraer nuevas y potenciar las que se han quedado”, con el fin de “recuperar el impulso económico perdido” a costa del desafío independentista y de la inestabilidad política.

El partido de Albiol también se une a la petición del resto de partidos de dotar a Cataluña de un “nuevo sistema de financiación autonómica”. Especifica, eso sí, que este sistema no abogaría por un tratamiento especial a este territorio como el convenio fiscal de Navarra o el cupo vasco. Buscaría, por contra, “justicia, igualdad, solidaridad, ordinalidad y sostenibilidad”.