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Podemos cargó a su grupo 75.000€ en un mes para encuestas sobre la moción de censura

Podemos encargó encuestas sobre el clima social y económico el mes previo a la moción y sobre Cataluña cuando se fundó el partido de Ada Colau

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Podemos cargó a su grupo 75.000€ en un mes para encuestas sobre la moción de censura
El líder de Podemos, Pablo Iglesiasa, atiende a periodistas en el Congreso de los Diputados.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, atiende a periodistas en el Congreso de los Diputados. EP

Resumen:

Podemos destinó más de 75.000 euros para la realización de encuestas desde un mes antes de la moción de censura contra Mariano Rajoy el pasado junio. En las semanas previas a la moción de censura, el partido cargó hasta seis encuestas distintas a la cuentas del Grupo Confederal de Unidos Podemos-En Comú-En Marea, que recibe una subvención anual 2.352.468,84 del Congreso de los Diputados. Podemos también invirtió más de 30.000 euros -en este caso de las cuentas del partido- en encuestas sobre la situación de Cataluña en marzo, justo cuando Ada Colau estaba fundando su partido y Podem Catalunya estudiaba si aliarse a la marca o no. El mismo día en que se anunció la moción, los principales partidos rechazaron apoyarla, pero Podemos persistió en llevarla adelante y pese a la falta de mayoría contrató a varias empresas para elaborar encuestas telefónicas y organizar grupos de discusión que permitieran el análisis de la percepción ciudadana sobre el clima social y económico del momento. Estos trabajos de campo se llevaron a cabo en fechas próximas a la iniciativa, que se debatió en el Congreso el 13 y 14 de junio y que sólo contó con el apoyo de Compromís, Esquerra Republicana de Catalunya y EH Bildu. La relación de facturas publicadas por el partido en su página web de Transparencia da cuenta de estos gastos y oscilan entre los mil euros y los 60.000, cuando el precio de una encuesta publicada en medios de comunicación suele variar entre los 4.000 y los 6.000 euros, en función de las variables y de la muestras.

Podemos destinó más de 75.000 euros para la realización de encuestas desde un mes antes de la moción de censura contra Mariano Rajoy el pasado junio. En las semanas previas a la moción de censura, el partido cargó hasta seis encuestas distintas a la cuentas del Grupo Confederal de Unidos Podemos-En Comú-En Marea, que recibe una subvención anual 2.352.468,84 del Congreso de los Diputados, en una partida que figura en los Presupuestos Generales del Estado. Podemos también invirtió más de 30.000 euros -en este caso de las cuentas del partido- en encuestas sobre la situación de Cataluña en marzo, justo cuando Ada Colau estaba fundando su partido y Podem Catalunya estudiaba si aliarse a la marca o no.

El grupo parlamentario de Iglesias encargó seis estudios distintos entre finales de mayo y mediados de junio, justo cuando arrancó la moción de censura. El que ha sido el mayor hito de Podemos en su vida parlamentaria fue anunciado a finales abril de 2017, y ese mismo día sufrió el rechazo de las principales fuerzas del Congreso. PSOE y Ciudadanos se negaron de inmediato a apoyar esta medida.

La moción nació sin opciones de aprobarse pero Podemos persistió en llevarla adelante. Pese a la falta de mayoría contrató a varias empresas para elaborar encuestas telefónicas y organizar grupos de discusión que permitieran analizar la percepción ciudadana sobre el clima social y económico del momento para elaborar el discurso de la medida a partir de esas conclusiones. Estos trabajos de campo se llevaron a cabo en fechas próximas a la iniciativa, que se debatió en el Congreso el 13 y 14 de junio y que sólo contó con el apoyo de Compromís, Esquerra Republicana de Catalunya y EH Bildu.

La relación de facturas publicadas por el partido en su página web de Transparencia da cuenta de estos gastos y oscilan entre los mil euros y los 60.000, cuando el precio de una encuesta publicada en medios de comunicación -Sigma Dos para El Mundo, Gad3 para ABC o Metroscopia para El País– suele variar entre los 4.000 y los 6.000 euros, en función de las variables y de la muestras. Consultada sobre este asunto, la formación ha rechazado contestar a preguntas de El Independiente.

En total son seis facturas emitidas entre el 22 de mayo y el 13 de junio, el día de la primera jornada de la moción de censura. Dos de estos recibos, uno de 4.477 euros [PDF] y otro de 30.855 euros [PDF], especifican que la cantidad que reflejan corresponde sólo al 50% del importe presupuestado. La web de Transparencia, al estar actualizada sólo hasta finales de junio, no da cuenta del pago de la otra mitad de estos trabajos. En total, sumando todas las facturas y completando la parte que no figura en la web, resultan 77.947,88 euros invertidos en empresas de estudio sociológico y encuestas.

Estos estudios sirven para tener percepción de la realidad social  y económica del momento; algo imprescindible para la propuesta presentada por Unidos Podemos, cuya primera parte, encabezada por Irene Montero, hizo hincapié en la corrupción y en el hartazgo social, mientras que Iglesias se presentó con un papel presidenciable y constructivo que decayó hacia el final de la sesión.

La relación de gastos publicados en la web de Podemos destinados a encuestas en las semanas previas a la moción de censura.

La relación de gastos publicados en la web de Podemos destinados a encuestas en las semanas previas a la moción de censura.

La primera factura relativa a un encargo de este tipo data del 22 de mayo, sólo tres días después de que Pablo Iglesias anunciara que iba a ser el candidato de la moción de censura para sustituir a Mariano Rajoy en caso de que saliera adelante. Esta factura es la de menor importe, 576,32 euros, y va emitida a la empresa valenciana La Dula, empresa encargada d organizar grupos de discusión, selección de miembros para el debate y el alquiler de la sala para que se desarrolle. Esta misma empresa facturó el 5 de junio 939,44€ para la organización de un debate de grupo con siete participantes y la transcripción de 104 minutos de entrevista.

Una semana después, el 30 mayo, queda registrada otra factura, esta vez de 30.855 euros, que compone sólo la mitad del presupuesto. La empresa que elabora las entrevistas es Idea Pública y Prospectiva, también con sede en Valencia, y que en su página web ofrece, entre otros servicios, el de la Consultoría de Asuntos Públicos: «Generamos valor público e interés general a los proyectos de iniciativa privada. Los acompañamos en su trayecto legislativo, los imbricamos en los movimientos sociales y llamamos la atención de la opinión pública», reseña la página web de la empresa. Los trabajos, según especifica esta misma factura, consisten en 3.000 entrevistas telefónicas y están dirigidos por el analista electoral y consultor político Jaime Miquel, que también elabora encuestas para diarios como Público.

Unidos Podemos también organizó un focus group en Sevilla. Este debate, en el que participaron ocho personas, costó al grupo parlamentario 1.348,66€ pagados a la empresa Taraceas en concepto de «contactación» con los asistentes, alquiler de la sala, incentivos para los participantes y la transcripción de 97 minutos del encuentro. En su web, la compañía explica que estos grupos de debate son una «técnica grupal que trata de reproducir, a pequeña escala, el discurso social de un colectivo sobre un tema concreto. Esta técnica provoca intencionadamente un debate para generar un intercambio de opiniones entre personas, que finalmente deriva en una o varias posturas en relación al tema propuesto».

Más detalles da una empresa madrileña Andaira, que facturó a Podemos 4.419,45 euros para la «asistencia técnica para el desarrollo de 3 grupos de discusión sobre la situación social y económica», según consta en la factura. La siguiente, emitida el 8 de junio, una semana antes de la moción de censura, está emitida por Random Strategy, tiene un valor de 4.477 euros, que corresponden a la mitad del presupuesto.

La empresa explica en su página web que se dedican a la obtención de información a través de entrevistas. «Contamos con un equipo de profesionales en la recogida de información, una red de campo de gran trayectoria y experiencia, expertos en grandes trackings (como EGM desde el año 2004), y con medios técnicos innovadores e instalaciones preparadas para realizar el trabajo de campo (tanto telefónico como personal) con total solvencia», detalla.

Los grupos parlamentarios no tienen por qué dar cuenta ni justificar en qué invierten las subvenciones públicas recibidas y Podemos es el único partido que hace públicas estas cuentas en su página web. Fuentes de Presidencia del Parlamento destacan esta falta de regulación de las asignaciones a los grupos parlamentarios. «En teoría tienen que utilizarlo para el trabajo parlamentario, pero en la práctica pueden hacer lo que quieran porque existe ningún control». Si bien todos los gastos e ingresos del Congreso de los Diputados están auditados y publicados, las formaciones políticas pueden disponer de su asignación de forma totalmente libre.

Podemos gasta 32.000 euros en encuestas sobre Cataluña

Las de la moción de censura no son las únicas encuestas encargadas por el  partido de Pablo Iglesias. Podemos encargó en marzo una tanda de dos encuestas, cada una de ellas de un valor de 16.244,25 euros, para la realización de un total de 3.000 entrevistas telefónicas en las que preguntaban sobre «el clima actual y político en Cataluña». En esa época, Ada Colau lanzaba su propio partido, Catalunya en Comú, y los morados votaban esos días si integrarse o no en la plataforma.

El 21 de marzo, el mismo día en que está fechada una de las facturas, Colau anunció un acuerdo con Podemos tras duras negociaciones. Tras hacerse público, Domènech e Iglesias han comparecido en el Congreso para felicitarse por el acuerdo, que ambos han calificado de “histórico” repetidas veces. Iglesias tenía interés en esta unión, quizá después de conocer las encuestas que había encargado por este motivo.

Albano Dante Fachin, líder de Podem luego forzado a salir, decidió a última hora dar plantón a la alcaldesa de Barcelona. El ex dirigente optó entonces por mantener la independencia de su partido respecto a Colau, contraviniendo así los intereses de Iglesias, que ya había manifestado abiertamente su preferencia por la unión de ambas fuerzas.