Política

El ideólogo de Donald Trump alienta el populismo contra la Unión Europea

Steve Bannon busca impulsar una Internacional Soberanista en Europa, alentado por el auge de la Liga y de 5 Estrellas en Italia, y con la esperanza en la refundación del Frente Nacional, que Marine Le Pen propone que se llame Reagrupación Nacional

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El ideólogo de Donald Trump alienta el populismo contra la Unión Europea
Steve Bannon, ex asesor del presidente Trump, durante su gira europea.

El ex asesor de Donald Trump, Steve Bannon, durante una charla en Zúrich. EFE

Resumen:

Steve Bannon, autoproclamado ideólogo del presidente Donald Trump, asegura que en la victoria de fuerzas populistas en Italia supone “un terremoto” para Bruselas.

Después de dar fuerza a un movimiento nacionalista en Estados Unidos, cuyo principal estandarte es el presidente Trump, ahora sueña con impulsar una Internacional Soberanista, basada en el sentimiento anti Unión Europea.

Ha sido el invitado sorpresa del congreso de refundación del Frente Nacional de Marine Le Pen, en Lille, que si las bases lo apoyan cambiará de nombre y será en breve la Agrupación Nacional (Rassemblement National):

El 90% de los militantes del FN se muestra partidario de un referéndum sobre la salida de Francia de la UE.

La crítica de Bannon y los populistas a la UE se basa en lo que califican de debilidad frente al islamismo radical y el aluvión migratorio, elementos que han sido clave en las elecciones italianas.

Bannon reconoce la fuerza del movimiento ‘Time’s Up’ (Basta Ya), que denuncia la discriminación y el acoso sexual, contra el que prevé un choque frontal.

“En Italia se ha vivido un terremoto. Es una señal clara a la clase política de Roma y de Bruselas. Los italianos quieren cambios. Esto es el principio. La ola de la historia está de nuestro lado”. Steve Bannon, el autoproclamado ideólogo de Donald Trump, ha visto cómo en el bel paese se cumplía su profecía: la victoria del populismo frente al establishment. Y ha acudido este fin de semana al congreso de refundación del Frente Nacional de Marine Le Pen en Lille para asegurar: “Iremos de victoria en victoria”.

Está convencido de que el seísmo en la tercera economía de la zona euro marca el principio de una Internacional Soberanista, formada por naciones gobernadas por euroescépticos. Una Internacional Soberanista es un oxímoron, pero Bannon se permite a sí mismo cualquier cabriola ideológica. Hace años ironizaba sobre su leninismo.

Michael Wolff, autor de Fuego y Furia, reconocía a El Independiente cómo Bannon se ve como parte de “un movimiento más amplio que Trump, un movimiento populista internacional”. Es su leit-motiv en su viaje por el Viejo Continente.


Michael Wolff radiografía la Casa Blanca de Trump para El Independiente | Vídeo: M.V.

En su gira europea, ha recalado primero en Italia, que considera un auténtico laboratorio del populismo, luego en Zúrich, donde también se vio con la colíder de Alternativa para Alemania, Alice Weidel, y este fin de semana ha acudido a dar ánimos a Marine Le Pen en Lille. “No somos ni de derechas ni de izquierdas, como quieren encasillarnos el establishment y los medios, para impedir que lleguemos al poder”, ha declarado Bannon el sábado, ante una multitud que le aplaudió con entusiasmo.

Como preveía Bannon, en Italia los partidos anti sistema y euroescépticos, aun diferentes ideológicamente, como Movimiento 5 Estrellas (32,68%; 10,7 millones de sufragios), con Luigi di Maio, y la Liga, liderada por Matteo Salvini, (17,37%, 5,6 millones) han obtenido uno de cada dos votos de los italianos que han acudido a las urnas. Dos tercios de votos anti establishment si se suman otras formaciones como Hermanos de Italia y otras de ultraderecha. Serán diferentes partidos, pero Bannon destaca que están unidos en su lucha contra el establishment.

Tras la derrota en las presidenciales de mayo de 2017, Marine Le Pen ha encontrado en Salvini un referente para tomar de nuevo impulso. Salvini siempre ha admirado a Le Pen. Y los dos coinciden con la visión ultranacionalista y anti Unión Europea de Steve Bannon. Marine Le Pen ha sido reelegida el domingo como presidenta del Frente Nacional a la vez que su padre, Jean-Marie Le Pen, fundador del partido, ha sido destronado por completo al suprimirse la figura de presidente de honor.

La llamada eminencia gris de Trump ha sido el invitado sorpresa de Marine Le Pen en Lille. El diputado del FN, Louis Aliot, que le dio la bienvenida en Twitter y emitió parte de su intervención, destacaba sobre Bannon: “Encarna el rechazo al establishment, y a uno de sus peores símbolos que es la UE. Ha comprendido al igual que Trump, y Salvini, la voluntad de los pueblos que quieren recuperar su destino”.

Ante los seguidores de Marine Le Pen, ha dicho sobre su gira europea: “No vengo a darlos clase sino a observar y a aprender. Lo que estoy aprendiendo es que este movimiento es global, va más allá de lo que ha pasado en Italia, de lo que está pasando aquí en Francia… La Historia está de nuestra parte, porque se trata de humanidad. Vamos a cosechar una victoria tras otra”.

En el congreso de refundación del FN está apartándose del giro dado por Florian Philippot, que dejó el FN y creó Los Patriotas. Marine Le Pen ha realizado el domingo un discurso ultranacionalista y anti globalización. El Frente Nacional ha reafirmado su política anti islam, anti inmigrantes y anti Unión Europea. En el nombre del pueblo, como es su lema.

Marine Le Pen ha propuesto a los militantes cambiar el nombre de Frente Nacional por Rassemblement National (Reagrupación Nacional). Ahora tienen la palabra las bases. Cree que está superada la etapa “frentista”, de protesta, y se inicia la era de la conquista del poder, y para conseguirlo llaman a sumarse a todos los franceses, de ahí la idea de “reagrupación” del pueblo francés.

Como somos europeos, nos oponemos a la Unión Europea. Rechazamos su lógica carcelaria”, afirma Marine Le Pen

En la encuesta interna, el 90% se mostró a favor de un referéndum sobre la UE, el 67% votaría por salir del euro y el 80% reniega de Schengen. “Como somos europeos, nos oponemos a la Unión Europea. Rechazamos su lógica carcelaria”, ha remarcado Marine Le Pen en la inauguración del congreso.

El hito lo ha marcado Italia en 2018. Es la primera vez que un país de los fundadores de la UE puede ser gobernado por un populista, ya sea Salvini, que ha llevado a la Liga a ser el partido más votado (18%) de la coalición de centro derecha (con Fuerza Italia y Hermanos de Italia), o bien Luigi di Maio, que encabeza el Movimiento 5 Estrellas, la formación política con más votosComo ninguno tiene mayoría suficiente, de momento la situación es de bloqueo.

Bannon considera “crucial para el movimiento populista global” la elección del 4 de marzo. “Los italianos están en vanguardia, han demostrado que quieren recuperar su soberanía, y cuestiones como la inmigración y cómo la ha gestionado la UE, han sido clave. La gente ha dicho basta”, afirmaba el ex asesor de Trump en una entrevista en La Stampa. “Para ver el futuro de la UE hay que ver el voto italiano. Salvini lo ha dicho: el euro no sobrevivirá”.

Esta visión antieuropea es el denominador común en los populismos de una y otra factura. También lo es una definición soberanista de la democracia y la división entre el pueblo y sus enemigos, la UE y su políticas, por ejemplo.

Para Bannon, la UE significa debilidad frente al enemigo, el islamismo radical, permisividad en políticas migratorias y desprecio al individuo frente a la burocracia. Esa ola de la historia, según Bannon, comenzó con la victoria del Brexit en junio de 2016, siguió con la llegada de Trump a la Casa Blanca tras las elecciones de noviembre de 2016 y tras unos meses de triunfos parciales ahora el movimiento resurgiría en Italia. Mientras tanto, el líder ruso, Vladimir Putin, a quien los populistas italianos admiran, contempla cómo favorece a sus propósitos este nuevo escenario global.

La verdadera libertad pasa por recuperar el control de los datos, la ciudadanía y la moneda”, dice Bannon

Bannon, que perdió el favor de Trump tras meses de pulso con Jared Kushner, su hija Ivanka Trump, asegura que trabajó diez años para construir un movimiento nacionalista en EEUU y ahora se dispone a observar qué pasa en Europa. En Zúrich ha dado esta semana una conferencia patrocinada por Die Weltwoche, publicación cercana al Partido Popular de Suiza que fundara Christoph Blocher, donde explicó que “la verdadera libertad pasa por recuperar el control de los datos, la ciudadanía y la moneda”.

“Mirad lo que está pasando en Polonia, en Hungría, en la República Checa, en Austria, incluso en Francia y en Alemania. El movimiento continúa. Es el momento. Mantenemos una relación simbiótica. El mensaje se va a ir retroalimentando”, dijo Bannon, quien ahora despierta más entusiasmo en Europa que en EEUU.

Su mejor conocedor en España, Rafael Bardají, consultor global y fundador del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES), explicaba en un artículo reciente en La Gaceta la esencia del bannonismo. “Es una toma de conciencia de la necesidad de defender la civilización occidental, amenazada desde fuera y preocupantemente debilitada desde dentro… así como Reagan contribuyó a la caída del imperio soviético, si nos lo planteáramos de verdad, podríamos vencer al nuevo imperio del mal, el del islamismo radical”. En esta lucha Bannon se retrata como un Darth Vader, una especie de príncipe de las tinieblas.

En Zurich, Bannon tuvo tiempo también para encontrarse con Alice Weidel, colíder de Alternativa para Alemania, que dio la sorpresa en septiembre pasado al situarse en tercer lugar con 92 escaños en las elecciones. Al haber pactado los tres partidos tradicionales (CDU, CSU y SPD) una gran coalición para gobernar en conjunto, Alternativa será en el Bundestag el nuevo líder de la oposición, su voz oficial. “Serán quienes se enfrenten discursivamente al gobierno y ocuparán puestos clave en comisiones relevantes. Ejercerán de control al gobierno”, explica Franco delle Donne, coautor de Factor Afd.

Alternativa para Alemania va a seguir marcando la agenda política alemana. Como ha ocurrido con el Frente Nacional en Francia, más de capa caída tras las presidenciales. A sus diputados no se les oye mucho, pero la derecha francesa se ha reconvertido en Los Republicanos, liderados por Laurent Wauquiez, y se han escorado a su derecha, sobre todo en cuestión migratoria. Marine Le Pen dará a conocer el nuevo nombre del FN este domingo, quizá Los Nacionales, y su nueva estrategia.

Bannon en Europa, Marion Maréchal-Le Pen en EEUU… se están moviendo y eso da vida al movimiento populista”, señala Sarias

“Es relevante que Bannon vaya a Italia o a Suiza. Igual que el hecho de que Marion Maréchal-Le Pen, sobrina de Marine, más alineada con las tesis del patriarca, Jean-Marie Le Pen, sea recibida en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en EEUU. Se están moviendo y eso da vida al movimiento. El CPAC se ha bannonizado sin Bannon, porque en realidad el bannonismo ya existía antes, es la derecha radical populista”, señala David Sarias, profesor de Pensamiento Político en la Universidad CEU San Pablo.

“Bannon se autoproclama ideólogo de Trump aunque su drama es que Trump no tiene ideología. Su ideología y su gestión colisionan. A Bannon el establishment lo ha devorado y apenas ha dejado legado en la Casa Blanca. Lo que sí es cierto es que ha detectado la situación de pánico moral en un momento de crisis pero de momento las democracias liberales han reaccionado bien”, añade Sarias.

Coincide a la hora de relativizar los éxitos del populismo Ángel Rivero, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma y autor de Geografía del populismo. “Han determinado políticas en Dinamarca, Finlandia, Austria, pero incluso en estos casos la institucionalidad es muy fuerte. La gente reacciona con un voto a la contra pero hay mecanismos de corrección. En el caso de Italia es particular porque el sistema explosiona al final de la guerra fría y la reforma del sistema ha fracasado”, señala Rivero.

En Italia y en Cataluña el enfado se ha canalizado en decisiones que conducen al bloqueo político y a la destrucción”, dice Rivero

A su juicio, en Europa occidental los casos más graves son el italiano y el catalán. “En Italia y en Cataluña el enfado se ha canalizado en decisiones que conducen al bloqueo político y a la destrucción. En Italia se ha buscado al enemigo en la UE; en Cataluña, en el Estado español. Los problemas se reducen a que si quitamos a ‘los malos’ todo será perfecto. Y lo que sucede es que no se habla de políticas públicas”, explica el experto.

En Europa del Este el caso es diferente porque su historia es distinta. No hay tradición democrática y eso hace que arraigue con más fuerza el nacionalismo. Es el caso de Polonia, Hungría, y también en Chequia y Eslovaquia, en gran parte. Tampoco hay tradición de acogida de inmigrantes y su percepción está distorsionada. Sus lazos históricos con Moscú por un lado actúan de fuerza centrífuga y por otro lado, centrípeta, paradójicamente.

“Pese a las profecías de Bannon, puede decirse que lo peor ha pasado, si bien el daño causado a la Unión Europea es grave. Es la gran damnificada porque ha demostrado falta de capacidad de liderazgo y se ha quedado sin discurso. Quizá Macron y Merkel, ya con gobierno en Alemania, puedan relanzarlo ahora”, afirma Rivero.

Bannon apuntaba otro enemigo al que habrá de hacer frente su ejército del movimiento populista. Es la revolución “Time’s up” o “Basta ya”, contra la discriminación y el acoso sexual, como muestran las protestas feministas del 8 de marzo en el mundo. Profeta fuera de su tierra, aventuró en su gira europea: “Estas dos fuerzas van a colisionar y veremos quién gana y quién pierde”. Darth Vader contra la Princesa Leia.