Manuel Valls vuelve a lanzar un llamamiento a la unidad de los partidos constitucionalistas en España. En un acto de la Plataforma España Ciudadana, impulsada por Ciudadanos, el ex primer ministro francés ha defendido que España y Europa se juegan mucho frente al desafío del populismo y el nacionalismo, por lo que es necesario superar los viejos esquemas políticos y dejar atrás las diferencias para defender la democracia, la libertad y la unidad.

«Se tienen que intentar otras formas de hacer política. Los que piensan lo mismo sobre Europa, la libertad, la democracia, la unidad de España…si todos comparten la misma visión, a pesar de las diferencias, tienen que elevarse y servir el interés común», ha indicado Valls.

En esta tarea, el político francés nacido en Barcelona ha vuelto a manifestar su compromiso en la defensa de la unidad de España frente al nacionalismo catalán, porque «no solo el futuro de España está en cuestión. Es el futuro de Europa lo que se debate». Por eso, «estoy con vosotros para construir una Europa pero también a mi nivel una España fuerte y unida en su diversidad», ha afirmado.

Valls no ha aclarado si encabezará la candidatura de Ciudadanos a la alcaldía de Barcelona

Lo que no ha aclarado Valls es si encabezará la candidatura de Ciudadanos a la alcaldía de Barcelona, a pesar de que en las últimas semanas se han intensificado las noticias sobre su disposición a liderar el envite de la formación naranja para hacerse con el control del ayuntamiento de la Ciudad Condal en las elecciones que tendrán lugar el próximo 26 de mayo.

Su mensaje a favor de unidad de acción entre los partidos constitucionalistas refuerza su propuesta hace unos meses para ponerse al frente de una plataforma unitaria de los partidos contrarios a las aspiraciones independentistas. Esta idea, no obstante, se ha encontrado, hasta la fecha, con la escasa disposición del PP y, especialmente, el PSC a formar una lista conjunta.

Fue el pasado mes de abril cuando Rivera anunció que estaban buscando perfiles independientes como el de Valls para las autonómicas y municipales de 2019. Sería su gran apuesta para un lugar clave como la ciudad de Barcelona. Tras dos años como primer ministro durante el gobierno de François Hollande (2014-2016), fue anteriormente el responsable de la cartera de Interior y abandonó la militancia socialista después de casi cuatro décadas para unirse al proyecto de Emmanuele Macron, con quien Rivera se ve muy reflejado por marcar el centro político en su país. De hecho, ahora trabaja para la marca equivalente a Ciudadanos en Francia, En Marcha, que gobierna en la actualidad, por lo que su aterrizaje en la política española no supondría ningún viraje.

Como catalán, Valls siempre se ha mostrado preocupado por la situación con la crisis independentista. De hecho, ha llegado a participar en las manifestaciones de Sociedad Civil Catalana junto a Ciudadanos para apoyar el unionismo. Éstas últimas semanas también ha tenido una apretada agenda en España. Recientemente participó junto a Vargas Llosa en los cursos de verano de El Escorial, en los que reclamó que no se permita que el nacionalismo destruya esta España “civilizada, libre, moderna y democrática y la regrese a la España pobre, tercer mundista y sometida a una dictadura”.

Una idea que también quiso transmitir en otro debate junto al ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrel, durante el coloquio que ambos protagonizaron el miércoles en la Universidad Menéndez Pelayo, en Santander. En él expresaron la necesidad de la unidad tanto en España como en Europa. Y es que su visión europeísta es otro de los puntos en común con la formación naranja.

Una España de patriotas

Durante el mismo acto en el que Valls ha anunciado su candidatura a la alcaldía de Barcelona, el exsocialista Joan Mesquida, director de la Policía y la Guardia Civil entre 2006 y 2008, ha prometido trabajar desde Ciudadanos por «una España de patriotas y no una España de nacionalistas».

Mesquida ha asegurado en la presentación de la Plataforma España Ciudadana en Palma que: «Los secesionistas que dirigen el Gobierno de la Generalitat tienen que saber que no hemos estado luchando 50 años contra ETA, con 853 muertos, para que ahora consigan en un despacho lo que tanta sangre derramada costó».

El exdirector de la Policía y la Guardia Civil, que anunció su baja de militancia del PSOE el pasado abril, ha dicho que seguirá mirando a los ojos a las familias de las víctimas que «dieron su vida por defender la integridad territorial de España». «Siempre estaré al lado de las víctimas del terrorismo y nunca al lado de los verdugos», ha proclamado.