Política

Los “sorayistas” dicen tener compromisarios de Cospedal para ganar el congreso a Casado

Apelan a que se tenga en cuenta la opinión del partido para evitar el debate, aunque la preocupación de la candidata "es cercana a cero"

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Los “sorayistas” dicen tener compromisarios de Cospedal para ganar el congreso a Casado
Sáenz de Santamaría con Garrido, que apoyó a Cospedal, este fin de semana en un acto en Madrid

Sáenz de Santamaría con Garrido, que apoyó a Cospedal, este fin de semana en un acto en Madrid EFE

Resumen:

Mientras se suceden los llamamientos a la unidad y a la integración desde la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría, su equipo hace cuentas  sobre el número de compromisarios que ésta puede conseguir en caso de competir con Pablo Casado en el congreso popular extraordinario de los días 20 y 21. Los cálculos que han hecho por Comunidades Autonómicas y provincias les permite albergar una sensación “tremendamente positiva y optimista” respecto a las posibilidades de la ex vicepresidenta, aunque no avanzan ni un solo dato. Y tan buena proyección se basa en que “hay compromisarios que, no estando su candidatura en la segunda vuelta, han decidido respaldar a la más votada” además de territorios donde habiendo sido la ganadora María Dolores de Cospedal, se inclinan por votar ahora a la diputada para la presidencia del PP. En definitiva, creen que Santamaría puede ganar con “más que claridad”.

Reunión con Casado y Cospedal

Insisten en que es un error “calcular en bloque” dónde puedan estar unos u otros compromisarios en función de la región a la que pertenecen, porque si bien admiten que una parte seguirá la senda de lo que “han votado sus militantes”, “otros votarán lo que quieran” una vez descabalgada Cospedal de la carrera por la sucesión de Mariano Rajoy. Sáenz de Santamaría, que prosigue de campaña al igual que Casado, ha solicitado reunirse tanto con su oponente como con la todavía secretaria general del PP, aunque ninguna de esas citas se han cerrado. Es muy improbable que, dado el grado de crispación que está alcanzando la campaña, la ex vicepresidenta y el ex portavoz del PP se hagan una foto juntos antes del cónclave más allá del debate que el segundo ha pedido y que la primera quiere soslayar.

Apelan a que se tenga en cuenta la opinión del partido para evitar el debate Santamaría-Casado

Los de Santamaría defienden que ésta ha debatido con más gente y en foros muchos más complicados que lo que supone un “cara a cara” con Casado. Fue en ella en quien delegó Mariano Rajoy para representarle en el debate a cuatro previo a las elecciones generales del 25-D de 2015, donde se midió con Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias. “Su preocupación en el debate con Casado es cercana a cero”, afirman con un punto de displicencia fuentes de su entorno. Pero aún así, se aferran a la existencia de voces del partido, en alusión a su coordinador general, Fernando Martínez Maillo, contrarias al debate “y el PP también tiene que opinar”, aducen.

Críticas por el 155 y el aborto

Desde la candidatura de Santamaría le reprochan a Casado sus críticas de nuevo cuño respecto a la aplicación del artículo 155 en Cataluña o el modo en que ha resucitado el debate, ya periclitado, del aborto, cuestiones sobre las que “no he oído a Pablo Casado quejarse en este tiempo”. Subrayan que la llamada “operación diálogo” terminó el día en que Carles Puigdemont “puso en marcha la ruptura definitiva”, así como que al ex portavoz popular “nunca le hemos oído expresarse en contra de esperar un pronunciamiento del TC sobre el aborto”, que lleva pendiente nada menos que desde 2010.

Santamaría  y los suyos recriminan a Casado “una gran falta de experiencia política” en esta segunda fase, le recuerdan que formó parte del aparato del PP al tiempo que destacan los apoyos que ha recibido de Esperanza Aguirre y de José María Aznar como una manera de debilitarle. “Aguirre se ha posicionado a favor de Casado”, recuerdan y añaden: “No sabemos cuál es el PP de Aguirre, no sabemos si lo hay”.

Tras argumentar que en este congreso se debaten liderazgos y no programas, por lo que no se trata de hablar ni de ideas ni de propuestas, aseveran que es posible la integración “a posteriori” porque “nadie en su sano juicio prescindiría de personas de primera línea, pero hay que dejarse integrar”, en alusión a la negativa de Casado. Y una última consideración. 1.500 votos de 55.000 papeletas, que es la distancia que Santamaría ha sacado a Casado, “no está mal, no es poca cosa.  Si al final vuelven a votar solo los compromisarios, ¿para qué hemos hecho todo esto?”, se preguntan en un nuevo intento por exigir que se respete la lista más votada aunque la diferencia entre una y otro no llegue a los tres puntos.