PolíticaUNA TESTIGO ANTE LA JUEZ DEL 'CASO MÁSTER'

“La ex gerente me dijo que Cifuentes no se había portado bien con el anterior rector”

Una jefa de servicio dela URJC ratifica ante la magistrada el interés de la ex gerente general, destituida semanas antes de que estallara el caso, por el expediente de la ex presidenta madrileña / Le pidió la información tres veces y que fuera "muy discreta"

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“La ex gerente me dijo que Cifuentes no se había portado bien con el anterior rector”
María Teresa Sánchez Magdaleno y Amalia Calonge

María Teresa Sánchez Magdaleno y, a la derecha, Amalia Calonge con Cristina Cifuentes el día que ésta acudió a la URJC a recoger el título.

Resumen:

Una funcionaria de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha ratificado ante la juez que instruye el caso Máster el interés de la ex gerente general María Teresa Sánchez Magdaleno por el expediente de Cristina Cifuentes, hasta el punto de que le pidió información en tres ocasiones y le conminó a ser “muy discreta”.

Victoria V.C., jefa de servicio de Gestión Académica y Alumnos, compareció en calidad de testigo el pasado 30 de mayo ante la titular del Juzgado de Instrucción 51 de Madrid e insistió en el contenido de la declaración que ya prestó ante la jefa de Inspección de Servicios de la URJC que instruyó el procedimiento de información reservada.

La primera vez le envió por correo electrónico los datos sobre la modificación de calificaciones que había averiguado el informático y al día siguiente le pidió un “informe completo” y que se lo entregara “en mano”.

Una funcionaria de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha ratificado ante la juez que instruye el caso Máster el interés de la ex gerente general María Teresa Sánchez Magdaleno por el expediente de Cristina Cifuentes, hasta el punto de que le pidió información en tres ocasiones y le conminó a ser “muy discreta”.

Victoria V.C., jefa de servicio de Gestión Académica y Alumnos, compareció en calidad de testigo el pasado 30 de mayo ante la titular del Juzgado de Instrucción 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, e insistió en el contenido de la declaración que ya prestó ante la jefa de Inspección de Servicios de la URJC que instruyó el procedimiento de información reservada. Fue antes de que se judicializara el caso por la denuncia presentada por la catedrática de la Universidad de Salamanca Ángela Figueruelo tras tener conocimiento de que habían falsificado su firma.

La testigo explicó que, el 9 de febrero de 2017, Sánchez Magdaleno la llamó a su despacho para preguntarle si podía verificar que la funcionaria Amalia Calonge había modificado las calificaciones de dos asignaturas de un máster y ella le respondió que esa información sólo podía conseguirla un informático. La directiva le instó a que la pidiera y que fuera “muy discreta”. “Se lo envío por e-mail“, ha reconocido  Victoria V.C., a la que no le especificó por qué necesitaba dichos datos pero sí le hizo un comentario que no ha pasado desapercibido para la juez: “Dijo que Cristina Cifuentes no se había portado bien con Fernando”.

‘Fernando’ es Fernando Suárez Bilbao, ex rector de la URJC imputado ya en la causa y que no pudo presentarse a la reelección en marzo de 2017 tras descubrirse que había plagiado textos. Fue él quien promocionó el 25 de julio de 2013 a Sánchez Magdaleno a la Gerencia General, cargo del que fue destituida el pasado 8 de febrero por el actual rector (Javier Ramos). Fue 41 días antes de que estallara el escándalo del máster de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid.

En ese correo electrónico, enviado el mismo 9 de febrero, la funcionaria confirmaba que, tras “revisar los datos en el sistema informático”, el usuario ‘ACALONGE’ (Amalia Calonge) cambió a las 17.49 y 17.50 horas del 23 de octubre de 2014 las calificaciones de las asignaturas La financiación de las comunidades autónomas y las entidades locales y el Trabajo Fin de Máster (TFM), que pasaron de ‘No presentada’ a notable (7.5). “Ninguna de las dos modificaciones se realiza a través de actas web (no califica el profesor”, apostillaba.

Una testigo ratifica ante la juez que instruye el caso el interés de la ex gerente de la URJC Sánchez Magdaleno por el expediente de Cifuentes

Al día siguiente de remitirle ese e-mail, la gerente general pidió a esta jefa de servicio un “informe completo” y también tomó precauciones: le dijo a su subordinada que se lo entregara “en mano”, con lo que no quedaba rastro documental alguno de la petición. Y hubo una tercera vez en la que pidió la misma información, pero en esa ocasión esta jefa de servicio se negó ya a entregársea porque había dejado ya de ser era gerente general.

Victoria V.C. precisó que la primera vez que le hizo la petición no consideró necesario comunicárselo al entonces vicerrector de Estudiantes, José Ramón Monrobel, porque éste sabía que Calonge “tenía acceso a esa aplicación”. Sí lo hizo a partir de la segunda vez, cuando ese Vicerrectorado lo ocupaba ya María Angustias Palomar.

No es el único testimonio que consta en las actuaciones que señala el interés de Sánchez Magdaleno por el expediente de Cifuentes, citada a declarar por la juez que instruye el caso el próximo 23 de julio por la posible comisión de delitos de falsificación de documento público y cohecho. La jefa de servicio de Pruebas de Acceso, Títulos y Becas de la URJC, Irene C.M., reconoció el pasado 30 de mayo que la ex gerente le pidió “contundemente” el título de máster de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid y que eso “nunca” lo hacía.

El juez que instruye la querella interpuesta por Cristina Cifuentes contra dos periodistas de eldiario.es -el medio que publicó la exclusiva del máster el pasado 21 de marzo- ha exhortado a la magistrada Rodríguez-Medel para que le remita testimonio de la documentación que le aportó la URJC a la Fiscalía de Móstoles, antes de que el Ministerio Público se inhibiera a favor del Juzgado de Instrucción 51 de Madrid.

Entre los documentos figuran las declaraciones que las jefes de servicio Victoria V.C e Irene C.M. y un informático de la URJC prestaron ante la instructora del procedimiento administrativo, en las que señalaban directamente a la ex gerente general María Teresa Sánchez Magdaleno como la directiva que dio la orden para que el informático hiciera las capturas de pantallas que después sustentaron supuestamente la denuncia periodística.