Política

El Estado tiene en Cataluña un déficit de 1.500 agentes, las plazas que los Mossos piden crear

La falta de efectivos obliga a Interior a desplazar a esta comunidad a 600 policías nacionales y a 'retener' a otros 300 guardias civiles ante la previsión de incidentes por la celebración de la Diada y del primer aniversario del referéndum ilegal del 1-O

logo
El Estado tiene en Cataluña un déficit de 1.500 agentes, las plazas que los Mossos piden crear
Agentes de la Policía Nacional, en formación.

Agentes de la Policía Nacional, en formación. EP

Resumen:

La falta de plazas cubiertas en las plantillas de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Cataluña equivale al número de agentes con que la Generalitat pretende reforzar su Policía Autonómica.

En Barcelona hay las mismas plazas sin cubrir en la Policía Nacional que toda la dotación que este Cuerpo prevé para la provincia de León.

La situación sociopolítica, la carestía de vida y la falta de arraigo de los funcionarios hacen que Cataluña se haya convertido en un destino ‘de paso’, según los sindicatos policiales.

El Estado tendría que destinar a Cataluña a 1.500 agentes para cubrir las plazas asignadas a esta comunidad, déficit que explica la decisión del Ministerio del Interior de movilizar a unos 600 policías nacionales desde otros destinos y de retener a 300 guardias civiles en previsión de posibles incidentes con motivo de la celebración de la Diada este martes y del primer aniversario del referéndum independentista del 1-O. La cifra de funcionarios de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado equivale al número de plazas con que la Generalitat pretende reforzar la dotación de los Mossos d’Esquadra.

De acuerdo con los últimos datos oficiales facilitados por el Gobierno, en respuesta a una pregunta del PSOE cuando estaba en la oposición y referidos al 31 de enero de 2018, Cataluña disponía de 2.921 policías nacionales cuando el catálogo de puestos cifraba la plantilla en 3.839 funcionarios. Ello significa que faltan 918 agentes, lo que representa una merma del 24 %.

La provincia más afectada por esta carencia es Barcelona, donde faltan 639 policías (2.205 en lugar de los 2.844 asignados). Esa cifra es similar a la dotación de toda la provincia de León (600) y ligeramente superior a la plantilla completa que en condiciones normales tendría que tener Ceuta (573). A Barcelona le siguen Girona (289 en vez de 409), Tarragona (86 menos) y Lleida, que tiene disponibles 138 agentes cuando el catálogo prevé una dotación de 211.

La Dirección General de la Policía intentó paliar esta situación cuando asignó destinos a los integrantes de la última promoción de la escala básica (la número XXXII), al destinar a Cataluña a casi la mitad de los nuevos agentes. En concreto, de los 1.298 que salieron de la Escuela de Policía, 567 se repartieron por 24 destinos de las cuatro provincias catalanas.

Ello ayudó a minimizar parcialmente el problema pero en modo alguno fue la solución definitiva. Y ello porque en el último concurso general de méritos para las escalas básica (policía y oficial de policía) y de subinspección (subinspectores) quedaron desiertas 743 plazas en las cuatro provincias, después de que 270 agentes destinados en esta comunidad pidieran traslado a otros destinos del país y 473 vacantes que se habían ofertado se quedaran sin cubrir.

La falta de efectivos obliga a Interior a desplazar a Cataluña a 600 policías nacionales y a ‘retener’ a otros 300 guardias civiles

“Cataluña no es apetecible para los agentes por la situación sociopolítica, por la carestía de vida y porque no se crea arraigo: el que viene se marcha cuando puede y muchos de los que estaban se van por la conflictividad”, explica el secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Cataluña, Luis Mansilla. Éste asegura que, debido a la insuficiencia de efectivos, agentes destinados en servicios de información y de investigación dejaron de prestar este servicio para realizar vigilancia de edificios y personalidades.

A juicio de los sindicatos policiales, la única solución para que Cataluña vuelva a ser una plaza deseada por los agentes es que el Ministerio del Interior acceda a abonar un complemento de territorialidad de 600 euros al mes  para fidelizar a los funcionarios en esta comunidad  y evitar que la plantilla cada vez se vea más mermada por falta de arraigo. Es un plus similar al que se instauró en el País Vasco y Navarra cuando se encontraba activa la banda terrorista ETA.

La situación no es mucho mejor en el caso de la plantilla de la Guardia Civil en Cataluña. Según los citados datos, este Cuerpo tiene 640 efectivos menos en esta comunidad, dado que tendrían que prestar servicio 3.943 agentes y sólo lo hacen 3.303 (un 16,3 % menos). Desglosados por provincias, el déficit es de 314 funcionarios en Barcelona, 130 en Girona, 116 en Lleida y 80 en Tarragona.

“Déficit de atención al ciudadano”

“Urge ya que el catálogo de puestos de trabajo se desarrolle de una vez por todas en la Guardia Civil y se complete la plantilla en su totalidad. Es muy importante porque asigna a cada agente su tarea y así se pueden atender las necesidades que sean más urgentes. Si en una oficina tiene que haber tres guardias civiles y solo hay uno quizá no pase nada, pero si en un área operativa tiene que haber 30 y sólo hay 20, desde luego que hay un déficit de atención al ciudadano”, razona Juan Fernández, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

La falta de cobertura de las plantillas de ambos cuerpos ha motivado que el Ministerio del Interior haya tenido que desplazar efectivos desde otras comunidades -como Galicia o Andalucía- a Cataluña ante el riesgo de que puedan registrarse incidentes este martes con motivo de la celebración de la Diada o el próximo 1 de octubre, fecha icónica para el independentismo al cumplirse un año del referéndum ilegal de autodeterminación promovido por el entonces Gobierno de Carles Puigdemont. Esa falta de efectivos estables en Cataluña ha supuesto también que la Dirección General de la Guardia Civil haya pospuesto la salida de unos 300 agentes que hasta ahora servían en Cataluña y que tenían que incorporarse a otros destinos lejos de esta comunidad.

El ‘Govern’ quiere 1.500 Mossos más

El número de plazas sin cubrir en las plantillas de la Policía Nacional y la Guardia Civil (unas 1.500) es idéntica al refuerzo que el Govern de Quim Torra pide para los Mossos d’Esquadra: 750 en 2019 y 750 en 2020. Ésta fue una de las peticiones que el conseller de Interior, Miquel Buch, planteó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la celebración de la Junta de Seguridad de Cataluña el pasado jueves en Barcelona. La petición de la Generalitat se elevará ahora al Ministerio de Hacienda para que estudie su viabilidad.

La Policía Autonómica catalana está integrada por unos 16.600 agentes, cifra que representa una merma de unos 2.000 funcionarios tras congelarse las convocatorias para la cobertura de plazas entre los años 2012 y 2016 por  la crisis económica y ser por tanto mayor el número de bajas que de altas durante el citado periodo.

Las restricciones presupuestarias motivadas por la recesión y la obligación de cumplir el objetivo de déficit han provocado mermas en todos los cuerpos policiales y, en mayor o menor medida, en todas las comunidades. A modo de ejemplos, Madrid tiene 2.072 policías nacionales y 716 guardias civiles menos de los que le corresponde según el catálogo de puestos activos, mientras que en Andalucía el déficit total es de 2.836 agentes (2.389 policías nacionales y 447 guardias civiles).