Albert Rivera ha reclamado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que «no se equivoque de aliados» confiando en un independentismo catalán con el que no comparte valores democráticos y ha reclamado que ponga la unidad de España «por delante de la silla». Lo ha hecho en el acto de celebración de la Diada organizado por Ciudadanos como alternativa a unos actos institucionales de los que la oposición se ha sentido expulsada. Desde el centro histórico de Barcelona Rivera e Inés Arrimadas han reivindicado una Diada inclusiva bajo el lema «el amor se mas fuerte que el odio».

Lo han hecho después de que el líder del partido naranja definiera la Diada en su formato actual como una «jornada de odio a España» provocando una nueva oleada de quejas en sus redes sociales por esta apreciación.

«Hoy no he venido aquí para celebrar la diada que nos quitaron» los independentistas, ha asegurado desde las históricas escaleras del Palacio Real, escenario hace casi dos décadas del Pacto del Tinell, «sino para dar apoyo al equipo que ganó las elecciones y para apoyar a los catalanes» expulsados de esta Diada «con lemas excluyentes».

Rivera, que se ha referido en todo momento a la celebración del «día autonómico de Cataluña», ha denunciado que esta tarde, en la manifestacion convocada por la ANC y secundada por el Govern de Quim Torra se verán lemas que definen a España como «una dictadura» y ha reclamado al presidente del Gobierno una reflexión al respecto.

Los aliados somos los que desde la discrepancia política compartimos valores democráticos» advierte Rivera a Sánchez

«Torra dice que no piensa acatar la justicia» ha añadido el líder naranja, quien a señalado que «la democracia debe defenderse de los políticos que se sitúan por encima de las leyes». Por eso, ha reclamado a Pedro Sánchez «debe decidir» si sigue apoyándose en «los que se manifestaran con lemas que dicen que España es dictadura» y le ha pedido que «no se confunda de aliados, los aliados somos los que desde la discrepancia política compartimos valores democráticos».

La líder del partido en Cataluña, Inés Arrimadas, ha lamentado por su parte que el Govern «excluya de las calles, las plazas, las playas y la celebración de la Diada» a la mitad de los catalanes y ha reivindicado una celebración de todos. «El nacionalismo siempre hace lo mismo, silenciar o ignorar en el mejor de los casos a la mitad de Cataluña» ha lamentado.

Iceta denuncia la exclusión y Colau sólo habla de los presos

Una percepción que ha compartido el líder del PSC, Miquel Iceta, tras la ofrenda a la Rafael Casanova, en la que no han participado C’s, como tampoco el PP catalán y la CUP. Iceta ha defendido la presencia socialista en ese acto, que en los últimos años se ha blindado tras los escraches y amenazas que sufrían los partidos no independentistas, pero ha recordado que el acto institucional de la Diada lo instauró Pasqual Maragall precisamente para organizar una celebración en la que se sintieran cómodos todos los partidos y sensibilidades. Un objetivo que la Generalitat ha abandonado en los últimos años.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por contra, se ha sumado a las tesis del Govern y ha aprovechado su paso por el monumento a Casanova para reivindicar la puesta en libertad de los líderes independentistas encarcelados por su participación en el 1-O. Colau, que no ha aceptado preguntas de la premsa, ha asegurado que hoy quería dedicar sus palabras exclusivamente a los presos: «será difícil recuperar la normalidad mientras estén en prisión. Por el bien de Cataluña y de todo el conjunto del Estado» ha añadido, deberían ser excarcelados.