«Dañino y un lastre para el país». El presidente del PP, Pablo Casado, ha tomado este miércoles las riendas de la oposición parlamentaria después de que Albert Rivera la protagonizara la semana pasada y ha reclamado al presidente del Gobierno que convoque elecciones ya. «Su Gobierno cabalga a lomos de la mentira y el autoritarismo», ha reprochado Casado, que ha acusado a Sánchez de cometer un «fraude de ley» con su maniobra para saltarse el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, en la aprobación de la ley de estabilidad, necesaria para la elaboración de los Presupuestos.

Casado ha anunciado que el PP va a pedir amparo al Tribunal Constitucional, que ha dictado seis sentencias contrarias a este tipo de prácticas, para evitar ese «fraude», que además se comete en una ley tan sensible a la sociedad como son las relativas a la violencia de género. El presidente del PP también ha anunciado que su partido evitará que el presidente del Gobierno rehuya de dar explicaciones sobre las acusaciones de plagio en su tesis y le obligará a comparecer en el Senado.

«Ustedes actúan como en Venezuela, cuando le gustan una Cámara por sus mayorías, o la duplican o la cierran», ha reprochado Casado, que también ha denunciado el uso de la violencia de género en esta triquiñuela legal.

«Su Gobierno se cae a trozos», ha asegurado el líder de la oposición, que ha relatado todas las controversias que lo azotan, desde el «diálogo de Gila» de la ministra de Defensa sobre las bombas de Arabia hasta la investigación de la Audiencia Nacional al ex juez Garzón que ha salpicado a la titular de Justicia, pasando por las proclamas de varios ministros sobre la conveniencia de tener libres a los políticos presos del procés, el anuncio del impuesto al diésel o de la penalización de las viviendas vacías. «¿Qué ser la próximo, expropiar coches aparcados?», ha ironizado, antes de afear que el Gobierno haya abierto de forma «irresponsable» el debate sobre la reforma de la Constitución, dando pie a las más variadas reclamaciones por parte de «batasunos» e independentistas.

«Lo que tiene que hacer poner orden y convocar el 155. La Moncloa le queda grande, el hábito no hace al monje por mucho que repita que usted es el presidente del Gobierno, convoque elecciones cuando antes», ha concluido Casado, levantando una ovación de la bancada popular.

En respuesta, Sánchez le ha pedido que desbloquee el debate sobre la ley de estabilidad en el Congreso para no tener que utilizar esa cuestionada maniobra. Ha puntualizado que no ha utilizado con ese objetivo una ley sobre violencia de género, sino sobre formación de jueces en esa materia, y ha defendido el fondo del asunto: su intención de saltarse al Senado en la tramitación presupuestaria. Según el presidente del Gobierno, el hecho de que la Cámara Alta pueda vetar la ley de estabilidad es «anacrónico» y hay que rectificarlo.

Al marcharse del Congreso tras someterse a esas preguntas, Sánchez ha dado a entender que el fin justifica sus medios. «Es una reforma perfectamente legal, se ha hecho otras veces. Lo importante es que habrá Presupuestos», ha zanjado. También ha dejado claro que no se doblegará y mantendrá sus planes de reforma exprés de la Constitución al anunciar que el viernes aprobará su propuesta en el Consejo de Ministros.