Política

Rajoy se resiste a ir a la convención del "rearme ideológico" del PP si va Aznar

Pablo Casado ha consultado con ambos cuestiones de política europea y compromisos con los socios en Europa

José María Aznar y Mariano Rajoy en una imagen de archivo EFE

Mariano Rajoy tiene un entusiasmo perfectamente descriptible respecto a la convención nacional que su partido celebrará los días 1 y 2 de diciembre próximo. A su resistencia inicial a acudir a un evento que pondrá punto y final al «marianismo», se une el hecho de que a la cita también ha sido invitado su antecesor en el liderazgo popular, un redivivo José María Aznar, con el que Rajoy «no desea coincidir», según ha comentado a personas de su entorno. La intención de la dirección popular es invitar a los dos ex presidentes, también al andaluz Antonio Hernández Mancha. De hecho, Pablo Casado se reunió con los tres tras ser elegido líder nacional del PP, en lo que constituyó una forma de reivindicar el pasado del partido, de entroncar con la generación anterior y, también, de restañar heridas con Aznar, muy crítico con la gestión de Rajoy.

Sus inventivas y críticas continuas llevaron al divorcio de FAES con el PP hasta el punto de dejar de ser presidente de honor del partido, distinción que tampoco quiso aceptar Rajoy. Aznar fue acusado no pocas veces de «desleal»por sus compañeros de filas y él respondía a esas arremetidas afirmando no sentirse representado «por nadie» y jugando al despiste sobre su militancia popular con un carné de afiliado que aseguraba no saber dónde tenía.

La Convención será una enmienda a la totalidad a la ejecutoria de Rajoy en materia como el desafío catalán

Pero todo cambió con el triunfo de Casado y, también, con su comparecencia, el martes de la semana pasada, ante la comisión parlamentaria que investiga la supuesta financiación irregular del PP. El presidente de los populares nunca renegó de su antiguo jefe, con el que colaboró estrechamente. Además, la forma en que este se enfrentó a Pablo Iglesias y a Gabriel Rufián en el Congreso fue aplaudida hasta por sus críticos. Se ha iniciado así un proceso de acercamiento, de deshielo, que incomoda a Rajoy, muy «tocado» tras la derrota de la que era su candidata favorita, Soraya Sáenz de Santamaría.

Además, la pretensión de Casado de convertir la convención en un instrumento de «rearme ideológico» con un mensaje mucho más duro en cuestiones como el desafío catalán y la enseñanza o el giro liberal en lo económico, no deja de ser una enmienda a la totalidad a la ejecutoria de Rajoy, por mucho que la cita la presida otro gallego, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Casado ha consultado con Rajoy y Aznar cuestiones de política europea y compromisos con los socios en Europa

Casado ha hablado con Rajoy para consultarle cuestiones de política europea y acuerdos con los socios del PPE, aunque el ex presidente del Gobierno se queja de que «nadie le llama del nuevo equipo de Génova». Lo cierto es que el presidente del PP también mantiene una línea de comunicación con Aznar, al que acompañó a la comisión parlamentaria junto a su portavoz del Grupo Popular, Dolors Montserrat, y su secretario general, Teodoro García Egea. Con éste también ha comentado asuntos de índole internacional. Cabe destacar en este sentido, los durísimos discursos de Casado ante sus socios del PPE primero en Viena y luego en Salzburgo (Austria) cuando les explicó aquello de que «España es un desastre».

Por otro lado, el PP alberga el temor de que la cita de diciembre se vea ensombrecida por el más que probable adelanto de las elecciones andaluzas al 25 de noviembre. Aunque Génova descarta de plano el riesgo de sorpasso de Ciudadanos, bajo el argumento de que actualmente dos tercios de los andaluces están gobernados por ayuntamientos populares y tienen una estructura lo suficientemente sólida como para que se vea barrida por una marea naranja, un mal resultado de Juan Manuel Moreno sería difícil de digerir por el equipo de Génova.

Báñez, volcada en Andalucía

Precisamente, la ex ministra de Empleo Fátima Báñez «está muy activa en Andalucía»en apoyo de la campaña de Moreno, según fuentes populares. Amiga íntima de Sáenz de Santamaría, conserva su escaño en el Congreso, aunque no ha aceptado, al menos por el momento, ninguna presidencia de comisión parlamentaria, bajo el argumento de que no desea «sustituir a ninguno de sus compañeros, que lo están haciendo muy bien», afirman en su entorno.

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