Tres enormes contenedores, dos azules y uno naranja, bloquean desde hace horas el Puente Internacional Las Tienditas, que une Cúcuta (Colombia) con el extremo oeste de Venezuela. Es la estrategia de Nicolás Maduro para evitar que en el país comience a entrar este fin de semana la ayuda humanitaria prometida por Estados Unidos y la Unión Europea a Juan Guaidó. Se trata, en un primer envío, de alimentos y medicinas de primera necesidad para la población en riesgo extremo, aunque grandes cantidades de personas se han desplazado en las últimas horas a las principales ciudades fronterizas para esperar a un hipotético reparto.

Maduro, y su número dos Diosdado Cabello, llevan días anunciando que no permitirán el ingreso de ayuda humanitaria en Venezuela. Aceptar ayuda norteamericana sería, para el régimen chavista, primero una humillación y segundo una legitimación del Gobierno de Juan Guaidó, al que tanto Trump como la UE han encargado la gestión de estos envíos.

Tanto Maduro como Cabello han asegurado que «repelerán» a cualquier fuerza extranjera que intente ingresar al país. Y el ingreso de la ayuda no será posible si no es así o con la colaboración activa de las Fuerzas Armadas venezolanas, que para ello tendrían que desobedecer la orden directa dada por el régimen.

El Puente Internacional Las Tienditas es uno de los tres que unen a Venezuela y Colombia en esta región. Es una infraestructura moderna, finalizada en el año 2016, pero que está actualmente en desuso por los cierres fronterizos decretados continuamente por Venezuela. Los otros dos puentes (Francisco de Paula y Simón Bolívar), también están cerrados a vehículos desde hace años, aunque por el Simón Bolívar discurren cada día cerca de 40.000 venezolanos a pie.

Migrantes y habitantes de estas ciudades desafían al bloqueo de Maduro y aseguran que será «el pueblo venezolano» quien escolte el ingreso de la ayuda humanitaria, uno de los puntos clave de los primeros días de ‘gobierno de transición’ de Juan Guaidó. Cúcuta, según las palabras del presidente interino, será uno de los tres principales puntos de acopio de estos envíos.

La crisis humanitaria, en cifras

Los mensajes de Guaidó al Ejército, que todavía no ha dado muestras generalizadas de retirarle su apoyo a Nicolás Maduro, han ido dirigidos a permitir y colaborar en el ingreso de estas medicinas y alimentos en el país, golpeado por una grave crisis humanitaria agravada drásticamente en los últimos meses, con una inflación disparada y una escasez generalizada entre las clases medias y bajas.

La Unión Europea ha comprometido en conjunto un primer envío por valor de cinco millones de euros, mientras que la aportación de los Estados Unidos asciende a 20. La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo ha estimado en las últimas horas que destinará 650.000 euros a Venezuela durante 2019, aunque la cifra se trata de una «previsión inicial» que podría aumentar por mecanismos de emergencia en función de las circunstancias.

De estos 650.000 euros previstos por la AECID, 300.000 se destinarán al apoyo a los migrantes venezolanos en la frontera con Colombia y 350.000 al Comité Internacional de la Cruz Roja. Según la AECID, desde la llegada de Nicolás Maduro a la presidencia, Venezuela «vive la mayor crisis humanitaria y migratoria en décadas» en América Latina. El organismo cifra en un 52% el porcentaje de la población que vive en la pobreza extrema, la mortalidad infantil ha aumentado un 30%, el 42% de los productos básicos no están disponibles y tampoco el 70% del material hospitalario y las medicinas necesarias.