El padre es un antiguo izquierdista, periodista de la agencia Efe, escorado hacia el liberalismo de derechas. Esto firmaba el pasado 16 de febrero Fernando Serra en Disidentia, un digital apreciado entre la membresía de Vox por su lucha contra lo “políticamente correcto”: “Si las propagandistas de la ideología de género son capaces de mantener -y convencer a muchos- que existe un sistema de explotación tan brutal instaurado por los varones, no resulta entonces extraño que se justifique, incluso por el Tribunal Constitucional, aprobar leyes penales de protección de la mujer contra la violencia aplicando el derecho penal del autor, aquel que vincula la pena con el colectivo al que pertenece el acusado, los hombres, como hizo el régimen nazi para con los judíos”.

Si Fernando Serra comparaba sin morderse la lengua la legislación feminista con el nazismo, a años luz de estos postulados se hallan sus hijas Clara (1982) e Isabel (1989). La primera estudió Filosofía, es profesora de instituto y estudiosa del feminismo. Acaba de publicar Manual Ultravioleta. Isabel, 29 años, salió más radical, posición que ha ido moderando a partir de abril del año pasado: estudió también Filosofía aunque terminó decantándose por la Economía; renunció al aforamiento hace un año para ser juzgada por desórdenes públicos al tratar de impedir un desahucio.

Mi padre y yo estamos en posiciones muy diferentes, pero eso me enseñó”

José Errejón, padre de Íñigo, suele repetir que, en su mayoría, la cúpula de Podemos proviene de la clase media-alta, de los hijos de profesionales liberales y altos funcionarios otrora vinculados al PSOE. En el caso de la familia Serra, la tesis parece cumplirse. El vídeo de Clara Serra haciendo piruetas a caballo y publicado en 2009 deja entrever, en cierto modo, los orígenes acomodados. “Mi padre y yo estamos en posiciones muy diferentes porque él ha sido votante del PP muchos años, pero me enseñó a valorar los distintos puntos de vista”, valoró Clara Serra en Interviú hace un par de años.

La Serra mayor es errejonista, extrovertida y pedagógica; la menor, introvertida y muy trabajadora. Así las describen muchos compañeros consultados para este reportaje. Clara Serra es portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid tras la dimisión en octubre pasado de Lorena Ruiz-Huerta y la destitución de José Manuel López por parte de Ramón Espinar a finales de 2016. Y estos días suena Isabel Serra como cabeza de la lista rival a la de su hermana, que irá sí o sí con Íñigo Errejón: a la Serra junior, que también es diputada autonómica por Podemos, la apoyaría Podemos, y probablemente IU y la corriente Anticapitalista que la propia candidatable abandonara hace 10 meses. Ahora es una pablista. Un choque de trenes que sin duda llama la atención.

Isa Serra dejó Anticapitalistas en abril. “Es nuestra Tania Sánchez”

La salida de Isabel Serra el 27 de abril de 2018 de los anticapis por “no compartir algunas decisiones de especial relevancia, un distanciamiento que en las últimas semanas se ha hecho mayor” supuso un mazazo interno para muchos de sus ex colegas. “Desempeñó bien su trabajo como diputada, es algo introvertida, una persona un poco distante”, cuenta una persona que la conoce muy bien. “Dejó la organización por diferencias politicas de fondo, no compartía ni nuestra caracterización de Podemos, ni la orientación tactica y estratégica. Se fue y se integró inmediatamente en el aparato pablista. Es nuestra Tania Sánchez, para ser claros”.

Otro compañero de la menor de las Serra coincide en el lamento por su marcha. “Isa es una tía capaz y curranta. Ha hecho un buen trabajo en la Asamblea de Madrid. No me parece muy carismática pero es solvente. Me dio pena cuando se fue de Anticapis porque no supo asumir la decisión de Podemos en Movimiento de no concurrir a las primarias autonómicas [las que encumbraron en Podemos a Errejon, quien después se alió con Manuela Carmena y provocó un terremoto)”.

Isa es capaz y curranta. Me dio mucha pena cuando se fue”

Al parecer, Isabel Serra no era la única en discrepar. “Lorena [Ruiz-Huerta, ex portavoz] por ejemplo tampoco estaba de acuerdo pero lo asumió como una discrepancia más. En cierto modo, su salida es una jugada no muy ética porque si ella está donde está es por Anticapitalistas… Es legítimo cambiar tu posición, pero de alguna manera te debes a los espacios que han trabajado para ti y te han elegido”.

La fantasía sexual

Clara Serra ha ido dando menos bandazos. Errejonista leal, viajará en la lista de Más Madrid sin ninguna duda. En 2016, Clara protagonizó un sonado debate al manifestar en La Tuerka que “hay mujeres que fantasean con la violación y la humillación”. Serra venía a decir que hay chicas que, siempre que sea de mutuo acuerdo con la otra parte, disfrutan con el sexo en clave simbólica de vejación. En ningún momento del programa respaldó la violación pero algún medio anti-Podemos cambió sus palabras: “La mujer fantasea con ser violada”.

 

Lo explica una periodista con estudios de género consultada sobre esta polémica: “Clara Serra lo que dice es que aunque el deseo de ser violada es una fantasía que está construida a partir de una visión del sexo que es violenta, el camino para atajar eso no es criminalizar a las mujeres por tener esas fantasías. Y eso no significa que quieran ser violadas en la vida real”.

“Pocas en Podemos han sabido liderar incluyendo como ella”, opina el diputado nacional y ex responsable de Organización de Podemos, Sergio Pascual. Pascual, que es el único que no pide anonimato, se deshace en elogios: “En Clara resulta natural trasladar el feminismo en su amplio sentido práctico a los entornos en los que participa. Es una política con mayúsculas que esté donde esté será imprescindible seguir con atención para saber hacia donde se encamina lo mejor de nuestra sociedad”.